#Agua y #Energía en las Elecciones Europeas #EP2014 (y II)

Éste es la segunda (y última parte) de los dos posts (ver primera parte) dedicadas a las propuestas electorales que hacen los partidos políticos españoles en su programas electorales a las elecciones europeas.

Lo voy a dedicar al AGUA Y ENERGÍA, ya que además de ser este año se celebró el 22 de Marzo el Día Mundial del Agua dedicado al binomio agua-energía.

Hay que reconocer que, tanto el agua como la energía, son dos aspectos donde se esperarían más soluciones en sus programas electorales (sobre todo el agua), pero hay algunas propuestas interesantes que merecería la pena profundizar. Ojalá no caigan en el olvido:

AGUA

  • Apoyamos  el  desarrollo  de  una  política  europea  común  sobre  el mercado del agua, con un nuevo modelo de gestión más eficiente, dinámico y sostenible. La racionalización del uso de recursos naturales  como  el agua conlleva  básicamente  el   desarrollo  de  las  políticas  de  ahorro  y optimización  de  los  recursos,  haciendo  este  sector  más  sostenible económica  y  medioambientalmente.  La  crisis  económica  ha  agravado  la contaminación  y  sobreexplotación  de  los  recursos  hídricos.  Por  eso  es necesario  revisar  y  reformular  los  medios  y  métodos  para  mejorar  la consecución de los objetivos de la política común de aguas en la UE.

  • Seguiremos reclamando en la Unión Europea una nueva legislación que ponga coto a las perforaciones sin mesura que amenazan nuestras costas y que regule sin ambigüedades otras nuevas formas de explotación del suelo y de los fondos marinos que innecesariamente vienen a sumarse a dichas amenazas. Entendemos que el fracking es una práctica insostenible y, por lo tanto, debería ser prohibida en zonas sensibles.

  • Defenderemos la cooperación de Europa en el ámbito internacional para facilitar el cumplimiento de los grandes compromisos que buscan garantizar el derecho de acceso al agua y al saneamiento.

  • Promoveremos la elaboración de una nueva directiva de planificación marítima, manteniendo el liderazgo europeo en materia de estrategias marinas.

  • Resaltamos la necesidad de protección de los acuíferos subterráneos y prohibición de la privatización de los recursos de agua tanto superficial como profunda, incluyendo a las aguas mineromedicinales, y la reversión de los ya privatizados

ENERGÍA

PARTIDO 1:

  • Completaremos el mercado europeo de la energía para que ésta sea segura y asequible, reduciendo las distorsiones de la competencia y reforzando la competitividad de las empresas en los mercados globales. Trabajaremos para garantizar la seguridad del suministro de energía, a precios asequibles para el consumidor y las empresas, con pleno respeto al medio ambiente y promoviendo la solidaridad entre Estados miembros

  • Reforzaremos las interconexiones europeas, que constituyen un elemento imprescindible en la consecución del objetivo de un verdadero mercado interior de la energía.

  • Acordaremos soluciones comunes para afrontar el incremento de precios de la energía que lastran la competitividad de la industria europea.

  • Propondremos la creación de un marco común energético para la industria europea, armonizando las políticas de ayudas de todos los Estados miembros, que fomente la competencia, la innovación y que se concentren en la eficiencia energética.

  • Velaremos porque el mercado de la energía aporte ventajas a los consumidores de toda la Unión. Impulsaremos que el trabajo de las autoridades nacionales incluya el desarrollo de contadores inteligentes como elemento clave para el suministro eléctrico.

  • Fomentaremos la participación activa de los consumidores en el mercado interior de la energía, incorporando nuevos servicios, mayor transparencia y, sobre todo, más facilidad en el cambio de suministrador.

  • Promoveremos que las Administraciones locales y regionales fomenten la aplicación, en la industria y en el sector servicios, de nuevos sistemas de gestión de la energía que hagan más eficiente su uso.

PARTIDO 2:

Mercado europeo de la energía que tienda a  la homogenización de los costes  soportados  por  hogares  y  empresas,  e  incentive  el  ahorro  y  la eficiencia energética, con un  modelo  comunitario  de asignación de costes incurridos  para  la  prestación  de  servicios  y  de  los  impuestos  y  peajes aplicables. Este  mercado  mejoraría  la  igualdad  de  condiciones  para  la competencia industrial, y también el coste de la  factura doméstica. Tiene particular importancia intensificar las interconexiones de todo tipo.

La  energía  debe  ser  barata,  competitiva,  estable,  sostenible  y disponible  para  todos.  Necesitamos  una  política  energética  común  para  toda Europa, con Planes Energéticos aprobados por el Parlamento Europeo, donde  primen  los  conceptos  de  aumento de  la competitividad,  regulación común, independencia energética, conectividad entre los países y regiones, y  libertad  y  transparencia  del  mercado.  Es  necesario  avanzar  en  los procesos tecnológicos con  mayor seguridad para los ciudadanos y el medio ambiente,  investigando  y  maximizando  el  uso  de  todos  los  recursos propios,  tanto  los  renovables  como  aquellos  que  no  lo  sean.  Todas  las fuentes  de  energía  disponibles,  sus  procesos  de  transformación, distribución  y  consumo,  deben  ser  investigadas  y  evaluadas  de  forma homogénea  y  libre  de  cualquier  prejuicio  basado  en  doctrinas  políticas  o ideológicas,  utilizando  métodos  de  evaluación  completos,  adecuados  y contrastables.  Debe  reforzarse  la  educación  y  la  política  energética orientada a promover el consumo responsable y el ahorro, desarrollando las tecnologías que permiten ganancia de eficiencia en hogares y empresas.

  • Necesitamos  una  Directiva  marco  que  regule  las  actividades  de exploración y producción de los yacimientos de gas no convencional tipo “shale  gas”,  “coal  bed  methane”  y  “tight  gas”  mediante   técnicas  de perforación horizontal y de fracturación hidráulica (fracking). Debe tenerse en  cuenta  la  seguridad  de  suministro  y  la  protección  de  medio  ambiente, incluyendo  normas precisas sobre  el agua  y  las  sustancias  utilizada en los procesos,  los  acuíferos  atravesados  por  los  sondeos,  la  microsismicidad inducida  y  los  costes  de  esta  fuente  de  energía.  Es  necesario  un   amplio debate sobre esta técnica de producción de energía en el seno de la UE, con el objeto de que todos los ciudadanos europeos adquieran un conocimiento profundo y riguroso de las ventajas e inconvenientes  -económicos, técnicos y  medioambientales-  de  este  sistema  de  extracción,  y  puedan  decidir libremente y con pleno conocimiento de causa sobre su  utilización.  No se debe  ignorar  que  esta  fuente  está  llamada  a  revolucionar  el  panorama energético en Europa,  como  ya  lo ha hecho en EEUU  y Canadá. Pero  su desarrollo  seguro  y  sostenible  requiere  un  amplio  desarrollo  de  la normativa  medioambiental  comunitaria  aplicable,  y  la  creación  de  un organismo  comunitario  que  vele  por  su  estricto  cumplimiento,  por  la evaluación de las exploraciones y explotaciones, y por la armonización de legislaciones en los diferentes Estados miembros de la UE.

  • Energía  Nuclear:  es  necesario  un  amplio  debate  sobre  este  tipo  de producción de energía eléctrica en el seno de la UE, con el objeto de que todos  los  ciudadanos  europeos  adquieran  un  conocimiento  profundo  y riguroso  de  las  ventajas  e  inconvenientes  -económicos,  técnicos  y medioambientales- de esta fuente de energía, y puedan decidir libremente y con  pleno  conocimiento  de  causa  sobre  su  utilización.  Para  las  plantas actualmente en funcionamiento dentro de los países de la UE, proponemos establecer  convenios  entre  las  plantas  nucleares  gemelas,  estudiando  las fortalezas  y  debilidades,  y  proponiendo  mejoras  de  las  prácticas  de mantenimiento, principalmente las de seguridad.

  • Europa,  y  particularmente  España,  ha  hecho  un  gran  esfuerzo  para impulsar las  fuentes de energía renovables, sobre todo la eólica y la solar (termosolar y fotovoltaica, especialmente), además de los biocombustibles y biomasa. Sin embargo, el desarrollo de  esta política en algunos Estados miembros, como España, ha tropezado con las consecuencias de una mala planificación económica-financiera, y con los efectos de la crisis y la  caída de la demanda de energía, agravados por la injerencia política para proteger los  rasgos  oligopólicos  del  sector,  provocando  inaceptable  inseguridad jurídica. Por otra parte, las fuentes renovables ya son una parte importante de  la  generación.  En  el  sector  del  transporte,  la  consecución  de  los objetivos en materia de renovables debe promover un cambio en el modelo de  transporte,  mitigando  la  dependencia  energética  del  sector  y  sin comprometer  la  seguridad  alimentaria  en  los  países  productores  de agrocarburantes convencionales.

  • La política energética europea en materia de renovables debe mantener la promoción de las fuentes de energía renovables, y especialmente de las que  han  conseguido  altos  niveles  de  eficiencia,  dentro  de  una  política general  de  reducción  de  emisiones  de  gases  de  efecto  invernadero, protección del medio ambiente, y promoción de la autonomía, el ahorro y la  eficiencia  energética,  de  acuerdo  con  los  objetivos  señalados  en  la Iniciativa  Europa  2020.  En  este  sentido,  es  importante  aprobar  una regulación  europea, común  a  todos  los  Estados  miembros, que  promueva legalmente innovaciones como el  autoconsumo con balance neto, proteja al sector  de  la  inseguridad  jurídica  resultante  de  constantes  cambios regulatorios como los experimentados en España, y promueva los cambios necesarios para liberar al sector energético  de los rasgos oligopólicos que frenan  la  innovación  en  la  generación,  distribución,  eficiencia  y  ahorro, dificultando la transparencia y competitividad del mercado.

PARTIDO 3

Una propuesta alternativa obliga a proponer un nuevo marco regulatorio del sector que tenga en cuenta la internalización de costes ambientales y sociales de los diferentes sistemas de producción de energía. Es necesario definir EL MIX ENERGÉTICO europeo, en el tengan papel relevante las energías renovables y vaya definiéndose el horizonte para alcanzar que el 100 % de la energía renovable, y hay que hacerlo sin presiones de las multinacionales ni de los mercados. Nuestra propuesta es muy clara: Un Consorcio Europeo público que gestione tan importante y estratégico sector económico y social que debe tener carácter de servicio básico. Debe regularse, a nivel europeo, un nuevo marco legislativo del sector eléctrico y energético en el que se incluyan:

  • Intervención pública en un sector estratégico que, además, tiene el carácter de servicio básico.
  • Tarifas por tramos sociales.
  • Tarifas servicios públicos (Ayuntamientos, Instituciones, etc.).
  • Sistemas descentralizados de suministro y abastecimiento que, tienda a la autosuficiencia de cada país y que promuevan las energías alternativas y recojan las reservas estratégicas necesarias de sus fuentes autóctonas.
  • Debe regularse, a nivel europeo, un nuevo marco legislativo de los sectores eléctrico y energético en él se incluyan la protección, por principio de precaución, de la salud pública frente a la exposición a las radiaciones electromagnéticas emitidas por las instalaciones de generación y transporte de energía eléctrica.
  • Nos oponemos al paso de líneas de alta tensión y ubicación de transformadores próximos a zonas habitadas y reclamamos, el desvío de líneas o su soterramiento para proteger la salud de la población y minimizar los impactos paisajísticos.
  • Penalización de proyectos de producción de energía en base agrocombustibles monopolísticos que ocasionan pérdida de biodiversidad y potenciación de proyectos medianos y pequeños que sirvan al desarrollo humano.
  • Incluir la biomasa como fuente de energía renovable, siempre que venga de desechos, limpias, aclarados…., nunca de agrocombustibles o de plantaciones.