Aguas de Lastre. Convenio BWM

Las aguas de lastre se emplean en navegación para dar estabilidad a los buques, estos toman aguas de lastre cuando descargan las mercancías y las sueltan en el momento de la carga, por lo general en lugares alejados del lugar de toma. La descarga de agua de lastre o sedimentos en espacios marítimos costeros, fuera del lugar de origen, puede dar lugar al asentamiento de organismos acuáticos invasores y agentes patógenos perjudiciales, constituyéndose en un riesgo para el medio marino, la diversidad biológica, la salud humana y la actividad económica.

El 13 de febrero de 2004, se celebró en Londres el Convenio Internacional para el Control y la Gestión del Agua de Lastre y los Sedimentos de los Buques (BWM Convention) que implica que los buques implementen un Plan de Gestión de Agua de Lastre y Sedimentos aprobado por la Administración Marítima de los Gobiernos. La entrada en vigor del Convenio BWM tendrá lugar 12 meses después de la ratificación de (al menos) 30 estados que representen el 35% del tonelaje mercante mundial. A fecha de octubre de 2012, ya habían ratificado el Convenio BWM 36 países que representan el 29,07%, por lo que se va aproximando la fecha en que se cumplan los criterios para la entrada en vigor del Convenio.

En el Convenio BWM, los Estados que forman parte se comprometen a poner en marcha distintas medidas de gestión, entre las que destacan las siguientes:

-Implantación progresiva de un sistema de gestión del agua de lastre en los buques construidos a partir del año 2009 que reúnan las características especificadas en el Convenio.

-Obligación de llevar a bordo un Plan de Gestión del agua de lastre y un libro de registro de las mismas.

-Posibilidad de inspeccionar a los buques

-Posibilidad de prohibir de descarga del agua de lastre en determinadas circunstancias.

Si bien el Convenio para la Gestión de las Aguas de Lastre (BWM) no ha entrado en vigor todavía, los estados miembros de la Organización Marítima Internacional (OMI) deberían ir aplicando las directrices adoptadas por esta organización internacional en relación con esta problemática, tal es el caso de las “Directrices para el control y la gestión del agua de lastre de los buques a fin de reducir al mínimo la transferencia de organismos acuáticos perjudiciales y agentes patógenos”, en la que se establecen algunas de las medidas que más adelante fueron recogidas en el Convenio BWM. Los estados miembros de la OMI deberían, por tanto, ir aplicando las medidas de obligado cumplimiento que se van a poner en marcha una vez se ratifique el Convenio BWM de 2004 siendo necesario que se adopten de forma inmediata determinadas medidas de control sobre el agua de lastre, así como la prohibición o limitación de fondeo en ciertas zonas especialmente sensibles de nuestro litoral (espacios protegidos litorales, LIC´s,…).

La ratificación del Convenio supondrá no sólo la adopción de medidas de inspección y vigilancia, también supondrán un reto tecnológico en cuanto a técnicas de tratamiento de las aguas de lastre, por tanto sería recomendable que los estados miembros de la Organización Marítima Internacional vayan tomando medidas en este sentido. 

 

Comentarios

Buenas tardes Vicente.  El convenio BWM establece en uno de sus anexos la guía para el muestreo de las aguas de lastre,  en él se detallan sólo parámetros  biológicos a controlar. En concreto los siguientes: plancton, Vibrio cholerae, E. coli y Enterococos.  

Categoría de microorganismos

Objetivo de cumplimiento

Plancton de tamaño > 50 μm

< 10 células viables / m3

Plancton de tamaño 10-50 μm

< 10 células viables / ml

Vibrio Cholerae

< 10 ufc  / 100 ml

Escherichia Coli

< 250 ufc  / 100 ml

Enterococos intestinales

< 100 ufc  / 100 ml