La importancia de la #PanificaciónTerritorial para un #DesarrolloSostenible

Para comenzar, es necesario tener claro a qué nos referimos cuando hablamos de planificación territorial u ordenación territorial. Se trata de los procesos empleados para ordenar y utilizar de forma controlada un determinado espacio geográfico según sus propias posibilidades naturales, sociales y económicas tal y como se estudia en los masters en Planificación Territorial y Gestión Ambiental.

De este modo, la planificación territorial persigue el desarrollo equilibrado y sostenible de las regiones, así como una buena organización física del espacio. En los casos en los que se trabaja sobre un territorio urbanizado o en proceso de ser urbanizado también se puede ser denominado como ordenamiento urbano.

“La planificación territorial trata de gestionar un espacio geográfico de forma adecuada para lograr un desarrollo sostenible y equilibrado desde un punto de vista económico, medioambiental y social”

Se trata de un proceso político y técnico administrativo, ya que la planificación territorial incluye normativas que regulan el uso del territorio.

Planificación territorial en España

 

Las competencias sobre la ordenación territorial en España fueron transferidas a las Comunidades Autónomas en 1978, de forma que cada comunidad cuenta con sus propias leyessobre la ordenación territorial.

“La ordenación territorial en España es competencia de las Comunidades Autónomas”

Las leyes sobre la ordenación territorial en España fijan los instrumentos competentes en cada Comunidad Autónoma. Estos instrumentos son heterogéneos y dispares, además de que se encuentran en niveles muy distintos de desarrollo. Estos instrumentos también pueden ser de un carácter regional, subregional o sectorial. En definitiva, para conocer la planificación territorial española será necesario revisar la lista de normativas de ordenación territorial por cada comunidad.

Distintos enfoques de la planificación territorial

 

La ordenación territorial presenta diversos enfoques en función de los intereses y expectativas iniciales en su elaboración.

La ordenación con enfoque económico, por ejemplo, tiene como objetivo principal incrementar la productividad y competitividad de las actividades económicas en dicho territorio. También se le suele denominar como planificación desarrollista.

La planificación ambientalista, sin embargo, presenta un enfoque más ecológico ya que pretende impulsar un desarrollo sostenible mediante la conservación y protección de los recursos tanto naturales como patrimoniales del lugar.

Cuando la planificación territorial ofrece un punto de vista más social, suele perseguir la mejora de las condiciones de vida de la población. Como podría ser el caso del acceso al agua potable.

Por último, encontramos el enfoque más completo que sería el integral. Este tipo de planificación territorial trata de abarcar todos los ámbitos, compatibilizando objetivos económicos, ambientales y sociales. En definitiva, persiguiendo una planificación territorial equilibrada para el desarrollo económico de la región, para la calidad de vida de la población y para un desarrollo sostenible del medioambiente.