La compra responsable: temas de interés, peligros y beneficios

El tema de las compras responsables está cada vez más en boga y despierta más interés tanto por parte de los consumidores que compran productos y servicios como por parte de las empresas que compran suministros para realizar sus procesos y después poder vender a sus clientes.

Cuando hemos tratado este asunto desde laperspectiva del consumidor responsable, hemos llegado a la conclusión de que, para “variar” en temas de sostenibilidad, queda aún un largo trecho por recorrer para que los consumidores realmente realicen una compra responsable por diferentes razones.

Desde hace mucho tiempo, la responsabilidad corporativa en la cadena de suministros ha generado controversia al respecto de las actuaciones (o falta de ellas) en muchas grandes empresas. Desdichados acontecimientos todavía recientes en nuestros recuerdos como por ejemplo los ocurridos en el edificio de Rana Plaza de Bangladesh en 2013 en el que murieron más de 1.100 personas sacaron a la luz pública prácticas empresariales terribles y pusieron de nuevo de actualidad la necesidad de controlar de cerca cómo se producen diferentes bienes y artículos para empresas occidentales a veces de manera directa y otras en cadenas de subcontrataciones.

¿Cuáles son los ámbitos que se han de abordar para tener una cadena de suministros responsable?

 

Obviamente, los temas de interés a abordar no tienen porqué ser los mismos en diferentes industrias, localizaciones geográficas, sectores, etc. Tal y como destaca Lena Strandberg en el interesante Cuaderno nº 6 de la colección de la Cátedra “la Caixa” de Responsabilidad Social de la Empresa y Gobierno Corporativo, titulado “La Responsabilidad Social Corporativa en la cadena de valor” y publicado en abril de 2010, “trabajar la responsabilidad social corporativa en la cadena implica tratar una diversidad de asuntos nuevos y en contextos diferentes a los habituales”.

Los temas generales se pueden organizar en 3 categorías principales y se desglosan en diferentes subcategorías que podemos ver a continuación, todas ellas provenientes del mencionado Cuaderno.

Temas sociales

 

La declaración de la Organización Internacional del Trabajo (OIT) relativa a los principios y derechos fundamentales y su seguimiento es el principal estándar en relación con el tema laboral.

Dentro de los temas sociales podemos encontrar estos subtemas:

  • Trabajo infantil.

  • Trabajo forzoso.

  • Libertad de asociación y sindical, y el reconocimiento efectivo del derecho a la negociación colectiva.

  • Discriminación en materia de empleo y ocupación.

  • Salarios.

  • Respeto por las instituciones democráticas locales y la relación con la comunidad donde las compañías operan.

  • Responsabilidad por el producto.

Temas medioambientales

 

Teniendo en cuenta toda la cadena de valor, de principio a fin, desde las materias primas al consumo, cada paso tiene un impacto sobre el medio ambiente.

Relacionados con el tema medioambiental encontramos los siguientes puntos de atención:

  • Materias primas, escasez y biodiversidad.

  • Fabricación.

  • Distribución.

  • Consumo y reciclaje.

  • Emisiones de carbono y otros gases de efecto invernadero.

  • Uso de energía, agua y otros recursos.

  • Materias primas, escasez y biodiversidad.

  • Residuos y contaminación.

Temas económicos

 

El modelo de negocio de la cadena de valor ha cambiado, y con él también las relaciones entre los actores. Debe haber un equilibrio entre dar unas condiciones de trabajo no sólo legales sino dignas pero también hay que generar beneficios para la empresa y que resulte ventajosa la externalización de los procesos.

Puntos a vigilar de cerca en el ámbito económico:

  • La situación económica de los proveedores y la relación entre proveedor y comprador.

  • Plazos de entrega más largos y logística más compleja.

  • Falta de comunicación y confianza.

  • Precios y condiciones comerciales.

  • Abastecimiento local y diversidad de proveedores.

  • Corrupción y sobornos.

¿Cuáles son los riesgos de no tener una cadena de suministros responsables?

 

A la hora de abordar este punto, hemos de partir de la base de que la cuantificación de los riesgos en la cadena de suministro es una asignatura pendiente en un gran número de empresas.

Según el informe “Managing risk in the global supply chain” publicado en 2014 por la Facultad de Supply Chain Management de la Universidad de Tennessee, el 90% de las empresas no hacen un análisis y cuantificación formal de los riesgos de su cadena de suministro.

Además, no hacen uso de sus estructuras de gestión de riesgos para hacerse cargo de los de la cadena de suministro, suelen dejarla de lado y se centran en la responsabilidad del producto o en los problemas financieros globales que podrían afectar valor de las acciones de manera material y muy notoria de cara al público.

Entre los posibles problemas que más preocupan a los encuestados que fueron tenidos en cuenta para la redacción de ese informe están, por orden de importancia:

  • Potenciales problemas de calidad.

  • Necesidad de un inventario mayor debido a cadenas de suministro globales más largas.

  • Desastres naturales.

Como podemos observar, no parece que preocupen demasiado los riesgos que tienen que ver con que la cadena de suministros sea responsable y tenga en cuenta los temas sociales, medioambientales y económicos mencionados anteriormente.

En contraposición a esto, Lena Strandberg sentencia que “las razones para incluir la responsabilidad social y medioambiental en la cadena de suministro son numerosas. Pueden ser razones puramente económicas, pensando en el rendimiento de la empresa, o razones personales, desde un punto de vista moral”.

Entre los riesgos de no incluir la responsabilidad en la cadena de valor que cita Strandberg, encontramos los siguientes:

  • Riesgos de pérdida de reputación.

  • Riesgos legales y operacionales.

  • Corrupción.

  • Falta de licencia de operación ante la comunidad, los interesados y los gobiernos.

¿Y los beneficios de tenerla?

 

Por si no fueran suficientes los riesgos que se corren por no tener una cadena de valor responsable para decidirse a implementarla, aquellas empresas que todavía duden de esa implementación quizá puedan “ver la luz” y dar el paso si además conocen los beneficios que puede reportarles el ser responsables también en ese ámbito de sus actividades.

Podemos contar como principales beneficios los siguientes:

  • Aumenta la capacidad de los proveedores y la fidelidad entre los actores.

  • Ayuda a obtener nuevos negocios y contrataciones públicas.

  • Motivación para la innovación de nuevos productos.

  • Acceso a inversores.

  • Reduce los costes y aumenta la eficiencia.

  • Aumenta la productividad.

Artículo inicialmente publicado en El blog de Albert Vilariño