Medidas Smart y su difusión al ciudadano

En los últimos años, las nuevas tecnologías se han ido incorporando progresivamente a los escenarios urbanos, ofreciendo innumerables servicios y ventajas para la gestión de las urbes. Aquellas ciudades que implementan estas nuevas tecnologías y, más concretamente, las tecnologías de la información y de las comunicaciones (TIC) son las llamadas Ciudades Inteligentes o Smart Cities.

Las diversas medidas Smart son de naturaleza variada, desde el e-gobierno y la participación ciudadana, hasta la movilidad eléctrica y el urbanismo verde. Por tanto, no es de extrañar la gran cantidad de funcionalidades y posibilidades que estas políticas ofrecen al ciudadano.

Sin embargo, hay que tener en cuenta que cada habitante de una ciudad tiene unos intereses y demanda unos servicios determinados de acuerdo con sus gustos y preferencias, de manera que una nueva medida Smart puede ser completamente innecesaria para alguien y de vital importancia para otro. Por otra parte, no todas las personas acceden a todos los medios de información existentes (periódicos, Internet, redes sociales), ni los consultan con la misma regularidad.

Un apartado importante para que este nuevo paradigma alcance el éxito es la difusión de las medidas que se llevan a cabo en la ciudad. Es necesario que el ciudadano medio comprenda, comparta y utilice estas nuevas posibilidades que se le ofrecen, si no éstas serán tachadas de inútiles o despilfarradoras y difícilmente podrán tener éxito. Los nuevos servicios disponibles deben ser publicados en todos los medios posibles (prensa escrita, digital, redes sociales, radio, televisión, etc) y dentro de estos, dotarles de un espacio destacable.

Proyecto: "Las nuevas políticas urbanas en las ciudades inteligentes y su difusión al ciudadano”

Recientemente he llevado a cabo un estudio centrado en estas cuestiones, con una investigación exhaustiva de los proyectos Smart que se han realizado, se están llevando a cabo o se harán en futuro, en las 29 ciudades que formaban la Red Española de Ciudades Inteligentes o RECI, a fecha 07/11/2013.

Después de analizar más de 300 proyectos, he podido concluir que estas medidas suelen estar, cuando están, disgregadas y desordenadas por las páginas web municipales. Además, la página web de cada localidad tiene un formato distinto, y no existen unos criterios unificados para su configuración. Por estos motivos no es de extrañar las grandes dificultades a las que se enfrenta un ciudadano cuando pretende acceder y conocer estas medidas para poder utilizarlas en su vida cotidiana.

De esta manera, sin un cambio en las formas de difusión, el ciudadano medio no podrá acceder a las innumerables posibilidades que las nuevas tecnologías ofrecen en su ciudad, de hecho probablemente ni llegará a conocer su existencia y, por lo tanto, nunca entenderá lo importante que son estas políticas para el futuro y el desarrollo de su urbe. Este apartado es de vital importancia ya que las urbes tienden a aumentar cada vez más en su tamaño y población, tanto es así, que según un estudio de la ONU “en el año 2050 el 70% de la población mundial vivirá en ciudades”.

Ciudades con difusión de medidas "Smart"

Sin embargo, un número aceptable de ciudades, como pueden ser Valladolid, Rivas Vaciamadrid y Burgos entre otras, sí están transmitiendo adecuadamente sus políticas Smart a sus habitantes. En los portales web de estas localidades y sobretodo en otras publicaciones, los ciudadanos pueden encontrar información, de forma clara y accesible, de los proyectos que se están llevando a cabo y así poder aplicarlos en sus quehaceres diarios. Algunos ejemplos ilustrativos de la preocupación de estos municipios por la difusión son: la revista “Plaza Mayor” de Burgos,  la revista municipal “Rivas al día” y blogs y foros de Valladolid como el “Planeta Blog” o el “Blog del Alcalde”, entre otras.

Esta circunstancia marca la diferencia con otras ciudades, y consiguen que sus vecinos, al estar más informados, demanden más medidas de esta índole. Así podremos ver cómo hay ciudades con un gran número de proyectos y con ciudadanos inteligentes (Smart Citizens) que aprovechan los nuevos servicios, y otras con menos iniciativas y con un gran número de personas que renegarán de la gestión que está llevando a cabo el Ayuntamiento de su localidad.

No hay que olvidar que las medidas que se llevan a cabo en una ciudad en particular pueden ser más o menos acertadas, puesto que no todas las ciudades son iguales. De esta variable también depende el éxito o el fracaso de las políticas Smart y he ahí el momento en el que entra en juego la virtud gestora del político al mando.

Smart Citizen partícipe de la ciudad

Una de las bases de las Smart Cities es que el ciudadano inteligente o Smart Citizen decida, influya y se sienta partícipe del futuro de su ciudad. Esto sólo se puede lograr con la difusión de los proyectos y medidas que se ejecutan en la ciudad, y con la implicación, comprensión y aceptación de estos por la mayor parte de los ciudadanos.