Calles comerciales en ciudades intermedias: iniciativa, gestión y participación en clave de desarrollo

La actividad comercial tradicional en las ciudades intermedias cumple un importante rol como estructurador de la vida urbana, por su capacidad de potenciar el desarrollo de otras actividades así como por el sentido de arraigo que genera. Sin embargo, cada calle o centro comercial es único, y lo es por su historia, por sus edificios, por sus calles, por sus habitantes y por sus usuarios. En tal sentido, cada una debe ser analizada, proyectada y gestionada de modo particular, con los aportes de quienes la hacen, la viven y la consumen.

En tal sentido, los elementos clave para poner en valor para revitalizar las áreas urbanas y fomentar el comercio minorista lo constituyen: la iniciativa, la gestión y la participación. De quien surja la iniciativa determina en gran medida el modelo de gestión adoptado y los mecanismos y niveles de participación de los diferentes actores involucrados.

En ciudades de tamaño medio, las asociaciones de comerciantes pueden implementar varias estrategias de fomento del comercio local: tener una visión de conjunto sobre el centro comercial de su incumbencia ya es una estrategia de progreso. Cuando se asocian para idear estrategias sobre atención al público, cartelería, folletería, promoción, capacitación, etc., obtienen mayores beneficios.

Si en conjunto elevan inquietudes al municipio, mediante el apoyo de otras entidades -como universidades, cámaras, federaciones- se puede lograr la sedimentación de reivindicaciones en proyectos, convenios o planes, a partir de los cuales pueden ver potenciadas sus posibilidades de progreso.

Las administraciones municipales, por su parte, también tienen iniciativa cuando ven la posibilidad de concretar una obra que beneficiará al conjunto de la ciudad, e incorporan a los comerciantes convocándolos a participar del diseño, de la ejecución y de la gestión de diferentes proyectos de puesta en valor de los centros comerciales. En general, este tipo de iniciativa aparece con la voluntad política de planificar la ciudad, materializándola en un Plan Urbano, un Plan Estratégico, o una serie de proyectos articulados.

Entre la peatonal, el paseo y la “palermización”

La tradicional ciudad de Mar del Plata, con toda su belleza y esplendor, ofrece una muy rica variedad de desarrollos comerciales. La Peatonal San Martín, la calle Güemes, la avenida Juan B. Justo, la calle Alem y el entorno del puerto son algunos de los sitios de privilegio.

El área central de la ciudad de Mar del Plata constituye el sitio principal de concentración del comercio. Está delimito por la calle Catamarca, la avenida Pedro Luro y la costa. Su columna vertebral desde el mar hasta la Diagonal Pueyrredón -con la Feria de Artesanos y los dos Shoppings-, es la Peatonal San Martín, la calle comercial por excelencia de la ciudad.

Complementan la oferta: la calles Güemes (de intensa actividad y sofisticación), la avenida Juan B. Justo (conocida como “la zona de los pulóveres”), la calle Alem (de gran movida nocturna) y el Centro Comercial y Gastronómico del Puerto.

La Peatonal San Martín se desarrolla a lo largo de siete cuadras, desde la calle Buenos Aires hasta la calle Bartolomé Mitre, y fue inaugurada en 1980 como “Paseo Comercial del Centro”. Ofrece una gran cantidad de locales comerciales, centros gastronómicos, servicios y entretenimientos. Y constituye el sitio de congregación de numerosos artistas callejeros durante la temporada de verano.

Por otro lado, el eje de la calle Güemes se ha transformado en los últimos años en un verdadero paseo comercial al estilo de un “shopping a cielo abierto”. Se ubica estratégicamente al pie de los cotizados barrios Los Troncos y Playa Grande. Es así el centro comercial más elegante de la ciudad, habiendo sufrido un proceso de transformación que algunos han aventurado en llamar “Palermización”.

Debido a la revalorización de la zona y dada la misma transformación en la oferta comercial, se está generando una profunda renovación urbana, que implica la demolición de patrimonio histórico para la construcción de superficies comerciales bajo diferentes formatos (galerías o comercios a la calle). Tal es el proceso de expansión comercial en la zona, que el boom trasciende a esta arteria, ocupando cada vez más calles transversales. Sin embargo, no adquieren visibilidad acciones tendientes a proteger las áreas de valor.

Visión estratégica para la revitalización comercial

La ciudad de Villa Mercedes, con alrededor de 100 mil habitantes, es la segunda localidad en importancia económica de la provincia de San Luis, luego de su ciudad capital y, como tal, también le sigue en importancia la potencia de su centro comercial, muy activo, dinámico y pujante. El gobierno local impulsó con éxito, y de manera asociada con entidades intermedias, un programa de revitalización de sus centros comerciales.

En el contexto de una región agrícola, industrial y ganadera, Villa Mercedes constituye un punto importante para empalmar con las rutas nacionales 7, 8 y 148, que comunican hacia el este con Córdoba, Santa Fe y -eventualmente- sur de Brasil; y hacia el oeste a Mendoza y Santiago de Chile. Bajo el lema “Visión Estratégica”, el gobierno municipal de Villa Mercedes impulsó -por intermedio de la Subsecretaría de Desarrollo Económico y Turístico- el Programa de Desarrollo denominado “Revitalización de Centros y Ejes Comerciales a Cielo Abierto”, ejecutado en varias etapas.

La asociación establecida entre gobierno municipal, provincial y comerciantes locales -con el valioso apoyo de Cámara de Comercio- logró modernizar y embellecer los centros comerciales tradicionales de la ciudad, fortaleciendo al comercio minorista y mejorando su competitividad empresarial. Quizás el logro que distinga a esta actuación por sobre otras es el fuerte impulso de una cultura asociativa. La iniciativa de creación del Centro Comercial a Cielo Abierto surgió a partir de un convenio marco entre el municipio, el gobierno provincial, la Cámara de Comercio e instituciones afines locales.

A partir del convenio, se asumió el compromiso de brindar asesoramiento para la realización de un proyecto integral, con pautas de mejoramiento urbanístico, un plan de promoción comercial y una propuesta de gerenciamiento del mismo, además de un programa de capacitación para los comerciantes y sus empleados. Por su parte, el gobierno local se comprometió a cofinanciar parte del proyecto y a lanzar las obras de mejoramiento del espacio público necesarias para la concreción de los centros comerciales a cielo abierto, que le den nuevo impulso a la ciudad.

Las áreas de actuación estuvieron conformadas por dos nodos y un eje conector: (a) el sector del Microcentro; (b) el entorno de la estación; y (c) el eje de la avenida Mitre. A través de este proceso se logró dotar al área central de mayor y mejor iluminación, beneficiando directamente a más de 350 comercios, vecinos del área y a todos los habitantes de la ciudad, principalmente por el aporte a la seguridad.

En todos los casos se buscó reordenar el tránsito, fijando lugares y horarios permitidos de estacionamiento, de carga y descarga de mercadería, y haciendo cumplir los lugares específicos de ascenso y descenso de pasajeros del transporte público. Asimismo, se implementó una etapa de obras ejecutadas por los mismos propietarios y comerciantes, a través de un incentivo fiscal dirigido a mejorar las condiciones del espacio público y del espacio privado.

El incentivo consistió en la eximición de tasas y contribuciones en un 90%, por un monto máximo de cinco mil pesos para aquellos comerciantes que ejecutaran proyectos que incluyeran alguno de los siguientes ítems: obras de rehabilitación o cambios de veredas; construcción de cazuelas para arbolado; cambio de luminaria vehicular y peatonal; mobiliario urbano, forestación, señalización; embellecimiento de frentes de locales comerciales; y el retiro o recambio de marquesinas.

En consecuencia, el gobierno local estableció una visión estratégica, desarrolló obras de infraestructura básica y convocó a la iniciativa privada para el completamiento de la intervención. Todos los actores involucrados y la comunidad en particular recogieron los beneficios de tal actuación.

Mayor competitividad para el comercio minorista

La ciudad de San Justo, con sus aproximadamente 20 mil habitantes, está situada a 100 kilómetros al norte de la ciudad de Santa Fe, capital provincial, y a 250 de Rosario. Por su posición estratégica ha merecido el nombre de “Portón del Norte Santafesino”.

Se desarrolla a la vera de la Ruta Nacional Nro. 11 -Autovía “Juan de Garay”-, que une a Buenos Aires (a 600 kilómetros al sur) con Asunción del Paraguay, transformándose en uno de los pasos obligados en eje del Mercosur, uniendo al país con Brasil, Uruguay, Paraguay y Chile.

Su estructura productiva se concentra -básicamente- en un único rubro, del que participan las grandes empresas. La orientación centrada en lo local desalienta, a su vez, la expansión del aparato productivo hacia nuevas demandas y el surgimiento de nuevos sectores.

En este contexto, la comunidad planteó la posibilidad de impulsar actividades asociativas en torno de la producción láctea, característica del lugar, así como la explotación de los atractivos turísticos y la dinamización de la oferta comercial en la región.

Desde esta perspectiva, en junio pasado, en el marco del Plan Estratégico San Justo 2020, la Municipalidad, la Cámara de Comercios y representantes del centro comercial e industrial tradicional de San Justo firmaron un convenio de asistencia técnica y cooperación. El objetivo del convenio está centrado en mejorar la competitividad empresarial de los comercios minoristas, a partir del desarrollo de un proyecto asociativo público-privado.

En tal sentido, han sido definidos de manera preliminar tres posibles ejes comerciales: el de la avenida Iriondo, el de la avenida 9 de Julio y el de la Ruta Nacional Nro. 11. Esto implica la creación de un Centro Comercial a Cielo Abierto y la conformación de una entidad de gerenciamiento para la dirección y gestión empresarial del proyecto y la posterior formulación de estrategias de promoción comercial.

Estrategias de gestión y espacios de participación

En contadas circunstancias, los proyectos de intervención sobre los centros comerciales surgen únicamente por iniciativa e impulso del municipio, mediante obra pública y proyectos de reconversión de áreas centrales. En estos casos, las administraciones municipales actúan como facilitadores de la inversión, mediante la normativa urbana, mediante los permisos otorgados, y/o mediante la ejecución de obras complementarias de infraestructura o proyectos de reordenamiento del tránsito.

En este marco, la gestión de los proyectos de intervención podrá ser de carácter público -fundamentalmente mediante obras de infraestructura-, de carácter privado -mediante la inversión privada o el asociacionismo entre comerciantes- o, finalmente, mediante modelos de gestión público-privados -que suelen incorporar mecanismos de participación innovadores-.

Los casos más progresistas en este sentido son, desde ya, los que incorporan la participación de los comerciantes a través de sus cámaras o asociaciones. Las metodologías participativas y el nivel de involucramiento varían de caso a caso. Esto demuestra que, más allá de la envergadura de la intervención, es la capacidad de iniciativa, las estrategias de gestión y los espacios de participación lo que establecen la clave del desarrollo.

Versión adaptada de: Tella, Guillermo y Potocko, Alejandra. (2013), “La calle comercial en ciudades intermedias: Iniciativa, gestión y participación en clave de desarrollo”. Santiago (Chile): Revista Digital Plataforma Urbana (enero 03).