Participación ciudadana en la producción científica: su uso en la preservación del #MedioAmbiente

1. Los ciudadanos como "Prosumidores" de la ciencia 

En las últimas dos décadas ha hecho aparición una interesante tendencia mundial: la creciente participación de la sociedad civil en la recolección, verificación, análisis, intercambio y difusión de datos, con fines científicos, utilizando tecnologías de información y comunicación (TIC) y en particular, tecnologías móviles.

La Ciencia Ciudadana (eCC) es un nuevo tipo de producción científica basada en la participación, consciente y voluntaria, de miles de ciudadanos que generan grandes cantidades de datos. Cualquier persona puede aportar su inteligencia o sus recursos tecnológicos para alcanzar resultados científicos de utilidad social. No es necesario poseer conocimientos previos. La ciencia ciudadana (entendida como la colecta de información por la ciudadanía para deducir teorías y eventualmente determinar políticas) no es nueva.

La eCC incluye una variedad de aplicaciones: desde agricultura a planeamiento urbano, de salud pública a oceanografía, desde las ciencias sociales a  software y servicios informáticos, de ciencias ambientales a ingeniería espacial.

La eCC se diferencia de sus formas de investigación previas, además de por el uso de TICs, fundamentalmente por la incomparablemente mayor escala del acceso del público a este tipo de proyectos y en consecuencia, del incremento de la participación pública. La eCC forma parte de lo que Tapscot y William (2006) han denominado Wikinomics: “Millones de entusiastas de los medios usan actualmente blogs, wikis, chats y redes sociales para añadir sus voces a la vociferante corriente de diálogo y debate llamada la “blogósfera.”

En la eCC, los ciudadanos se vuelven prosumidores de la ciencia. Esta co-creación de conocimiento representa un adelanto considerable con respecto al enfoque previo, en el cual el científico es “el experto” y los ciudadanos son básicamente asistentes gratuitos de investigación.

2. Tendencias generales en e-ciencia ciudadana 

La participación comunitaria y el empoderamiento son centrales para la noción de democratización científica. Las decisiones construidas a través de la participación inclusiva y el intercambio de conocimientos son más propensos a ser apoyados -durante su implementación, en la movilización y disponibilidad de recursos materiales, y humanos- que aquellas que son definidas a través de mecanismos  de planificación y gestión, jerárquicos y centralizados.

Un estudio general de los proyectos eCC sugiere que la participación ciudadana en proyectos científicos, cualquiera que sea su tamaño y alcance, contribuye a empoderar a los ciudadanos y las comunidades. Una de las formas en que los proyectos de eCC colaboran en este sentido, es proporcionando marcos, herramientas y metodologías que permitan a las comunidades recopilar información y analizarla con el fin de estimular y enriquecer  la toma de decisiones.

Algunas de estas iniciativas de empoderamiento surgen de las propias comunidades, mientras que otros son generados por los expertos, a través de la identificación de necesidades locales. En otros proyectos, la capacitación de los participantes, incluso si no se formula deliberadamente como objetivo, es arrojado como resultado secundario de los mismos.

Un ejemplo representativo es Coastal Guardian Watchmen Network o Red de Observadores de las Costas (Canadá)[1] cuyo sistema de Monitoreo Regional fue desarrollado para colaborar con las comunidades costeras, en la concientización sobre los recursos culturales y naturales, abordando preocupaciones comunes.

Un número creciente de proyectos de ECS están orientados a aumentar el conocimiento de los participantes en ciencia y tecnología, así como a modificar y ampliar sus puntos de vista sobre la forma en que la ciencia puede ayudar a hacer frente a sus necesidades. Los proyectos de eCC proporcionan grados muy diversos de formación de los ciudadanos a través de su participación en el proceso científico.

La eCC también trabaja con comunidades analfabetas. Por ejemplo, ExCiteS[2] reúne científicos de varios campos para desarrollar y contribuir a las teorías y metodologías que empoderarán a cualquier comunidad para comenzar un proyecto de eCC dirigido a resolver sus problemas específicos. Su proyecto “Visualización geográfica para científicos ciudadanos no alfabetizados” surgió de las necesidades expresadas por grupos de indígenas Pigmeos de a Cuenca del Congo. Estos grupos ya participan de la recolección de datos ambientales, incluyendo el monitoreo de actividades ilegales como caza y pesca furtiva y deforestación. Esta participación les otorga mayor control sobre las áreas locales. EXCiteS proporciona un marco, herramientas y metodologías que permiten a las comunidades indígenas analizar la información recolectada para comprender mejor los cambios ambientales, y por lo tanto, permitir la formulación de decisiones en base a la información.

Los proyectos de eCC también ejercen impactos sobre los conocimientos de las comunidades en cuestiones de salud. El proyecto “TheFragile Oasis: Map-a-Difference” (El oasis frágil: Mapee una diferencia) en Nairobi, Kenya usa la plataforma Ufahamu[3]de visualización de datos para recolectar información sobre repositorios de open – data, como opendata.go.ke, y los combinan con bancos de datos geográficos existentes de la NASA y de otras fuentes confiables. Ufahamu interrelaciona variados bancos de datos para ilustrar las posibles conexiones entre cuestiones relativas a la salud. Esta plataforma de visualización, de fácil acceso y comprensión por investigadores, el sector público, ONGs y legos, se orienta a proporcionar al público la información necesaria sobre áreas vulnerables, y en consecuencia, a impulsar los esfuerzos hacia la mejora de la situación de la salud pública.

2.2. Participación de los ciudadanos en proyectos eCC

Existe una variedad de formas de participación de los ciudadanos en la eCC. Según Newman (2012), algunos proyectos involucran a los participantes sólo en uno de los pasos del proceso de investigación, como recolectores de datos, mientras otros proveen formación y los colocan en un lugar más decisivo del proceso, estimulando su participación en el proceso completo de investigación y promoviendo su empoderamiento como actores sociales. Uno de estos casos es el proyecto de Laboratorio Público para la apertura de la Ciencia y la Tecnología,[4], una comunidad que de manera online, desarrolla y aplica herramientas de open data, en relación a la investigación ambiental, proveyendo a los participantes técnicas y metodologías apropiadas.

"En ExCites, nuestro objetivo es involucrar a los participantes en todo el proceso de investigación;  estamos buscando que las comunidades puedan elevar sus propias preguntas y queremos que sean capaces de plantear problemas, participar en la recolección de datos, hacer el análisis y actuar sobre los resultados del estudio. Vemos la investigación como co-creación con las comunidades", explica el profesor MukiHaklay, de la Universidad College de Londres y co-director del programa ExCites, en  una entrevista en línea.

El papel de los ciudadanos en la ciencia es complejo y está actualmente en el centro de los debates. Hay un número creciente de participantes en los proyectos de eCC. La inmensa mayoría de estos voluntarios no reciben ningún incentivo financiero. Las razones que motivan su participación son múltiples: curiosidad por el conocimiento y la ciencia, y preocupación social, entre otras. Otra motivación de peso, es la utilidad de los proyectos eCC para su entorno y la vida cotidiana, ya que muchos proyectos están relacionados con el cuidado del medio ambiente o de la biodiversidad. Para muchos voluntarios, participar en un proyecto de investigación puede ser una experiencia significativa, ya que el conocimiento, la inspiración y la comprensión que llevar a sus propias comunidades pueden contribuir concretamente a su vida y de quienes les rodean. En algunos casos, los científicos-ciudadanos pueden incluso participar en los concursos científicos, como el caso de las  aplicaciones de la NASA Space Apps Challenge[5]

La participación ciudadana no está exenta de algunos inconvenientes. En un informe de investigación publicado por el Servicio de Parques Nacionales de los EE.UU., BrettAmy K. Thelen y Rachel Thiet mencionan las siguientes preocupaciones sobre la validez de los datos generados por los voluntarios: algunas etapas de los proyectos pueden no ser adecuadas para los voluntarios, por ejemplo cuando se utilizan métodos de investigación complejos o que requieren trabajo arduo o repetitivas. Además los voluntarios tienen una formación escasa en los protocolos de investigación y monitoreo, por lo que corren el riesgo de reproducir información sesgada. La verificación de los datos puede ser también un problema, ya que hay menos oportunidades de formación y no a observar el desempeño de los participantes en una situación de toma de datos.

3. Concentración temática y geográfica de los proyectos de eCC

No hemos encontrado estudios estadísticos sobre la eCC que den cuenta del número de proyectos distribuidos por área científica. Sin embargo, la bibliografía consultada y los expertos sugieren que los proyectos de eCC están fuertemente concentrados en las Ciencias Naturales, Geografía, Ciencias Ambientales, Astronomía, desarrollo de Software. Un número menor de proyectos se centran en la salud (Ufahamu[6],  Reporta[7],) y urbanismo.

Asimismo, tampoco hay estudios estadísticos sobre la e-Ciencia Ciudadana que documenten los orígenes geográficos y la concentración regional. Según François Grey (CitizenCyberscience Centro, en su discurso de apertura de OTA12) la cantidad de ciudadanos cibercientíficos, que asciende a cientos de miles de personas, se concentra principalmente en Europa y América del Norte.

En América Latina la eCC es emergente. Un buen ejemploes el proyecto de El Salvador para rescatar apalabras antiguas.Las personas de habla náhuat lllegaron a las costas occidentales de El Salvador y entre los años 950 años y 1200 AC, dejaron mensajes grabados en las rocas.Es difícil de reconocer y comprender el significado de los textos antiguos, las palabras, los símbolos y los mensajes que contienen.  En la actualidad, los viajeros interesados pueden descubrirlos muchos símbolos de la superficie de la roca, pintada en rojo, blanco y rosa. Pueden hacer una lista de todos los símbolos visibles en la roca, selecciona rsu ubicación y luego usar un programa sencillo de dibujo y rastreo, para registrar la imagen. Así los observadores voluntarios contribuyen a la reconstrucción de la historia del pueblo náhuatl hablante.

Entre los casos deeCC enLAC,"Brasil@ Home"[8] es una iniciativa para promoverla participación de la sociedad en proyectos de cienciaa través de Internet en Brasil y AméricaLatina. Es una introducción a los conceptos y la práctica de la computación voluntaria, de la inteligencia distribuida y de voluntarios de detección remota. Los científicos titulares de proyectos de este tipo, dan conferencias y ayudan a fomentar nuevos proyectos en Brasil. Las personas pueden participar a través dediversas actividades: a)computación voluntaria: ofrecen a las personas la capacidad de participar a través de sus computadoras, en proyectos científicos; b)Inteligencia distribuida: las personas ofrecen su trabajo directamente, para la realización de actividades en proyectos de investigación científica, la catalogación de las imágenes y/oel registro de información. Miles de voluntarios contribuyen diariamente a estos proyectos; y c)Hackfest: Encuentro multidisciplinario de científicos, desarrolladores, entusiastas dela ciencia libre (Open Science), Software Libre y aplicaciones Web Gratis para desarrollar proyectos piloto de Ciber Ciencia Ciudadana.

En Uruguay el proyecto Mundial de Aves busca crear un "sistema debase de datos global" sobre las aves. El proyecto fue puesto en marcha por la Sociedad Real para la Protección de las Aves (RSPB) y BirdLife Internationaly la Sociedad Audubon Nacional de los Estados Unidos. Uno de sus socios en LACes la ONG “AvesUruguay”. La iniciativa busca ampliar los registros de diferentes especies, de las que se estima la distribución geográfica y la estacionalidad, así como los cambios demográficos, para determinar las prioridades de conservación. Los investigadores profesionales en estas áreas son muy escasos, por lo que es necesario el uso de los comentarios de los ciudadanos. Actualmente, la base de datos del Uruguay Birds cuenta con más de150 usuarios y cerca de 15.000 registros demás de 360 especies de aves. Los observadores voluntarios aportan a la base, datos cualitativos y cuantitativos sobre las especies, sobre su comportamiento y sus coordenadas geográficas.

Un relevamiento de los proyectos de eCC llevados adelante, demuestra lo anterior. No sólo la mayoría de cibercientíficos y proyectos de eCC concentran en las regiones más desarrolladas, sino también la mayoría de las iniciativas y los fondos con respecto destinados a eCC en los países en desarrollo se generan en Europa y América del Norte. Esto podría sugerir que existe una correlación directa entre políticas públicas explícitas con respecto al desarrollo de la ciencia, la tecnología y las TIC, y el número de proyectos de eCC. Sin embargo, debe señalarse que proyectos de eCC están actualmente surgiendo en Oceanía y Asia, así como en países africanos y latinoamericanos.

Así pues, las razones de esta concentración deben buscarse también en políticas científicas regionales.

La OCDE (2012:6) estimula a los países miembros a fomentar la ciencia abierta: "A medida que la ciencia se vuelve más comercial, y que las TIC hacen que el acceso al conocimiento sea técnicamente más fácil, muchos gobiernos quieren que la ciencia se difunda ampliamente y rebalse hacia la sociedad y la economía. Esto implica proporcionar las infraestructuras técnicas (bases de datos, etc.) y los marcos legales (IP) necesarios".

La Unión Europea ha desarrollado políticas científicas explícitas a lo largo de su Agenda Digital: "Las Tecnologías de la Información y la Comunicación (TIC) son los factores de transformación más recientes de la ciencia (....). Hoy en día las infraestructuras basadas en las TIC (e-infraestructuras) se han convertido en la base fundamental de toda la investigación y la innovación. Esto se refleja en la voluntad de la Comisión Europea y los Estados miembros de la UE de invertir en distintos ámbitos de las infraestructuras electrónicas. Juntos hemos estado trabajando en conectar a los investigadores, académicos, educadores y estudiantes a través de redes de alta velocidad como GEANT de investigación, facilitar el acceso a una red compartida y a instalaciones de computación disponibles en la nube, y desarrollar capacidades computacionales para aplicaciones muy exigentes a través de la asociación europea PRACE. Para complementar estos avances, Europa está dispersando las semillas para el surgimiento de una plataforma robusta de acceso y preservación de la información científica" (NeelieKroes, Vicepresidenta de la Comisión Europea, responsable de la Agenda Digital).

El Profesor Haklay, de Reino Unido, al ser consultado sobre qué áreas de la eCC aún no se han estimulado, respondió: "La inclusión y la divulgación se concentra demasiado en las personas que ya son ricas y educadas. La eCC se puede utilizar para ayudar a las personas a cruzar la brecha digital e interactuar con la tecnología. Otra área de mejora es encontrar maneras de dar a los participantes una voz en la toma de decisiones sobre los proyectos y la interpretación de los resultados".

4. TIC y tecnologías móviles: la expansión del proceso científico

La tecnología es un motor fundamental del reciente florecimiento de las actividades de eCC. Como plantean Newman et al. (2012: 291): “En los últimos 20 años, varios desarrollos en informática - especialmente en aplicaciones web de interfases gráficas con los usuarios, datos sistemas de información geográfica, que ahora pueden ser utilizados mediante los smartphones y otros dispositivos móviles – han sido vitales para la emergencia de la ciencia ciudadana”. El uso de tecnologías móviles para propósitos científicos no es sólo una tendencia relevante de la eCC actual. También puede ser considerada como la tendencia del futuro, en el corto y mediano plazo.

Esta corriente se basa en la ubicuidad de los teléfonos móviles, y en la introducción de servicios de banda ancha en la mayoría de los países, combinados con la accesibilidad de los smartphones y de las tablets. El informe 2012 de ITU “MeasuringtheinformationSociety” ha detectado un pronunciado incremento en las suscripciones a banda ancha, que crecieron en una media anual de 41 % desde 2007 ( ITU (2012:3)

Los siguientes rasgos de los dispositivos móviles están cambiando la eCC:

  • Portabildad: el tamaño y peso pequeños de los dispositivos móviles los hacen portables, y por lo tanto, que las actividades de investigación puedan desarrollarse fuera de los laboratorios o de otros entornos tradicionales.

  • Conectividad: los dispositivos móviles proporcionan a los científicos-ciudadanos conexiones con otros voluntarios en todo el mundo.

  • Interactividad: el uso de las tecnologías móviles es personal, pero también colaborativo. Los dispositivos móviles sirven para formular un entorno colaborativo de investigación.

  • Sensibilidad al contexto: los dispositivos móviles pueden facilitar la investigación en un entorno específico (un voluntario que explore un entorno social o físico con un dispositivo móvil puede proporcionar información instantánea sobre este espacio e implicar a otros ciudadanos en la tarea), así como entre diversos entornos (la investigación usando dispositivos móviles permite a los voluntarios no sólo intercambiar información entre distintos contextos, sino también recolectar y procesar datos mientras realiza otras actividades, como trabajar, estudiar, viajar, etc.)

El uso de tecnologías móviles por los voluntarios de proyectos de eCC puede constituir la diferencia entre una buena salud pública y la difusión de epidemias. Los investigadores del Children’s Hospital InformaticsProgram (CHIP) usan el poder de la multitud para vigilar las enfermedades y la salud pública. Un equipo dirigido por John Brownstein del Grupo de Epidemiología Computacional[9] (CEG) ha lanzado una aplicación de iPhone llamado OutbreaksNear Me (Brotes epidémicos cerca de mí).  Además de permitir a los usuarios seguir la pista de los brotes de  enfermedades contagiosas en tiempo real, les permite enviar un informe sobre dichos brotes. (OutbreaksNear se integra con HealthMap[10], a CEG-developedwebsitethatdisplays a unified  y visión integral del estado global de las enfermedades contagiosas basado en datos provenientes de una variedad de fuentes, incluyendo informes instantáneos). Su equipo ha formulado una segunda aplicación, MedWatcher, que permite a los usuarios recibir actualizaciones sobre la seguridad de los medicamentos seguros e informar sobre los efectos secundarios de los mismos.

La expansión de dispositivos móviles es especialmente importante en las regiones en desarrollo. Entre 2010 y 2011, las suscripciones a servicios de telefonía celular registraron un crecimiento continuo de dos dígitos en los países en desarrollo, pero también cierta lentitud con respecto a los años anteriores. El número de suscripciones a telefonía móvil se incrementó en más de 600 millones, casi todos en regiones en desarrollo, a un total de cerca de 6 billones, o 86 por 100 habitantes, globalmente. China alberga 1 billón de suscripciones, e india alcanzó el billón en 2012. La penetración mundial de teléfonos móviles aumentó en 11%, mientras que el año anterior fue del 13%. En los países en desarrollo, el crecimiento fue de 13% y la penetración se mantuvo en casi 78% hacia fines del 2011(ITU, 2012: 2).

El desarrollo de la eCC a través del uso de tecnologías móviles no sólo es una tendencia en aumento, sino que marca una corriente futura, de acuerdo a las tendencias mostradas en los estudios internacionales (ITU, 2012; OECD, 2012). Su uso, junto con las redes inalámbricas, permite facilitar, apoyar y extender el alcance del conocimiento, y posibilita los intercambios colaborativos y transnacionales. Estas tecnologías abren nueva sy mayores posibilidades para recolectar y difundir información científica y para transmitir los intereses y problemas de las comunidades a los científicos y decisores políticos en tiempo real.

Un proyecto de urbanismo participativo ilustra estos conceptos: el objetivo de “NoiseTube”[11] (“teléfono de ruidos”) es permitir a los ciudadanos medir su exposición al ruido en su medio ambiente cotidiano, mediante el uso de teléfonos móviles equipados con GPS y sensor de ruidos (Kumaret.al.). Kumaret.al. crearonEar-Phone, un sistema participativo de mapeo de ruidos. Ear-Phone, implementado en dispositivos Nokia N95 y HP iPAQ, también enfrenta el desafío de recolectar lecturas exactas de contaminación sonora en un dispositivo móvil. Así, cada usuario puede contribuir al compartir mediciones geográficamente localizadas y notas personales, los que, añadidos a los de los demás voluntarios, producen un mapa colectivo de ruidos, que facilita el monitoreo de la contaminación sonora en las áreas urbanas.

Otros proyectos, especialmente los promovidos por comunidades científicas relacionadas con biología, zoología o sociedades de aficionados que se proponen registrar especies animales desconocidas o monitorear sus procesos evolutivos, trabajan[12],con fotografía móvil, nimal as a para registrar eventos y elementos de la vida urbana que probablemente no serían percibidos por los investigadores científicos son la ayuda de los ciudadanos.

Las tecnologías móviles se usan también en proyectos orientados a la protección ambiental. Por ejemplo, el proyecto Mobile Environment Mapping[13] (Mapeo Móvil del ambiente) usa una aplicación para la visualización geoespacial de datos SMS/USSD que permite a los usuarios enviar mensajes en tiempo real sobre cualquier actividad de degradación ambiental que perciba. Éstas son mapeadas para permitir que las autoridades relevantes, ONGs y organizaciones comunitarias tomen las medidas apropiadas para revertir estos daños.

Las nuevas plataformas tecnológicas facilitan la compartición de información científica y la colaboración en la resolución de problemas de maneras innovadoras. Lo que antes permanecía aislado en los laboratorios se extiende ahora no sólo a los especialistas, sino a los ciudadanos sin experiencia en este campo[14]. Esta red de conocimiento científico y técnico y colaboración, continuamente ampliada, plantea oportunidades promisorias para la innovación en varios campos científicos.

Las tendencias emergentes en el uso de tecnologías móviles para la eCC incluyen “... juegos, elementos lúdicos, el desarrollo de herramientas “hágalo usted mismo” que permitan a los participantes desarrollar sus propios instrumentos, uso creciente de aplicaciones en dispositivos móviles que contribuyan a la ciencia ciudadana”, plantea MukiHaklay (Profesor de  GIScience en Extreme CitizenScience –ExCiteS).

5. Conclusiones

Este trabajo pone de relieve cómo la ciencia colabora en la construcción de sociedades del conocimiento, y cómo las sociedades del conocimiento pueden contribuir, por su parte, al desarrollo de una ciencia más inclusiva, participativa y democrática.

La tendencia a usar dispositivos móviles para reforzar la eCC no es sólo una manera efectiva de contribuir a empoderar a los ciudadanos y a las comunidades. También proporciona la posibilidad de registrar una multitud de eventos, datos e informaciones que pueden escapar a la percepción de los equipos de investigadores científicos. La democratización del desarrollo científico es ciertamente uno de los desafíos que se plantean en la Sociedad del Conocimiento, y las tecnologías móviles contribuyen activamente con este proceso. Sería relevante ampliar el uso de las TIC y de las tecnologías móviles, en particular en el marco de proyectos de eCC, y promover el uso de tecnologías móviles como herramientas clave en el proceso participativo de producción de conocimiento. También es necesario formar y educar a ciudadanos voluntarios, para que participen en la creación de sus propias herramientas tecnológicas de investigación.

Sería necesario contar con la inclusión de la promoción y la financiación de eCC en las políticas científicas y tecnológicas a nivel regional y nacional, con el fin de promover la investigación a través de eCC en universidades, organismos científicos y otras instituciones públicas de investigación o educación. Sería interesante que estas políticas incluyan estrategias para mejorar asociaciones de múltiples interesados -entre las organizaciones no gubernamentales, la comunidad científica, los gobiernos nacionales, organizaciones regionales e internacionales- para la evaluación conjunta de la evolución, el progreso y los retos de la e-Ciencia Ciudadana.

Con respecto al sector privado, las empresas pueden, a través de asociaciones públicas y/o privadas, fomentar y fortalecer los programas de cooperación centrados en eCC con otras partes interesadas (el sector científico, las organizaciones internacionales, organizaciones no gubernamentales). También pueden encarra el financiamiento de programas y proyectos de eCC que se pueden incluir en los programas de las empresas de responsabilidad social (como la investigación en materia ambiental, la organización social, la planificación y gestión urbana y regional, la innovación tecnológica, la salud pública, etc). En particular, sería interesante que las empresas de base TIC incrementen la investigación y producción de dispositivos móviles, aplicaciones, software, que puedan contribuir a la eCC.

A nivel internacional, sería recomendable que las regiones geográficas y económicas, tales como la Unión Europea, Mercosur, Unasur y otros, se esfuercen en identificar, a través de los procesos de diagnóstico, las áreas prioritarias para desarrollar la eCC, y para implementar agencias regionales de carácter científico, con programas específicos de financiación de eCC. Las Organizaciones de desarrollo multilaterales, regionales y bilaterales deberían crear un foro E-Ciencia, con especial atención a eCC, para el intercambio de información por parte de todos los interesados en lo que respecta a posibles proyectos, fuentes y mecanismos de financiación institucional.

Sería también significativa la implementación de programas de cooperación entre los gobiernos, para generar e implementar las políticas necesarias relacionadas con la e-Ciencia Ciudadana; estos programas deben incluir la creación de fondos específicos dirigidos a eCC y el desarrollo de instrumentos financieros para apoyarlos.

Susana Finquelievich

Este artículo se basa en la investigación realizada con Celina Fichnaller para UNESCO: ““EMERGING TRENDS IN E-SCIENCE: CITIZEN SCIENCE, MOBILE TECHNOLOGIES AND ICTs”, 2012.


[8] http://www.citizencyberscience.net/brasilathome/

[11] http://noisetube.net/

[12] See Anex for examples