#Moncayo: un espacio de interés ecológico y cultural (PARTE II)

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Por encima de los 1800 metros, el intenso frío reinante reduce sensiblemente las condiciones para que se desarrolle ninguna comunidad forestal. Es el llamado sustrato subalpino en donde predomina el matorral de cumbre, constituido por especies rastreras y espinosas. Sin embargo, años atrás se consiguió introducir en este piso con notable éxito el pino negro del Pirineo, permitiendo entre otras ventajas conservar el suelo. A partir de unos 2000 metros la única vegetación que aparece es el pastizal subalpino.

La múltiple variedad de bosques coexistentes en Moncayo alberga una rica fauna que contribuye a configurar una nutrida biodiversidad. Entre los mamíferos más representativos destacan el tímido corzo, cuyo hábitat preferente es el hayedo, donde encuentra alimento y puede ocultarse con facilidad. De costumbres similares es el gamo En los bosques caducifolios y en las inmediaciones de cursos de agua, habita el jabalí, un gran mamífero que puede llegar a pesar más de 150 Kg.  

FIGURA 5. Avistamiento de un corzo en un hayedo de Moncayo

(Cortesía de Fernando Orte)

 

Otros mamíferos que configuran la fauna del Parque colonizando los diferentes ecosistemas son: conejo, liebre, tejón, lirón, zorro, gato montés, gineta, garduña y marta.

Recientemente, los medios de comunicación publicaron la noticia de que por la zona de Purujosa se han avistado algunos ejemplares de cabra montesa, asegurando que se trataba de machos, hembras y crías. Se especula con la posibilidad de que estos animales procedan del Pirineo y hayan encontrado en Moncayo un lugar idóneo para establecer una colonia natural, enriqueciendo así la fauna del Parque. 

La gran variedad de ecosistemas existentes en Moncayo origina las condiciones apropiadas para albergar abundantes especies ornitológicas, que hacen de esta fauna, la más importante del Parque y la más fácil de observar, convirtiendo esta actividad en una de las más atractivas, para estudiosos e iniciados. Es tal la diversidad de especies de aves existente que su sola descripción sería objeto de un estudio qua supera con creces el alcance de este trabajo. Por ello se ha considerado oportuno citar el ecosistema y a continuación indicar los nombres de las especies más frecuentes en dicho ecosistema, según el estudio de Ignacio   Ballarín y Francisco Hernández, publicado en 1985, por el Departamento de Agricultura, Ganadería y Montes de la Diputación General de Aragón.

CARRASCA: Bosque de carrasca, una especie de encina (Quercus). Tórtola, paloma torcaz, urraca, zorzal charlo,  escribano soteño, alcaudón, ruiseñor y cuco.

ROBLEDAL: Bosque de robles. Otra especie de Quercus, pero que requiere más humedad. Mito común, papialbo, petirrojo, pinzón, chochín, mirlo y arrendajo.

HAYEDO: Bosque de hayas. (Bosque húmedo). Herrerillo, halcón abejero, mosquitero común, cárabo, agateador  común, trepador azul, zorzal común y becada. Cabe señalar que estas aves son insectívoras, en su mayoría.

MATORRAL: Curruca rabilarga, tarabilla común, escribano hortelano, collalba rubia, bisbita campestre, cogujada montesina y perdiz roja.

PASTIZAL SUBALPINO: Alondra, totovía, bisbita ribereño alpino, collalba gris, escribano montesino y perdiz gris.

RÍOS Y ARROYOS: Mirlo acuático, lavandera blanca, lavandera cascadeña, martín pescador y zarcero común.

ROQUEDO: Alimoche, buitre leonado, águila real, cernícalo común, chova piquirroja, cuervo, búho real, vencejo, treparriscos, roquero solitario, acentor alpino, colirrojo y collalba negra,

Dentro de los invertebrados contribuyen a enriquecer la fauna de Moncayo las 126 especies de mariposas diurnas que habitan, se crían y se reproducen en su espacio, de un total de 215 especies que se conocen en España, añadiendo una pincelada de color a la belleza del Parque

No sería razonable cerrar este espacio, sin mencionar la contribución a la biodiversidad del reino fungi, del que Moncayo es mudo testigo de muchos de sus representantes. En un entorno como éste, en el que coexiste una enorme pluralidad de ecosistemas, se crean las condiciones idóneas para el desarrollo de una ingente variedad de setas en primavera y especialmente en otoño. Diversas especies de amanitas, boletos, lepiotas, senderuelas, colmenillas, robellones, setas de cardo, setas de chopo son ejemplos de hongos que cuando llega la temporada, algunos entendidos y un gran número de aficionados  se  afanan en recolectar para su degustación o comercialización, muchas veces incontrolada que junto a un consumo irresponsable ha conducido, en ocasiones, a situaciones de alto riesgo. Ello planteó la necesidad de fundar una Asociación destinada a la creación y difusión de cultura micológica. Y así nació en la localidad de San Martín de la Virgen de Moncayo, lo que se conoce como Asociación Micológica de San Martín de Moncayo, una entidad sin ánimo de lucro, con la sola intención de divulgar entre todos los interesados cuanto tiene que ver con el mundo de las setas, desde su identificación, reconocimiento y diferenciación, su hábitat, su correcta recolección y la forma adecuada de cocinarlas. Para ello se promueven diversas actividades como campañas informativas, jornadas micológicas, conferencias y talleres. La asociación dispone de un Centro, ubicado en un edificio de planta baja y piso en la misma localidad, cuyos fines son informativos, formativos y científicos. Un sistema interactivo situado en la planta baja ofrece al visitante información variada sobre el Centro y sus fines. En esta misma planta hay una sala en la que se proyectan documentales y diapositivas sobre el mundo de las setas y una exposición permanente en una gran vitrina donde se exhiben las variedades de setas más representativas de Moncayo, conservadas mediante ultracongelación. En el piso se encuentran la biblioteca, una sala multiusos que se utiliza como aula, salón de conferencias y espacio de trabajo en general y otra sala en la que se exhibe, de forma permanente, una exposición de fotografías de setas. El Centro Micológico de San Martín es iniciativa pionera en Aragón, y se considera un referente en materia de micología.

Para más información visitar: 

El lector amante de la Naturaleza habrá intuido enseguida, que uno de los principales atractivos de este Parque Natural son los itinerarios. Su privilegiada situación, al oeste de Aragón, en una encrucijada de caminos y culturas, a menos de 100 km de poblaciones como Tudela, Soria y Zaragoza, lo convierte en un lugar accesible en menos de una hora de camino en coche. Una vez allí, son múltiples las rutas que pueden hacerse en bicicleta o a pie que seguro harán las delicias de los visitantes más exigentes. Se estima que el número de personas que cada año visita el Parque supera las 300.000.

Como colofón cabe señalar que los visitantes del Parque, amantes del arte y de la cultura pueden satisfacer su afición visitando el Real Monasterio de Santa María de Veruela, sito en la localidad de Vera de Moncayo a unos 12 Km de distancia. La citada abadía, construida en el siglo XII, es una joya del románico cisterciense y uno de los máximos exponentes de este arte en Aragón. En 1863 acogió en su hospedería al poeta romántico Gustavo Adolfo Bécquer y a su hermano Valeriano. Mientras el primero estuvo tratándose la enfermedad que padecía escribió un  recopilatorio de cartas titulado “Desde mi celda” y sus célebres leyendas inspiradas en aquel entorno.

Otro lugar de enorme interés, situado a 14 Km es la monumental Tarazona, de la que unos meses atrás se publicó en este mismo medio, un  post al que se puede acceder a través del enlace: