Elementos para frenar el deterioro ambiental: un problema global con abordaje local

Introducción

En términos genéricos, podemos decir que la humanidad es la fuerza geológica más poderosa que se haya visto. Cambiamos el clima, el nivel de los mares, la biodiversidad, la conformación del aire, etc. Y por primera vez en la historia, existe una especie totalmente dominante presente en todos los continentes de manera simultánea. El crecimiento demográfico nos lleva a necesitar más y más recursos, incrementando este requerimiento con la necesidad de mantener un estilo de vida similar o mejor al que obtuvimos cuando éramos niños. Esto nos ha llevado a que hoy en día la capacidad regenerativa de la tierra sea de 1,5 años.

Es innegable que la perspectiva futura de bienestar y preservación está borrada; eso conlleva que nosotros (de alguna u otra manera) sepamos que la permanencia eterna sobre la tierra no pueda ser garantizada. Aun después de una eventual extinción de la raza humana, los desechos depositados en el Riachuelo, la radiación de Fukishima o los elevados niveles de CO2 de México DF seguirán por miles de años para dar fe de la existencia humana.

Si vemos el mundo en el que estamos insertos y observamos los países que lo conforman, podemos observar que existe un solo elemento o fenómeno social que los engloba y relaciona a todos: la economía. Es por eso que para cambiar a la sociedad hay que cambiar la economía y viceversa, para cambiar la economía hay que cambiar la sociedad.

El primer error que observamos cuando vemos a la economía es en cuanto a su concepción: nos olvidamos que es una ciencia social. El segundo es en cuanto a su percepción. Consideramos a los consumidores como individuos aislados que se encuentran dispersos, alejados e incomunicados unos de otros realizando acciones individuales según su propia preferencia. Eso nos lleva a estar en presencia de una economía llena de conexiones perdidas, siendo las principales la conexión entre los consumidores, la de los consumidores con el ambiente, y el presente con el futuro.

Esta desconexión la vemos reflejada en la problemática medioambiental. Vemos el incremento del calentamiento global, el aumento de basura que no será biodegradable ni en mil años, y como son diezmados los recursos. Es por ello que hay que actuar, y actuar ya. Hemos esperado demasiado. La solución es cambiar el sistema de valores creando diferentes mercados preservadores de recursos.

Está demostrado gracias al fallido protocolo de Kyoto, la cumbre de Copenhague en 2009 y la cumbre de Río+20 que la articulación internacional es demasiado difícil. Esto es lógico ya que se pretende plantear modelos de gestión y desarrollo para países que tienen su propia estructura. Es por ello que necesitamos acciones más englobadoras y regionales, pero no estrictamente globales. De todos modos si la solución global llega, bienvenida sea. Por lo pronto debemos actuar en nuestro entorno.

Algunas acciones locales

La espera en que las Naciones Unidas resuelvan los problemas ambientales ha sido muy prudente y poco fructífera. ¿Deben seguir? Si. ¿Debemos pretender que sea la solución de todo? No. Los gobiernos locales deben actuar. La problemática ambiental es global, pero el enfoque de acción está equivocado. Las leyes internacionales deben generar protocolos sencillos y marcos lógicos con presupuestos mínimos. No podemos pretender que el modelo de cuidado ambiental en cuanto a recursos hídricos utilizado en Finlandia sea aplicable a Brasil, o que el protocolo de Montreal sea viable en Buenos Aires.

Dentro de la gama de posibilidades de acción, a mi entender las siguientes tres son las áreas más efectivas a nivel de gestión ambiental, que permiten generar valor y conciencia colectiva:

Impuestos y regulación empresarial

La actividad industrial es la más contaminante. No es una novedad. Las industrias que tienen como insumo combustibles fósiles (transporte y energía), o demandan energía en grandes cantidades (producción de acero, autopartista, etc.) son las responsables del 85% de la emisión de CO2. Por otro lado las emisiones de desechos de otra índole al ambiente también generan impactos negativos en el entorno. Esta acción se conoce como externalización del costo; es decir que la sociedad “paga” por el mal manejo de desechos, relegando su derecho a disfrutar de un ambiente sano y limpio. Ante esta situación los sistemas impositivos deben gravar las actividades contaminantes y desgravar o “premiar” las actividades que sean provechosas para el ambiente. De todos modos es un sistema imperfecto. El deterioro ambiental puede considerarse como una enfermedad. Si bien la enfermedad se cura, el detrimento de la salud o las penurias emocionales y físicas por más de haber “desaparecido” no tienen una contraprestación. Esto quiere decir que muchas veces las empresas contaminan aun estando conscientes de la penalidad económica, siendo la rentabilidad mayor a los gravámenes imponibles. Es por ello que las imposiciones deben ser actualizables y severas.

Créditos e incentivos

Tal como se dijo anteriormente, la actividad ambientalmente amigable debe premiarse. Es por ello que cabe hacer la homologación del concepto a las actividades de inversión que las empresas deseen realizar para mejorar su relación con el ambiente. Los sistemas de créditos blandos destinados a la inversión ambiental deben ser implementados de manera urgente para mejorar y tecnificar los sistemas productivos. En la mayoría de los países latinoamericanos el número de PyMES y MiPyMES es superior al 90% de la industria. Este dato es totalmente relevante para orientar las ayudas financieras y determinar los montos. Claramente deben buscarse sistemas ambientales básicos que permitan colocar sistemas de recupero de agua para luego utilizarlos en sanitarios, tuberías solares, iluminación fotovoltaica, etc. Los grandes emprendimientos ambientales llevarían a las pequeñas empresas a embarcarse en inversiones millonarias que pondrían en riesgo las fuentes laborales y las cuentas financieras.

En el caso de España, existe un sistema de exención impositiva sobre montos de ganancias que serán destinados a la inversión ambiental. Es decir que es posible determinar un cierto monto que no será gravado con impuesto a las ganancias siempre y cuando sea utilizado en la adquisición de tecnologías ambientales en el término de un año. Esta herramienta ha desplazado por completo a los subsidios y créditos blandos para la inversión ambiental en ese país, principalmente en las Islas Canarias.

Leyes locales (urbanas)

Este tipo de actividades deben orientarse hacia la regulación de tipo habitacional. La más común es la recolección diferenciada de RSU. Por otro lado las disposiciones locales deben atender las necesidades poblacionales de preservar el entorno en el que están enclavadas las comunidades. Antanas Mockus dice que es necesario crear tabúes o estigmas sociales. Golpear a una madre tiene una carga social mucho más fuerte que el daño físico ocasionado en sí. Es necesario crear este tipo de tabúes pero con respecto al espacio público; debe ser impensado que un individuo arroje basura en un espacio público y no sea repudiado por la sociedad, aunque se trate del envoltorio de un caramelo. Debe crearse conciencia colectiva en cuanto al entorno social.

Es posible hacer una concatenación con el sistema impositivo mencionado anteriormente. Aquellos individuos (familias) que cumplan con las leyes de recolección diferenciada (por citar un ejemplo) deberían tener un reconocimiento económico. De esta manera se crea indirectamente un sistema de valores que reflejan el beneficio del entorno limpio.

Como caso pragmático podemos mencionar el de Ecuador que en su Constitución Nacional menciona al medio ambiente como un sujeto de derecho. Pese a esto hace poco tiempo el presidente de dicho país ha anunciado que se realizarán actividades extractivas en el Amazonas, cosa que despertó gran expectativa internacional ya que ha sido una bandera de lucha el respeto por lo que llaman “La Pacha Mama”.

Conclusión y reflexión final

Dentro de las conclusiones puedo mencionar que:

  • El modelo de desarrollo en el que estamos basando nuestra economía. Lo cierto es que el desarrollo no puede frenarse, por lo que hay que cambiar la economía. Necesitamos un sistema económico altamente conservador en cuanto a los recursos y altamente innovador en cuanto a las interacciones con los actores.
  • Debemos generar mercados de valor social para aquellos elementos que no han entrado en el proceso productivo, es decir, un mercado que refleje el valor del aire limpio, del agua pura y de la biodiversidad. Estos valores existen, pero no llegan a la sociedad: es lo que llamamos “señal perdida”.
  • Debemos recuperar la señal perdida y reconectar el presente con el futuro.
  • Debemos articular planes destinados a empresas para fomentar la gestión eficiente y responsable de los recursos, como así también fomentar la aparición de mercados que provean bienes ecoamigables a precios razonables.

Como reflexión final solamente queda mencionar el frágil equilibrio en el que nos encontramos con el entorno que nos alberga, advirtiendo que las soluciones comienzan en los pequeños e inmediatos espacios de participación que propician lograr un cambio desde adentro hacia afuera, es decir, desde lo local hacia lo global.

Les dejo una postal de mi localidad: un pueblo pequeñísimo de la provincia de Córdoba de 2500 habitantes que se cuadruplica en la temporada turística, donde el entorno natural y el entorno social aprendieron a convivir generando un modelo de desarrollo económico cuidadoso con el medio ambiente que trata de preservar el recurso para las generaciones futuras y recuperar la señal perdida de lo que representa un ecosistema único en el mundo.

Pequeña localidad en la provincia de Córdoba (Argentina)

 

Bibliografía

  • Aportes Para la Gestión Ambiental Local. Mauricio Lisa. Konrad Adenauer Stiftung
  • Diálogo Político 3|2011: Políticas Energéticas y Medio Ambiente. Konrad Adenauer Stiftung
  • La Economía no Miente. Guy Sorman. Sudamericana Editora
  • La Institucionalización Ambiental en Argentina. Marta Susana Juliá. Lerner Editora

Páginas Consultadas

  • http://www.globalthermostate.com
  • http://www.asambleanacional.gov.ec/documentos/constitucion_de_bolsillo.pdf
  • http://www.carbontradewatch.org/carbon-connection-es/que-es-el-protocolo-de-kyoto.html
  • http://www.ceamse.gov.ar/medio-ambiente/protocolo-de-kyoto/