Catatumbo, la electricidad al acecho

Las descargas eléctricas no son simples exhibiciones de fuerza por parte de la naturaleza, por muy impresionantes que resulten, sobre todo para quien se encuentre próximo a ellas, sino que son el resultado de la búsqueda del equilibrio eléctrico entre las nubes, el suelo y la atmósfera de su entorno. El camino preparatorio de la descarga entre una nube y la tierra, o entre dos nubes, comienza dentro de las propias nubes de tormenta; con chorros de cargas negativas (electrones), que saliendo de la zona negativa (centro-inferior) de la nube se van acercando hacia tierra o hacia la zona positiva (superior) de otra nube, dando lugar a la llamada guía escalonada, que va trazando potenciales caminos de descarga.

El agua crea vida y ayuda a mantenerla

El agua y en general el conjunto de los recursos hídricos del planeta, son ya esenciales en la actualidad, pero pueden pasar a ser nuestro único medio de supervivencia y de desarrollo sostenible a medida que avanza el siglo XXI.

Vigilando riesgos en el planeta desde el espacio

Recientemente diversas partes del planeta han sufrido lamentables catástrofes, de origen geofísico (meteorológico o geológico), como enormes tormentas, huracanes, erupciones volcánicas y violentos terremotos, que han puesto en riesgo a la población residente en las zonas afectadas, provocando a veces lamentables pérdidas de vidas humanas. Pues bien, con tantos satélites orbitando permanentemente la Tierra, tanto desde órbitas polares como desde órbitas geoestacionarias (ecuatoriales), disponemos de unas herramientas de observación que sería imperdonable no aprovechar para la vigilancia de riesgos.

Quita y no pon, se acaba el montón

Tengo un especial cariño a este refrán, porque recuerdo habérselo oído decir a mi madre en algunas ocasiones; con él se recomienda, ser previsor, una recomendación que conviene no olvidar nunca, a todas las escalas, desde la doméstica hasta la planetaria, y en todos temas, desde la economía hasta los recursos naturales. Como ejemplo, dedicaré éste artículo a mostrar la validez de este refrán, en varios aspectos que nos rodean en nuestro día a día, desde el agua hasta los recursos en general, pasando por ejemplo por la energía.

El arco iris, su belleza y su porqué

En realidad, deberíamos haber titulado “Los arcos iris, …”, puesto que siempre van de dos en dos, aunque a veces es difícil ver al pobre secundario, con lo que pasa desapercibido, tal como les pasa a tantos secundarios en muchos aspectos de la vida real…

Nos urge la energía del Sol, es decir la fusión nuclear

Una de las principales causas del actual deterioro del medioambiente, así como del cambio climático a que nos ha llevado, es la generación de energía a gran escala a partir de combustibles fósiles. Con frecuencia se habla ahora de salir de ese agujero ambiental en que nos hemos metido, recurriendo para ello a energías alternativas, lo que está muy bien, pero aclarando antes que no se debe confundir energía alternativa con energía renovable.

Algunas preguntas y respuestas sobre el ambiente que nos rodea

Durante el pasado mes de agosto, mi amigo José Manuel Gordillo, competente periodista de la Cadena COPE y hombre multidisciplinar donde los haya, me propuso mantener algunos diálogos, bajo el formato Pregunta-Respuesta, dentro del espacio Las mañanas de la COPE, dirigido por él.

Intercambio solar entre África y Europa

El Sol proporciona una energía 7000 veces mayor que la demanda energética global de todo el planeta Tierra, y en el caso concreto de la irradiación solar, que cae inmisericorde sobre el desierto africano, permitiría, una vez transformada en electricidad, sustituir las contaminantes centrales eléctricas europeas, alimentadas por carbón, o por combustibles fósiles en general, e incluso podría llegar a desplazar también a las actuales centrales nucleares, basadas en la energía nuclear de fisión, con todos sus problemas de riesgos potenciales y reales de sus residuos.

El Sol que nos da calor, podría darnos frío

Cada día, el Sol, la más fantástica fuente de energía que conocemos, nos hace llegar sus rayos solares, y con ellos entrega a la Tierra de forma continua y permanentemente la nada despreciable cifra de 1.367 w/m2 (vatios por metro cuadrado), sobre cada metro de toda la superficie del disco terrestre situado en cada momento frente al Sol. Y dado que la radiación solar es la principal, por no decir la única, fuente de energía que mantiene en funcionamiento el Sistema Climático de nuestro planeta, es lógico que exista un claro paralelismo para cada territorio, entre la energía solar recibida y las temperaturas alcanzadas en él.

Si cambian los aerosoles, cambia el clima

A los efectos del clima y sus cambios, los aerosoles son las partículas sólidas o líquidas en suspensión dentro de la atmósfera terrestre. Es evidente que estas partículas intervienen en el balance radiativo del sistema SOL-TIERRA, y que esa intervención juega un importante papel en el intercambio de energía. Sin embargo, durante años, ese papel no se ha tenido en cuenta suficientemente al estudiar el clima y sobre todo sus cambios.

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