Las ciudades deben liderar la lucha en torno al cambio climático

¿Qué tienen en común Ámsterdam, Barcelona, Copenhague, Londres, Nueva York, Vancouver y Washington, DC?

Además de situarse entre las 10 primeras ciudades inteligentes en mis recientes rankings de América del Norte y Europa, son también todos los miembros del Grupo de Liderazgo Climático C40, una red global de las ciudades más grandes del mundo "comprometidas con la implementación de acciones relacionadas con el clima significativas y sostenibles a nivel local que ayudarán a hacer frente al cambio climático a nivel mundial ".

Después de haber pasado una cantidad de tiempo significativa en los últimos años en el ámbito del cambio climático, incluyendo como co-fundador de una consultora de carbono, y como co-autor del Capitalismo Climático (que escribí con Hunter Lovins), estoy naturalmente preocupado por la lentitud en la adopción de soluciones para la baja emisión de carbono a través de nuestra economía global.

Las ciudades han manifestado gran liderazgo en el ámbito del cambio climático, incluso cuando sus gobiernos nacionales no lo tienen

 

De hecho, una de las principales razones por las que decidí enfocar mi investigación y consultoría a trabajar en las ciudades es porque veo a las ciudades como quizás el único camino hacia la mitigación del cambio climático. Los esfuerzos de las Naciones Unidas para la política sobre el cambio climático han fracasado, no por falta de intentos, sino debido a las dificultades inherentes en conseguir que los 192 estados miembros alcancen realmente el consenso en un tema tan polémico.

Sin embargo, las ciudades han manifestado gran liderazgo en el ámbito del cambio climático, incluso cuando sus gobiernos nacionales no lo tienen. En mi opinión, las ciudades inteligentes deben ser tan inteligentes en torno a su huella de carbono, como en torno al open data. Deben invertir en soluciones de energías renovables, redes inteligentes, infraestructura de vehículos eléctricos y eco-distritos.

Las ciudades también tienen que pensar en ser resilientes al cambio climático - es decir, el desarrollo de infraestructura que reduzca al mínimo la pérdida de vidas y bienes correspondientes a las condiciones ambientales cambiantes asociados con el cambio climático. Tenemos que empezar a pensar en cómo las tecnologías como sensores, las TIC, la computación en nube y aplicaciones SIG pueden utilizarse para ayudar a las ciudades en la predicción de los efectos del clima y para facilitar la evacuación de ciudadanos para casos de tormentas cada vez más violentas.

En 2011, Nueva York sufrió su primer huracán en décadas. Aunque no soy meteorólogo o climatólogo, sabía que no pasaría mucho tiempo antes de que el siguiente golpease. Tal y como compartí algunas de mis ideas sobre la manera de integrar los conceptos de ciudades inteligentes y de resistencia al cambio climático.

Desafortunadamente, Nueva York experimentó los efectos de otro huracán, Sandy, hace poco. Nueva York es una ciudad y un líder climático - Michael Bloomberg no sólo es el alcalde de la ciudad de Nueva York, sino también el presidente de la iniciativa C40. Pero aún así, Nueva York no estaba preparada completamente para manejar el impacto de Sandy.

http://www.ubmfuturecities.com/client_pathlog.asp?p=%2Fbrightcoveubmfuturecitiestv%2Fvideo%2Fsection%2F370%2F523846&f=%2Fbrightcoveubmfuturecitiestv%2Fvideo%2Fsection%2F370%2F523846&rndserial=16157Cuatro nuevas ciudades se unieron a la red: Oslo, Vancouver, Venecia y Washington, DC. Aunque estas ciudades parecen diferentes en muchos aspectos, comparten al menos una cosa en común: infraestructuras y poblaciones que viven cerca del agua, y con escasa elevación. Como los huracanes en Nueva York, Nueva Orleans, y en otros lugares han demostrado, las ciudades con poblaciones cercanas al nivel del mar, se enfrentan a un mayor riesgo debido a la frecuencia e intensidad de eventos climáticos severos, que son por desgracia y van a ser más comunes en los próximos años y décadas.

Ahora es el momento para los planificadores urbanos, líderes de la ciudad, tecnólogos y el sector de los ciudadanos para reunirse a explorar cómo podemos hacer nuestras ciudades más resilientes al clima, mientras que aumentamos la calidad de vida y las oportunidades económicas en una economía baja en carbono. Tenemos que aprovechar las tecnologías emergentes, no sólo para que las ciudades sean más eficientes y transparentes, sino también para facilitar la rápida respuesta a las emergencias y las evacuaciones y reducir al mínimo los cortes de energía a través del uso de tecnologías de redes inteligentes y las soluciones distribuidas de energía renovable.

Publicado también en www.ubmfuturecities.com