Humedales, parte del tesoro colombiano

La riqueza de los ecosistemas de Colombia es inigualable, paisajes y especies únicos, que brindan un tesoro natural digno de proteger.

Una de las maravillosas joyas de este tesoro son los humedales, homenajeados en el mes febrero desde 1977, razón por la cual este artículo brinda un abrebocas a tan exquisito tema.

El concepto de Humedal

Técnicamente, se sabe que los humedales son aquellas extensiones de marismas, pantanos, turberas o aguas de régimen natural o artificial, permanentes o temporales, estancadas o corrientes, dulces, salobres o saladas, incluyendo las extensiones de agua marina cuya profundidad en marea baja no exceda de seis metros. (Fide Scott y Carbonell 1986). Términos confusos para quienes no conocen del tema, que en síntesis quieren decir que, un humedal es un cuerpo de agua de poca profundidad, siendo realmente importante su funcionalidad como reguladores del ciclo hídrico y depuradores naturales de agua, que mejoran la calidad del aire y se destacan por sus riquezas de fauna y flora, además de los valores socioeconómicos y culturales que poseen, lo que en conjunto permite afirmar que los humedales son los ecosistemas más productivos del mundo.

Contextualización en Colombia

El área total de humedales en Colombia es de 20.252.500 hectáreas, distribuida en lagos, pantanos y turberas, ciénagas, llanuras y bosques inundados, de los cuales solo 458.525 hectáreas (ver tabla) son de importancia internacional para la convención de Ramsar.

A este grupo selecto de ecosistemas, se sumará en el presente año, la Estrella Fluvial del Inírida (EFI), con 253.000 hectáreas, que tras diez años de proceso, finalmente será reconocida por RAMSAR, logrando que en el área sea prohibida la minería artesanal y se fomenten proyectos de tipo eco-turístico y otros de carácter sostenible como la pesca y cultivos agroforestales, lo anterior dada su vocación dirigida al aprovechamiento de los peces ornamentales.

Estrella Fluvial Inírida (EFI)

Este complejo natural, incluye todos los ecosistemas acuáticos incluidos desde el sur en los Cerros de Mavicure en las márgenes del río Inírida, hasta el norte en la desembocadura del Caño Jota en el río Orinoco. Los principales humedales que componen la Estrella Fluvial son: las tres zonas de confluencia de los ríos Inírida-Guaviare (incluyendo las Lagunas Negra y Macasabe), Guaviare-Atabapo y Guaviare-Ventuari que forman el gran río Orinoco hasta la confluencia de Caño Jota; los planos de inundación, cuya dinámica hídrica queda interconectada con los pulsos de inundación en la época de invierno.

Como lo indican diversos estudios, este ecosistema presenta una alta diversidad florística, con 105 especies y se identificaron 171 especies con uso reconocido por los habitantes de las comunidades indígenas asentadas en la zona, principalmente en las categorías medicinal (68 especies), maderables (64) y alimentario (40) (Cárdenas 2007). 

Flor de Inírida, Fuente: Ecoturismo Colombia

Protección y legislación

El gobierno colombiano, mediante la autoridad ambiental del Ministerio de Ambiente y Desarrollo Sostenible, ha realizado esfuerzos por la preservación de los humedales, un primer paso se constituyó con la integración a la legislación, de lo establecido por la convención de RAMSAR mediante la Ley 357 de 1997, 22 años después de entrar en vigor mundialmente, con lo cual se establecen los primeros lineamientos para el manejo ambientalmente adecuado.

Posteriormente, en el año2001, se formuló la Política Nacional para Humedales Interiores, que vinculó dentro de las estrategias de ordenamiento territorial el cuidado esencial de estas áreas de interés.

La Resolución 157 de 2004 realiza modificaciones para la aplicación de la Convención Ramsar y la Resolución 196 de 2006 se establece como una guía técnica para la formulación de planes de manejo ambiental en humedales colombianos 

Finalmente, una de las más importantes normas a favor de estos ecosistemas, el artículo 202 del Plan Nacional de Desarrollo 2010 - 2014, Ley 1450 de 2011, para la prohibición parcial o total de las actividades mineras, de exploración y explotación de hidrocarburos y agricultura en humedales, aunque no se ha logrado cumplir a cabalidad y existen muchos conflictos actualmente por proyectos mineros a los cuales se les ha otorgado licencias en estas zonas sensibles.