¿Cómo incide el cambio climático en las enfermedades infecciosas emergentes?

Las enfermedades infecciosas emergentes o reemergentes (en adelante EIE) se definen como aquellas enfermedades que se describen por primera vez y que destacan por su gravedad y capacidad de difusión, constituyendo una amenaza de aparición de epidemias. El término se aplica, tanto a enfermedades que afectan a humanos, como a animales.

El agente que provoca la EIE puede ser nuevo (emergente) o una evolución de un patógeno anterior que le otorga estas características (reemergente). Esta evolución puede ser provocada por un cambio en la virulencia, o de localización,  o por aumento de lista de huéspedes, en definitiva un cambio en su patrón de comportamiento que le lleva a crear un problema de salud pública. Un buen ejemplo de estas, es la tuberculosis, que ha sufrido un incremento espectacular en su incidencia en los últimos años.

Un patógeno estable mantiene, con su población huésped, una lucha evolutiva por crear mejores mecanismos para burlar las defensas, que a su vez evolucionan en paralelo para dotar al individuo de sistemas defensivos más eficaces contra este patógeno. Cuando una patología es muy grave suele deberse al corto tiempo de relación entre el patógeno y el huésped, dicho de otro modo la enfermedad acaba de aparecer, es una EIE.

A lo largo de la Historia se han producido grandes epidemias o pandemias que han diezmado la población humana o animal:

  • Peste bubónica

  • Gripe 1918

  • Legionelosis

  • Síndrome de shock tóxico

  • Enfermedad de Lyme

  • Ébola

  • Sida

  • Neumonía por hantavirus

  • Síndrome hemorrágico por E Coli 0157:H7

  • Enteritis por Campilobacter

Cómo aparecen las EIE: el cambio climático

Los factores que llevan a la aparición de una EIE son variados y pueden ser desde factores genéticos o biológicos, ligados a cambios en los agentes que provocan estas enfermedades o la propia situación inmunitaria del huésped, a factores medioambientales  ligados al clima, o a las grandes construcciones, así como factores ecológicos, socioeconómicos, políticos.

Los factores ligados a la actividad humana, incrementan la probabilidad de aparición de estas enfermedades y la gravedad de las mismas. El más importante es el cambio climático, pero existen otros muchos como el tráfico ilegal de especies exóticas, el aumento de resistencias a antibióticos aparecidas en patógenos, el modo de vida en grandes ciudades, el comercio internacional y la generalización de grandes viajes por negocios o turismo, nuevas superficies de agua ligadas a cultivos, deforestacion …

Fenómenos climatológicos naturales como El Niño o La Niña cambian los patrones climáticos y producen alteraciones en los regímenes de lluvias y sequias que a su vez pueden influir en los patrones de difusión o distribución de vectores u hospedadores y propiciar la aparición de estas enfermedades.

Centrándonos en los factores ligados al cambio climático, las teorías más realistas predicen para el siglo XXI  un aumento de la temperatura global en la Tierra de entre 1 a 4 ºC, provocado principalmente por la aumento en las concentraciones de los denominados gases de efecto invernadero, gases como CO2, metano, N2O, CFCs, o SF6 (Hexafluoruro de Azufre) entre otros.  Esto implicará una serie de cambios a medio y largo plazo:

  1. Cambios en la distribución de vectores. El aumento de temperatura  ocasionará que determinadas especies portadoras, como pueden ser mosquitos del género Anopheles o Aedes, llegarán más hacia el Norte en el hemisferio Norte y hacia el Sur en el hemisferio contrario. Este aumento en la distribución geográfica se traducirá  en un incremento de la incidencia de las enfermedades contagiadas por ellos.
  2. El incremento de temperatura llevará a aumentos de los fenómenos climatológicos extremos, el régimen de sequías e inundaciones cambiará, aumentará los movimientos de poblaciones, se reducirá la producción agrícola, aumentando la desnutrición y las hambrunas, todos estos efectos facilitan la aparición de EIE.
  3. El propio calor favorece la propagación de un virus dentro de un vector, por tanto el aumento de temperatura mostrará como más “eficaces” los ciclos de transmisión de microorganismos entre distintos vectores.

 

 

Preocupación internacional

La creciente conciencia de que la aparición de una pandemia, producida por una EIE, es posible, y que una vez detectada el tiempo de reacción es crucial para controlar la expansión, ha llevado a las Autoridades Sanitarias en particular, y en general a los gobiernos a crear una Red de Alerta Temprana y unas vías rápidas de comunicación e intercambio de información, para intentar identificar, actuar y controlar cuanto antes cualquier tipo de brote que pueda ser detectado.

Desde el año 2004 se incluyen, en la Unión Europea, distintos planes de acción, que tienen como objetivo lograr el desarrollo de herramientas para anticipar, prevenir y responder antes amenazas potenciales procedentes del  cambio climático y su relación con la aparición de nuevas enfermedades. Se crean asimismo organismos de control y seguimiento, aunque también con un enfoque científico como es el Centro Europeo para la Prevención y Control de Enfermedades (ECDC en siglas inglesas), incluyendo entre sus competencias las amenazas de enfermedades emergentes.

 

 

Página web de la OMS, donde se puede acceder a varios enlaces de interés sobre este tema, prevención, vigilancia, datos y estadísticas, redes de alertas tempranas,… 

 

Situación en España

El cambio climático afectará especialmente a España, potenciando la aparición de estas enfermedades. El territorio español es una zona de paso de aves migratorias y personas entre África y Europa.

El aumento de temperatura podría actuar ampliando los límites geográficos de los vectores ya existentes, o por abriendo las puertas a nuevos vectores que antes no llegaban hasta aquí. Especialmente las transmitidas por roedores, garrapatas o por dípteros como la encefalitis del Nilo Oriental, dengue, malaria, etc.

El Ministerio de Sanidad y Consumo, a través del Centro de Coordinación de Alertas y Emergencias Sanitarias (CCAES), realiza una labor de coordinación, entre las distintas comunidades autónomas y organismos internacionales, de las actuaciones a llevar a cabo para prevenir, detectar y controlar las posibles apariciones de estas enfermedades.

Existe un protocolo de actuación del Ministerio de Sanidad y Consumo, donde se realiza una búsqueda activa de información, lo denominan inteligencia epidemiológica, para la detección temprana de posibles alertas:

 

Fuente: Ministerio Sanidad y Consumo