Instalación #Domótica para ahorrar agua y energía en las viviendas

El consumo energético de las viviendas supone un gasto importante en la economía familiar, además del impacto negativo sobre el medio ambiente, debido la generación de residuos asociados a dicho consumo. Ser consciente del consumo asociado a cada aparato o equipo en una vivienda es una ventaja, ya que permite por un lado detectar funcionamientos incorrectos, fugas o averías, y por otro, corregir pautas de comportamiento en nuestro día a día. Existen sistemas inteligentes, como la domótica, adaptados para el uso vivienda, que controlan y gestionan dichos sistemas, obteniendo así múltiples beneficios. El ahorro energético es uno de ellos ¿Qué opinas de estos sistemas? ¿Tienes experiencia en su manejo? ¿Te parecen útiles y efectivos? ¿De qué depende el éxito en su funcionamiento? 

¿Cuánto y cómo se reparte el consumo energético en las viviendas?

 

Según la OCU, en el año 2012 una casa española se gastaba en energía, una media de 990 euros, en consumo energético anual. También explica, que una vivienda española consumía anualmente unos 9.922 kWh, lo que equivale a 0,85 toneladas de petróleo al año.

Evidentemente, estas cantidades se refieren a consumo medio, que puede variar en función de:

  • El tipo de vivienda. Las viviendas unifamiliares aisladas en parcela, por ejemplo, consumen más energía (hasta el doble), en comparación con una vivienda individual en un edificio residencial. La razón se debe a que las viviendas unifamiliares aisladas tienen más superficie de contacto con el exterior, que una vivienda en un bloque adyacente a otras viviendas, por lo que intercambian más calor con el entorno, y por lo tanto destinan un porcentaje alto del consumo energético, como consecuencia del uso de las instalaciones térmicas, para cubrir la demanda de calefacción y refrigeración, y alcanzar el confort térmico interior deseado.

  • La zona climática donde se localice el edificio, también influye en el consumo energético, si comparamos zonas interiores más frías, que consumen más energía en calefacción, con zonas de costa más cálidas, donde la necesidad de encender la calefacción a lo largo del año, es inferior.

Imagen: zonas climáticas de invierno de CTE; www.rprdemetal.com

 

Lo cierto es que cada vez se consume más energía, y la tendencia mundial es a duplicar y triplicar dicho consumo, en períodos muy cortos de tiempo: 35 y 55 años respectivamente, desde 2007. Consultando la guía del IDAE Cómo ahorrar energía instalando domótica en su vivienda, obtenemos la siguiente información para el período comprendido entre 2007-2012:

  • La energía consumida por los hogares españoles, respecto del consumo total, se refiere a un 18% de consumo en el propio hogar, y a un 12% debido al uso del vehículo privado asociado al hogar.

  • En consumo anual de energía eléctrica, un hogar medio consumo unos 4.000kWh.

  • Si en un hogar sólo existiera consumo eléctrico, el reparto sería el siguiente:

Imagen: Reparto del consumo eléctrico doméstico -datos correspondientes al año 2005;

figura de la guía del IDAE Cómo ahorrar energía instalando domótica en su vivienda.

 

Por lo tanto, el reparto del consumo energético de una vivienda se realiza, entre las instalaciones térmicas, la producción de ACS, la iluminación y el uso de otros equipos y electrodomésticos. A partir de aquí se determina el desembolso económico asociado a este reparto de consumo de electricidad, cuyo total asciende a 900 euros para el año 2005:

Imagen: Consumo energético de un hogar español (euros/año) -datos correspondientes al año 2005;

figura de la guía del IDAE Cómo ahorrar energía instalando domótica en su vivienda.

 

La guía aporta un dato muy a tener en cuenta:

España importa el 75% de la energía primaria que consume, frente al 50% de la media de la UE . Un menor consumo implicaría reducir la dependencia energética de España respecto al exterior.

Los datos de la OCU son un poco diferentes para 2012, en cuanto a reparto del consumo energético:

  • Calefacción: 5.172 kWh / 9922 kWh = 52,1% (hasta un 71% en una casa unifamiliar aislada en parcela, y localizada en clima frío).

  • Aire acondicionado: 170 kWh / 9.922 kWh = 1,7%

  • Agua caliente: 1.877 kWh / 9.922 kWh = 18,9%

  • Cocina: 737 kWh / 9.922 kWh = 7,4%

  • Electrodomésticos: 1.924 kWh / 9.922 kWh = 19,4%

  • Iluminación: 410 kWh / 9.922 kWh = 4,1%

¿Cómo se puede ahorrar en consumo de energía?

 

Para alcanzar el objetivo de menor consumo energético en una vivienda, es necesario adoptar estrategias diversas:

  • Hacer un consumo responsable de la energía.

 

  • Reducir la demanda energética tanto de calefacción y refrigeración, como de producción de ACS y de iluminación. La mejora del aislamiento térmico de la envolvente térmica o la instalación de ventanas (vidrios y marcos) con características térmicas apropiadas son estrategias pasivas efectivas, junto con la instalación de elementos de protección solar cuando interese, el dimensionamiento adecuado de los huevos para el máximo aprovechamiento de la radiación solar, para iluminar con luz de día o bien para aprovechar, si interesa, las ganancias solares.

  • Hacer un mayor aprovechamiento de las energías renovables.

 

 

  • Utilizar equipos, luminarias, instalaciones térmicas y electrodomésticos de alta eficiencia energética. Las etiquetas energéticas aportan esta información al consumidor.

  • Utilizar recursos y herramientas, como la domótica por ejemplo o equipos electrónicos, cuya función sea gestionar el funcionamiento de los equipos y sistemas por un lado, y por otro medir y analizar el consumo energético doméstico, con el objetivo de adoptar estrategias efectivas de ahorro.

  • El agua también es un recurso a tener en cuenta junto con el consumo de la energía, y su uso también tiene que ser responsable por muchos motivos. En este sentido también existen estrategias dirigidas a un mayor aprovechamiento de este recurso ( re-utilización de aguas grises o de agua de lluvia, limitación del caudal y uso de  aireadores en grifos, inodoros de compost, urinarios secos, etc..), teniendo en cuenta el creciente consumo y la necesidad de mantener la calidad de la misma por mucho tiempo:

¿Qué es la domótica y para qué sirve?

 

La domótica consiste en un sistema de gestión integrada, que interviene en el funcionamiento de los equipos, las instalaciones y resto de dispositivos de la vivienda, con el objetivo de optimizar su funcionamiento teniendo en cuenta diversos factores o parámetros. En este sentido controla y regula el funcionamiento, y por ende consigue una mayor eficiencia, incluido el ahorro en consumo energético.

Imagen: Interacción entre el usuario y el sistema domótico;

figura de la guía del IDAE Cómo ahorrar energía instalando domótica en su vivienda.

 

Mediante un dispositivo -una consola, un teléfono móvil, un ordenador, etc.- se controla el sistema domótico, y se programa el funcionamiento de por ejemplo toldos, persianas, calefacción y aire acondicionado, iluminación, sistema de riego o de seguridad, etc.. Además esta gestión o programación es inteligente, ya que tiene en cuenta diferentes situaciones o parámetros, que permite da una respuesta eficiente y adaptada a cada escenario. Si por ejemplo aumenta excesivamente la radiación en el exterior, el sistema domótico puede estar programado, bien por un horario, o bien mediante la medida de la radiación o de la temperatura exterior, para que de manera automática, se desplieguen los toldos, reduciendo así las ganancias solares, que aumentarían la demanda de refrigeración en el interior de la vivienda. Sus funciones se resumen encontrolar (on-off), medir, gestionar y regular, programar y detectar (fugas, averías, etc.).

Los beneficios son múltiples, ya que contribuye al ahorro en el consumo de energía, de electricidad y de otros combustibles, y también al ahorro en el consumo de agua, reduciendo así elgasto económico familiar por un lado, y el impacto negativo sobre el medio ambiente por otro.  El hecho de que mida y detecte funcionamientos incorrectos, permite corregir pautas de comportamiento, al disponer de información objetiva.

En esta imagen se puede ver el porcentaje de ahorro eléctrico debido a la instalación de un sistema domótico, en una vivienda de dos pisos, de 130 m², situada en la provincia de Guadalajara, habitada por tres usuarios y con una potencia contratada de 5,7 kW, y un consumo anual de 4.500 kWh:

Imagen: Ahorro eléctrico después de un año con un sistema domótico;

figura de la guía del IDAECómo ahorrar energía instalando domótica en su vivienda.

 

Se trata de un ejemplo extraído de la guía del IDAE Cómo ahorrar energía instalando domótica en su vivienda donde encontraréis más información ampliada. Al final de este post, encontraréis el enlace a esta publicación.

La domótica en el certificado energético

 

Recordad que determinados equipos e instalaciones que podemos encontrar en una vivienda, como son persianas, toldos o elementos de protección solar, sólo se consideran en la redacción del certificado energético, si son elementos fijos, o su funcionamiento está domotizado. No se consideran si dependen del comportamiento del usuario.

¿Te ha parecido interesante este artículo? ¿Qué opinas de estos sistemas? ¿Tienes experiencia en el manejo de sistemas domóticos? ¿Te parecen útiles y efectivos? Participa con tus comentarios, y compártelo entre tus contactos.

También publicado en el blog www.certificadosenergeticos.com