@BoydCohen: El atrevido programa de contrataciones de #Barcelona

Los gobiernos son famosos por tener las funciones de adquisición altamente burocratizadas. Los procesos de solicitud de propuesta (RFP) en los gobiernos locales y nacionales consumen comúnmente tanto tiempo, que rara vez se ve el triunfo startups locales o globales. Por otra parte, la mayoría de las oficinas de contratación tienden a centrarse más en solicitar soluciones específicas con especificaciones detalladas.

Sin embargo, hay otra manera, una que va mano a mano con un gobierno más inteligente y el concepto de innovación abierta. La alternativa a la burocracia cerrada y a la adquisición costosa es algo que se llama "la contratación para la innovación". La idea que hay detrás de la contratación para la innovación es que los gobiernos soliciten soluciones innovadoras para un área de necesidad, en lugar de requerir a los solicitantes que cumplan con los requisitos detallados de una solución pre-determinada.

¿Realmente creemos que los gobiernos son siempre la mejor alternativa para determinar la posible solución más innovadora y eficaz a un área necesidad? La innovación está sucediendo tan rápido, especialmente en el desarrollo y uso de tecnologías de la información y la comunicación (TIC), que incluso los gobiernos inteligentes tienen dificultades para mantener el ritmo.

La contratación para la innovación tiene el potencial de hacer frente a este reto y al mismo tiempo simplificar los procesos de contratación y mejorar la posibilidad de apoyo a las soluciones empresariales. Un ejemplo hipotético que me gusta usar para hablar de este concepto es la idea de una ciudad que busca mejorar el uso de los vehículos eléctricos.

La manera tradicional de hacer esto sería un equipo de gobierno interno (probablemente enfocado en energía o movilidad) que desarrollase una especificación detallada del presupuesto y la solución que buscan. Tal vez la ciudad ha decidido destinar $ 1,000,000 a transformar una parte de su flota municipal de vehículos eléctricos. En el modelo tradicional de compras, el gobierno local desarrollaría sus especificaciones para los vehículos que tengan previsto adquirir.

La pregunta es: ¿Cuál es el objetivo real de la ciudad? Tal vez es contribuir al aumento de la demanda de vehículos eléctricos en la ciudad. Esto suena razonable en un primer momento, ya que el incremento en el uso y la exposición de los vehículos eléctricos en la ciudad puede inspirar a los ciudadanos a considerar también la compra de vehículos eléctricos. Pero ¿y si eso no es la forma más eficaz o innovadora para alcanzar la verdadera meta deseada (aumento del uso de vehículos eléctricos en la ciudad)?

En cambio, la ciudad podría elegir una contratación pública con enfoque de innovación. Tenemos un presupuesto $ 1,000,000 dedicada a ayudar a impulsar la adopción de vehículos eléctricos en la ciudad. Dejemos que el sector privado presente formas de innovación de gastar ese dinero que tengan el mayor potencial de lograr el verdadero objetivo del programa. Un fabricante EV podrá proponer cambiar algo de la flota municipal. Pero otros podrían sugerir alternativas, tales como:

  • Un sistema de estaciones de carga rápida.
  • Un programa de incentivos para la compra ciudadana de vehículos eléctricos en colaboración con los distribuidores locales.
  • Un programa piloto de EV carsharing por una startup o empresa carsharing establecida.

La aplicación de un modelo de adquisiciones para la innovación permitiría a personal de la ciudad evaluar todas las soluciones propuestas para su posible impacto en su objetivo deseado.

Me acabo de enterar de un nuevo proyecto de innovación de la ciudad de Barcelona. Barcelona, por supuesto, ha estado impulsando las soluciones Smart City durante muchos años, así que no es ninguna sorpresa verla emerger como pionera en la contratación para la innovación.

El programa se llama BCN OPEN CHALLENGE y se lleva a cabo en colaboración con Citymart, una plataforma intermediaria para conectar ciudades con soluciones para ciudades inteligentes de empresas grandes y pequeñas. El BCN OPEN CHALLENGE se centra en seis áreas de necesidad para la ciudad, que van desde la reducción de robos de bicicletas, hasta la digitalización de las colecciones de museos. La ciudad está siendo deliberadamente difusa en las soluciones específicas deseadas, y en su lugar lo deja abierto al sector privado para que proponga soluciones innovadoras a los seis desafíos.

Más allá de abrazar la contratación para la innovación, Barcelona también ve este reto como una oportunidad para ayudar a impulsar el ecosistema local de innovación, al permitir que los postores ganadores tengan acceso a espacio de oficinas en la ciudad (ya que el desafío está abierto a las empresas y las nuevas empresas internacionales) y al apoyo tangible para difundir su innovación a otras ciudades después de ser capaces de validar el éxito del proyecto.

Las ciudades inteligentes son algo más que el uso de las TIC. Son también un uso más inteligente de los presupuestos limitados para lograr el mayor impacto y  calidad de vida de los ciudadanos. El BCN Open Challenge es un ejemplo de gobierno inteligente. Hablando con el fundador de Citymart, Sascha Haselmayer, entiendo que Barcelona es la primera de las muchas ciudades que planean utilizar la plataforma Citymart de esta manera. ¡No puedo esperar para ver qué ciudades seguirán el ejemplo de Barcelona!

También publicado en www.ubmfuturecities.com