Ambiente, Pueblos Indígenas y Megaproyectos: el caso de las esferas precolombinas de Costa Rica

El pasado mes de abril se anunció, por parte de las máximas autoridades de Costa Rica, (ver nota de CRHoy) que la Secretaría Ejecutiva del Centro de Patrimonio Mundial de la UNESCO aceptó la recomendación hecha por el Consejo Internacional de Monumentos y Sitios (ICOMOS, un órgano internacional técnico no gubernamental adscrito a la UNESCO) con relación a la solicitud hecha por Costa Rica de declarar como Patrimonio Cultural Mundial de la Humanidad varios sitios arqueológicos ubicados en el sur del país donde se encuentran esferas precolombinas (ver nota de prensa del 29/04/2014). Desde varios años el Museo Nacional de Costa Rica ha insistido en la urgente necesidad de proteger los sitios en los que se encuentran las esferas en el sur este de Costa Rica.La Convención de la UNESCO (ver texto) de 1972,a la que es parte Costa Rica desde 1977, prevé el mecanismo mediante el cual un Estado puede solicitar una declaratoria oficial en este sentido por parte de la UNESCO. En esta lista oficial de la UNESCO aparecen registrados, por Estado, los distintos monumentos, sitios o parques naturales declarados como tal - en el caso del patrimonio natural para estos últimos - (Nota 1). 

La peculiaridad del Sur de Costa Rica

El extremo Sur de Costa Rica concentra una gran cantidad de sitios arqueológicos así como varios territorios indígenas. Además, la península de Osa constituye un verdadero santuario de especies tropicales. En la parte marina, de igual manera, hay una concentración inhabitual de especies marinas en la parte Sur de Costa Rica (litoral Pacífico), que incluye ballenas, delfines y muchos otros cetáceos, que se han convertido en un atractivo adicional para visitantes (ver nota). En lo que respecta al tema arqueológico,  el cantón de Osa, en el Sur de Costa Rica, fue declarado en el año 1994 "cantón de interés arqueológico" mediante el Decreto Ejecutivo 23387-C (La Gaceta Nº 119 del 22 de junio de 1994). No es sino hasta el año 2011 que Costa Rica aprobó el Decreto Ejecutivo Nº 36825-C-TUR del 18/10/2011 que declara en su considerando II: "II.—Que los sitios arqueológicos con esferas de piedra en el sureste de Costa Rica-(subregión arqueológica Diquís), son un ejemplo de sitio cultural excepcional y de valor universal ya que refleja un testimonio único de sociedades ya desaparecidas y forman parte de la herencia común de la humanidad. Esto ha sido evidenciado por una serie de proyectos de investigación de diferentes instituciones que han trabajado de la mano con las comunidades locales". Asimismo, este Decreto establece en la parte I de su dispositivo: "Declarar de interés público la candidatura de los sitios arqueológicos con esferas de piedra en el sureste de Costa Rica (subregión arqueológica Diquís) como sitio de patrimonio de la humanidad, ante la UNESCO, desarrollado hasta ahora por el Museo Nacional de Costa Rica, con el apoyo de diferentes instituciones locales y nacionales". Notemos que un pronunciamiento del Consejo Universitario de la Universidad de Costa Rica del 2012 - ver texto completo- indica por su parte que, de concretarse el Proyecto Hidroeléctrico Diquis (PHED) ubicado en la zona Sur de Costa Rica, "La construcción del PHED conllevaría irremediablemente a la afectación de 150 sitios arqueológicos dentro de los cuales se encuentran sitios sagrados y ancestrales térrabas, que representan un elemento intangible cultural y de identidad para los grupos indígenas, según el Convenio 169 de la OIT" (p.8). Como bien se sabe, este proyecto hidroeléctrico pretende inundar varios territorios indígenas, ya ha dado lugar a un primer informe del Relator Espacial de las Naciones Unidas sobre Derecho de los Pueblos Indígenas, James Anaya, en el año 2011 (ver informe oficial elaborado a raíz de su visita a Costa Rica en abril del 2011).

La UNESCO: un largo peregrinar

En su visita en Francia en noviembre del 2013, la Presidenta de Costa Rica reafirmó ante la UNESCO esta propuesta oficial del país. En marzo del 2013, se indicó por parte del Ministro de Cultura (ver nota de Cambio Político) que se trata para Costa Rica de una verdadera primicia en la medida en que: "Es la primera vez que este órgano acepta un expediente de Costa Rica, relativo a sitios de carácter cultural, pues hasta el momento todas declaratorias que tiene Costa Rica han sido de carácter natural y una de patrimonio cultural inmaterial, que es la tradición del Boyero y la Carreta. Nuestra propuesta busca lograr una identidad nacional, posicionar el tema de la cultura, la puesta en valor de las comunidades indígenas y la importancia del desarrollo de la Zona Sur". Asimismo se indica por parte de las autoridades a cargo de la cultura de Costa Rica que “El Centro de Patrimonio Mundial está confirmándole oficialmente al Gobierno de Costa Rica, que el expediente de candidatura técnicamente está completo y que por lo tanto, se acepta como una candidatura y se inicia ya el procedimiento de valoración de los méritos que tiene la candidatura misma". En declaraciones dadas a la prensa regional en estos días (ver nota de PZHoy), el Director del Museo Nacional de Costa Rica manifestó que: "Es estos momentos con el dictamen que el ICOMOS le ha dado al centro de patrimonio, podemos decir que está despejado el camino para que en la próxima reunión de patrimonio mundial, los 21 países que lo integran hagan la votación y tomen la decisión definitiva". 

En lo que concierne a la ubicación exacta de los sitios escogidos, se 
lee que "Los sitios Finca 6, Batambal, Grijalba y El Silencio, ubicados en Osa, Puntarenas resguardan esferas precolombinas y por su riqueza cultural serán propuestos ante la UNESCO para ser declarados como Patrimonio dela Humanidad". Esta decisión ahora deberá ser conocida por una instancia adicional de la misma UNESCO en una reunión a celebrarse en Cataren el próximo mes de junio. 

Cabe recordar que hace unos años, recortes en el 2010 al presupuesto asignado al Ministerio de Cultura habían puesto en peligro el proyecto que hoy está a muy pocos meses de concretarse. Según esta misma nota del periódico La Nación (y salvo error a la hora de digitar los números por parte del periodista), el proyecto de Parque de Esferas generaría unos 200.000 empleosen la zona sur (Nota 2). En ese mismo año una declaratoria de interés público de un aeropuerto en la zona sur fue considerada como totalmente contradictoria con los esfuerzos de Costa Rica ante la UNESCO en relación a la preservación de estas esferas (ver artículo del Semanario Universidad). En el 2012, similares discusiones tuvieron lugar en relación al proyecto hidroeléctrico Diquis (el proyecto hidroeléctrico más grande de Centroamérica, cuyo monto supera los 2.000 millones de US$) según reportes de prensa (ver artículo de CRHoy).Ambos proyectos han sido objeto de duras y fundamentadas críticas desde el sector académico, ambiental y social en Costa Rica en los últimos años: en el caso del proyecto del Diquis, la polémica con las poblaciones indígenas no consultadas fue tal que dio lugar a la visita en tres ocasiones entre el 2011 y el 2013 del Relator Especial de las Naciones Unidas sobre Derecho de los Pueblos Indígenas, el experto James Anaya (Nota 3).

Jóvenes turistas costarricenses posando entre lápidas bogomilas, en las cercanías de Stolac, Bosnia y Herzegovina (agosto del 2003). Archivo personal. Las tumbas bogomilas, conocidas como “Stecci”son vestigios de la época medieval y se encuentran dispersas en Bosnia Herzegovina, y parte de la frontera con Croacia, Montenegro y Serbia. Propuestas a la UNESCO desde el 2011 para ser inscritas como Patrimonio Cultural de la Humanidad (ver nota), dificultades políticas han atrasado la inscripción de estas verdaderas joyas heredadas del Medio Evo (ver artículo en francés del 2014).

La organización ICOMOS es una organización internacional no gubernamental que tiene oficinas en cada país y vela por el resguardo del patrimonio histórico y arquitectónico. La oficina de Costa Rica recientemente dio a conocer, por ejemplo, su rotunda oposición al nuevo proyecto de edificio de la Asamblea Legislativa en San José, que afectaría una de las pocas zonas que resguarda fachadas y edificios de gran valor para el patrimonio arquitectónico e histórico de Costa Rica. Este año, la imponente mezquita de Córdoba (España) inició un procedimiento similar ante el ICOMOS de España(ver nota de prensa). La celebración del Día Internacional de los Monumentos (18 de abril) permitió este año a las autoridades peruanas dar a conocer el atraso respecto a la inscripción de los miles de sitios arqueológicos en el Perú (ver nota de prensa).

Conclusión

Como ya lo habíamos señalado anteriormente (ver nuestro modesto artículo publicado en estas mismas páginas), Costa Rica desde varios años evidencia contradicciones  persistentes entre el discurso “verde” promovido en el exterior y las políticas públicas que se gestan a nivel ministerial favoreciendo megaproyectos de manera inconsulta y sin mayor preocupación por sus efectos sociales y ambientales. Un reciente artículo de un fino conocedor de la gestión ambiental en Costa Rica sobre el proyecto de aeropuerto en Osa indica que el Estado costarricense no parece querer aprender de sus propios yerros. El caso de las esferas precolombinas del Sur de Costa Rica viene de alguna manera a evidenciar  aún más estas contradicciones, pero puede también constituirse en una oportunidad para que el país rectifique el rumbo de los últimos años y apueste más decididamente por una forma de atraer inversión extranjera más clemente con el ambiente y las comunidades. Una vez concretada la propuesta de Costa Rica en la próxima reunión de Catar, Costa Rica entraría a formar parte del grupo de Estados que se benefician de un sector importante del turismo cultural y de las rutas de visitantes que siguen el patrimonio mundial en cada región o subregión del mundo. En ese caso se trataría de enlazar estas rutas con las ya existentes en Colombia, Panamá, Nicaragua, Guatemala y Honduras, Estados que cuentan con varios monumentos y sitios declarados Patrimonio Cultural de la Humanidad. Ello podría llevar incluso a las nuevas autoridades de Costa Rica (que asumieron sus funciones el pasado 8 de mayo) a redefinir la posición oficial del Estado costarricense en relación al Proyecto Hidroeléctrico El Diquis. 

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Nota 1: Además del patrimonio natural (reservado a parques y espacios naturales de gran belleza escénica), el patrimonio cultural también incluye el patrimonio cultural inmaterial promovido por la UNESCO en los años 2000. Remitimos al lector a un análisis, desde la perspectiva jurídica internacional de Florence LÉZÉ, La protección jurídica del patrimonio cultural inmaterial en la UNESCO, UNAM (México). 

Nota 2: La cifra de 200.000 empleos en la zona sur de Costa Rica, de no ser errónea, puede ser comparada, por ejemplo, con los 253 empleos que justificaron en gran medida, por parte de las autoridades de Costa Rica, la declaratoria de conveniencia nacional del proyecto minero ubicado en Las Crucitas en la zona norte en octubre del 2008. Este proyecto fue finalmente suspendido a raíz de una histórica decisión del Tribunal Contencioso Administrativo de noviembre del 2010 (ver texto integral de la sentencia, disponible aquí). En relación a este caso aún bajo investigación por parte del Poder Judicial en Costa Rica, remitimos a una modesta nota titulada “De cruces, cruzadas y Crucitas”, disponible aquí.

Nota 3: El Instituto Costarricense de Electricidad (ICE) anunció retirarse de los territorios indígenas durante la visita del Relator (ver nota de La Nación de abril del 2011). En su informe de mayo del 2011, el relator fue enfático con relación a las omisiones del Estado costarricense de cara a sus obligaciones internacionales (ver nota de La Nación). Otras extrañezas han llevado a un analista como el Dr. Allan Astorga  a referirse al Diquis en los siguientes términos: “El PH DIquis: la carreta delante de los bueyes”. Un grupo de académicos de la UCR se pronunció en contra de este proyecto en el 2012 (ver nota).  Desde la perceptiva del derecho internacional y de las obligaciones internacionales de Costa Rica con respecto a las poblaciones indígenas, remitimos a modesta nota relacionada con el PH Diquis.

NicolasBoeglin

Profesor de Derecho Internacional Público, Facultad de Derecho, Universidad de Costa Rica (UCR)