Minería en Colombia: ¿es posible el desarrollo sostenible de la actividad?

América Latina es la región más atractiva para inversiones de explotación minera. Según el reporte de 2012 del Metals Economic Grupo (MEG), el monto invertido fue de 21.500 millones de dólares, que corresponde al 25% de la inversión mundial total, siendo Colombia uno de los cinco países de mayor interés para las industrias del sector.

Paralelamente a este significativo valor, aumenta la polémica sobre los impactos ambientales y sociales ocasionados por la explotación minera, ya que claramente se han demostrado las alteraciones ocasionadas en el suelo, el paisaje, el agua, los ecosistemas y las comunidades.

Indígenas, primeros mineros

Lo que muchos ignoran es que la minería ha estado presente desde las primeras comunidades humanas, como ha sido evidenciado por diferentes estudios arqueológicos que han demostrado su existencia y forma de operar, como algunas referencias en Colombia de las minas conocidas en territorio Muisca, las minas de sal de Zipaquirá y Nemocón, las minas de esmeraldas y oro en Muzo, y las minas de carbón de piedra en Sogamoso.

Los indígenas colombianos fueron los primeros en realizar explotaciones mineras en Colombia. Dicha actividad se desarrollaba a pequeña escala, con el objeto de cubrir la demanda energética de sus comunidades, la elaboración de armas y además para abastecerse de materiales de expresión estética y simbolismo cultural.

Indudablemente la actividad minera se hace necesaria para el desarrollo y el crecimiento mundial, por requerimientos energéticos y de materiales para construcción.

Colombia, país minero

Esta actividad económica, se ha incrementado, ya sea de manera artesanal o tecnificada y el auge minero no se detiene.

Según la Ley 685 de 2001 y el glosario minero, en el país existe la actividad minera, en las siguientes CATEGORÍAS:

  • Minería de subsistencia: desarrollada por personas naturales que dedican su fuerza de trabajo a la extracción de algún mineral mediante métodos rudimentarios y que, en asocio con algún familiar o con otras personas, generan ingresos de subsistencia.
  • Barequeo: actividad popular de los habitantes de terrenos aluviales; en esta actividad se contrae al lavado de arenas por medios manuales sin ninguna ayuda de maquinaria o medios mecánicos y con el objeto de separar y recoger metales preciosos contenidos en dichas arenas.
  • Minería formal: conformada por unidades de explotación de tamaño variable, explotadas por empresas legalmente constituidas.
  • Minería legal: amparada por un título minero, que le otorga el derecho a explorar y explotar el suelo y subsuelo minero de propiedad nacional.
  • Minería informal: constituida por las unidades de explotación pequeñas y medianas de propiedad individual y sin ningún tipo de registros contables.
  • Minería tradicional: realizada por personas o grupos de personas o comunidades que exploten minas de propiedad estatal sin título inscrito.

Algunos conflictos recientes

Los conflictos del sector minero en Colombia abarcan, desde los pequeños explotadores ilegales, hasta las grandes multinacionales legales, que en conjunto han desencadenado problemas al medio ambiente y a las comunidades dentro del área influencia.

PÁRAMO DE SANTURBÁN

A la fecha, uno de los conflictos más destacables se ubica en el Páramo de Santurbán, ecosistema en el cual la multinacional canadiense Eco Oro Minerals Corp, antes Greystar, pretende realizar exploración y posterior explotación de oro. En respuesta a esto, en días pasados se declaró el área como Parque Natural Regional con 19.088 hectáreas. No obstante, la empresa ya cuenta con la licencia ambiental, lo cual ha ocasionado la manifestación de la comunidad, planteando los altos impactos ambientales y sociales.

Páramo de Santurbán (Fotografía de Pastor Virviescas)

El principal cuestionamiento de la minería a gran escala, corresponde a que actualmente no se realiza de manera sostenible; se ha hecho común que los documentos y medidas ambientales requeridas por la legislación ambiental colombiana para el desarrollo de actividades mineras, permanezcan plasmados en el papel y no efectuados con la rigurosidad necesaria con el fin de mitigar y compensar  los impactos asociados.

CIUDAD DE SANTA MARTA

Un caso en particular de esta situación ocurre en la ciudad de Santa Marta, en la cual la multinacional Drummond, polémica por la contaminación del mar y el aire, además de los conflictos sociales producto de la explotación y transporte de carbón, situación denunciada años atrás, finalmente es sancionada por la suma de 6.965 millones, junto con trabajo social y comunitario, lo cual evidencia que la autoridad ambiental no es rigurosa desde el inicio de la actividad y no hace seguimiento de las medidas ambientales, estipuladas por la licencia ambiental.

No se pude ser una sociedad negada al crecimiento y desarrollo, no se puede eliminar radicalmente la minería, ya que de ello dependen los hábitos de consumo y evolución del mundo actual. Es por esto que se hace necesario un verdadero desarrollo sostenible, con una legislación y autoridades estrictas, además del uso de energías alternativas como un cambio paulatino.