Exigencias de Inspección para Agua de Consumo ¿Por qué no se han trasladado las exigencias medioambientales al agua de consumo?

La norma UNE-EN ISO/IEC 17020 establece los criterios generales para el funcionamiento de los organismos de inspección, considerando las distintas funciones que estos organismos pueden realizar: examen de materiales, productos, instalaciones, plantas, procesos, procedimientos de trabajo, etc.

Actualmente, en España existen 9 empresas acreditadas para realizar inspecciones de aguas de consumo humano. Sin embargo, ni la Administración General del Estado, ni las Administraciones Autonómicas exigen este requisito para verificar la calidad de este tipo de aguas.

La realización de una inspección medioambiental acreditada, es la mejor forma de asegurar la calidad del proceso completo, desde la toma de muestras hasta la evaluación de la conformidad frente a los requisitos normativos. Así mismo, este tipo de inspecciones representan un paso más frente a la realización de la toma de muestras y análisis acreditados, puesto que contemplan globalmente la representatividad de la actuación para verificar con garantías el cumplimiento legislativo.

Los criterios sanitarios de la calidad del agua de consumo humano, se establecen en el Real Decreto 140/2003 de 7 de febrero. En su artículo 19, se indica que la autoridad sanitaria elaborará y pondrá a disposición de los gestores de los abastecimientos el Programa de Vigilancia Sanitaria (en adelante PVS) del agua de consumo humano dentro de su territorio. Siguiendo este requerimiento, las Comunidades Autónomas elaboran sus PVS, en los que se evalúan y controlan los factores asociados al consumo de agua que puedan presentar riesgos para la salud de los consumidores, para garantizar el suministro de un agua salubre y limpia. Así mismo, establecen un marco de actuación para todas las partes implicadas en el abastecimiento y definen el alcance de las inspecciones sanitarias.

En el contexto de este marco legal, el control de calidad del agua de consumo humano, se realiza a tres niveles:

1. El autocontrol del agua abastecida

Se encuentra bajo la responsabilidad del gestor del abastecimiento. Todo abastecimiento deberá contar con un Programa de Vigilancia Analítica del agua, en el que se establecen los puntos de muestreo del abastecimiento que serán supervisados por la autoridad sanitaria y deberán ser representativos del abastecimiento o partes del mismo.

Los puntos de control mínimos, la frecuencia analítica y los parámetros a controlar se indican el R.D. 140/2003. Sin embargo, no se indica que la toma de muestras, que supone una parte fundamental del proceso, deba realizarse bajo una norma de calidad. Este hecho contrasta con que exista una norma, UNE-EN ISO/IEC 17025 bajo la que el Organismo Nacional de Acreditación (ENAC) acredita a los laboratorios para asegurar la calidad de la toma de muestras.

El cumplimiento de la citada norma se aplica también a los laboratorios acreditados para las determinaciones analíticas  que se realizan para controlar la calidad del agua de consumo. Curiosamente sólo se exige esta acreditación a los laboratorios que analicen más de 5000 muestras anuales. A los laboratorios que realicen menos de este número de análisis, sólo se les exige la certificación por la UNE-EN ISO 9001, norma que aunque establece un sistema de calidad como empresa, no garantiza la calidad de los resultados analíticos generados en el laboratorio.

Resulta por tanto sorprendente, que en una matriz medioambiental tan importante desde el punto de vista sanitario como el agua de consumo, se haya reducido hasta ese punto el nivel de exigencia. Si comparamos con otras áreas medioambientales como los residuos o los estudios de contaminación atmosférica, se observa que en estas matrices los requerimientos son muy superiores, siendo las entidades de inspección acreditadas las encargadas de realizar este tipo de trabajos.

2. El control en el grifo del consumidor

 

Es responsabilidad del ayuntamiento, el cual habitualmente delega estos controles en el gestor del abastecimiento, y por tanto aplica lo comentado en el punto anterior.

3. La vigilancia sanitaria

 

En este caso no se requiere ninguna norma de calidad que garantice la calidad del proceso. Queda a criterio de la Autoridad Sanitaria el realizar las tomas de muestra y análisis con sus medios o recurrir a un laboratorio externo, así como establecer la necesidad o no de trabajar con laboratorios acreditados (UNE-EN ISO/IEC 17020, o 17025) o certificados (UNE-EN ISO 9001).

De lo expuesto, se deduce que el marco legal por el que se rige el control de calidad de las aguas de abastecimiento, deja a criterio de los implicados en el proceso (gestores de los abastecimientos y autoridades sanitarias) el nivel de exigencia requerido, respecto a las normas de calidad implantadas por los responsables de realizar los trabajos.

Tratándose de un tema de salud pública sería conveniente establecer la obligación de que las empresas encargadas del control de calidad del agua de consumo humano dispongan de las acreditaciones expuestas, como garantía de la calidad global del proceso.

Además, el doble rasero establecido en el  R.D. 140/2003 para garantizar la calidad de los resultados de los laboratorios, suscita diversas preguntas:

¿Cómo puede garantizarse la calidad de los resultados de los laboratorios que analicen menos de 5000 muestras anuales, si no se les exige la implantación de ningún sistema de calidad específico de laboratorio?

¿Es justo obligar a unos laboratorios a soportar el elevado coste que supone la implantación de la norma ISO 17025, mientras que se permite a otros trabajar sin esta acreditación, y presentar, por tanto, mejores márgenes comerciales?

¿Cómo se evita que un único propietario genere diversas unidades de pequeños laboratorios para evitar la acreditación y ser, por tanto, mucho más competitivos?

Ante la disparidad de criterios de aseguramiento de la calidad en los laboratorios de control, ¿puede verse mermada la confianza de los consumidores en la salubridad del agua de consumo, al estar controlada por laboratorios pequeños?