Aguas de consumo humano: ¿son necesarios y suficientes los parámetros legislados?

La cuestión sobre si los parámetros legislados acerca de aguas de consumo humano son necesarios y suficientes desde el punto de vista medioambiental no tiene una única respuesta, ya que ésta depende de un gran número de factores como son: el tipo y ámbito de la legislación, factores técnicos, factores socio-políticos, factores económicos etc.

En este artículo se intentan poner de manifiesto, a modo de ejemplo, algunas casuísticas en el ámbito de las aguas de consumo humano.      

Plaguicidas en aguas de consumo humano

La legislación nacional en materia de medio ambiente incorpora las directivas europeas, por lo que las normas de calidad ambiental españolas recogen los mismos parámetros y límites que en Europa o, en todo caso, se añaden nuevos parámetros o se establecen límites más estrictos.

Aún así, estas directivas pueden incluir grupos de parámetros sin precisar los compuestos a determinar. Éste es el caso de los plaguicidas en aguas de consumo humano, en los que la Directiva 98/83/CE indica la necesidad de controlar aquellos pesticidas que es probable que estén presentes en un suministro dado.

La transposición de dicha directiva al derecho español se lleva a cabo a través del Real Decreto 140/2003, donde se indica que “las Comunidades Autónomas velaran para elaborar el listado de plaguicidas fitosanitarios utilizados mayoritariamente en cada campaña y que podrían llegar a los recursos hídricos utilizados para la producción de agua de consumo humano”.

Técnicas analíticas disponibles para detección de plaguicidas

Así pues, los plaguicidas analizados por los laboratorios en aguas de consumo humano, se establecen en función de las técnicas analíticas disponibles, que determinan los parámetros y rangos de medida acreditados por el laboratorio.

Entre las distintas técnicas cromatográficas CG, CG-MS, SBSE-GC-MS, etc. existen importantes diferencias en precio y prestaciones, lo que condiciona el alcance de acreditación del laboratorio. Así pues, compuestos más polares podrían requerir de otras técnicas analíticas como HPLC-MS, por lo que son menos los laboratorios que los incluyen en su alcance.

Hay que tener en cuenta que:

  • En la mayoría de las Comunidades Autónomas no se realiza la vigilancia de plaguicidas que deberían monitorizarse en aguas de consumo.
  • La dificultad de los laboratorios para poner a punto la metodología analítica necesaria.

La conclusión principal a la que se llega es que hay determinadas sustancias fitosanitarias que se están utilizando en la agricultura y sin embargo no se incluyen en los análisis de rutina de las aguas de consumo humano.