Biotaxis eléctricos en Colombia

El boom de las tecnologías limpias ha permitido avances en los países latinoamericanos; a pesar de no ser un proceso acelerado, se ha constituido en un tema relevante para los gobiernos del sur del continente y sobretodo de interés para los ciudadanos.

Desde el año 2013, como proyecto innovador en Colombia y como medida de disminución de gases efecto invernadero en Bogotá, se dio inicio al servicio de taxis eléctricos, conocidos como BIOTAXIS. La meta inicial es poner en circulación 50 vehículos, en la primera fase iniciaron 14, actualmente son 30, pero  el objetivo final es lograr una reposición total de los taxis de combustión actuales, dando cumplimiento a lo establecido por el Decreto 677 de 2011.

El sector público y privado se han encargado de desarrollar esta prueba piloto y poner en marcha la primera fase del proyecto, la Alcaldía Mayor de Bogotá, la Secretaría Distrital de Ambiente, la Secretaría Distrital Movilidad junto con la empresa de Energía Condensa y Praco Didacol, quien representa a la firma China BYD en Colombia, son los integrantes del comité.

Características de la nueva tecnología

Estos vehículos de origen Chino, han ingresado al país sin aranceles, gracias al Decreto 2658 de 2011, que permite el ingreso con menor tasa arancelaria para vehículos que contribuyan con el cuidado del ambiente, ya sean híbridos, eléctricos o con gas natural.

Los Biotaxis se caracterizan por tener motores de tracción eléctrica, también conocidos como “eTaxis”, son alimentados por baterías internas recargables, por lo cual se garantiza que durante su funcionamiento no se generan emisiones de gases efecto invernadero, además de otras ventajas como un costo menor de mantenimiento, menor ruido y disminución de residuos peligrosos, ya que no requiere el uso de aceites lubricantes, es importante destacar también un menor consumo energético ya que cuando están detenidos no consumen energía, lo cual es óptimo para ciudades con tráfico lento.

Es por lo anterior que estos automóviles de gran amplitud y confort, son considerados amigables con el ambiente, durante casi todo su ciclo de vida, ya que hay quienes aún cuestionan su sostenibilidad en la etapa de fabricación.

La contraparte del proyecto

De igual manera existen desventajas, como el costo de inversión elevado, según  lo afirma la Secretaría Distrital de Ambiental, su costo oscila entre 2 y 3 veces al de un vehículo tradicional.

El fabricante afirma que 2 horas de recarga permite un recorrido de 300 Km, no obstante como lo afirma, Juan Carlos López, conductor pionero de Biotaxi, el rendimiento es de 220 Km por lo cual deben recargar las baterías más seguido.

Aunque el sistema no es muy conocido por los ciudadanos o visitantes de la capital colombiana, aun es confundido con ambulancias o vehículos de hoteles, como lo afirma López, su uso se ha enfocado a servicios especiales, como la mensajería, por horas o servicios al aeropuerto internacional.

Es claro que es un excelente servicio, amigable con el ambiente y al mismo costo que el tradicional, sin embargo el déficit publicitario por parte de la Alcaldía Mayor ha afectado su divulgación, razón por la cual, la labor ha sido asumida por los conductores, quienes han recurrido a redes sociales para facilitar su trabajo.

El mantenimiento ha sido otro punto cuestionado; Juan Carlos López, que el proceso es llevado a cabo por los mismos proveedores quienes se mantienen al tanto de cada detalle, además a la fecha, no han sufrido graves problemas técnicos que impliquen un inconveniente relevante, sin embargo los repuestos han representado un alto costo en comparación con los vehículos tradicionales.

El futuro del proyecto

Este proyecto en etapa piloto, pretende crear conciencia e incentivar el uso de la energía eléctrica, haciendo de la capital una ciudad, en búsqueda de la sostenibilidad, y que permita a otras ciudades dar el paso hacia el cuidado de los ecosistemas urbanos.

A pesar de ser servicio no muy conocido, lo usuarios se sienten muy a gusto, dando la satisfacción de contribuir con el planeta, evidenciando que el ciudadano aun sin tener mayor conocimiento de esta tecnología limpia, está interesado y no le representa un inconveniente el cambio.

Sin embargo se debe tener en cuenta que será un proceso paulatino, dados los costos de adquisición del vehículo, y el cambio de conciencia que representa para toda la ciudadanía y conductores tradicionales.