Presentación del Plan de Acción Territorial Metropolitano de Valencia

Por Ana María Merenciano González y Pere Morant i Montés.

El día 1 de julio ha tenido lugar en el salón de Actos Joan Fuster de la Facultad de Geografía e Historia de Valencia la presentación de las directrices del PATEVAL, el Plan de Acción Territorial Metropolitano de Valencia, al que hemos asistido miembros de la Delegación valenciana del Colegio de Geógrafos en representación del colectivo.

Junto con el Plan de Acción Territorial de protección de la Huerta de Valencia y el del Litoral de la Comunidad Valencianaconforman las tres principales grandes estrategias de planificación y gestión territorial del gobierno de la Generalitat.

El acto lo han dirigido la Consellera de Vivienda, Obras Públicas y Vertebración del Territorio María José Salvador Rubert, el Secretario Autonómico Josep Vicent Boira i Maiques, y el Director General de Ordenación Territorio y Paisaje, José Luis Ferrando Calatayud.

Este plan aboga por la conservación y la puesta en valor del territorio mediante la planificación y gestión, a escala supralocal, de tres pilares principales:

  • La infraestructura verde.

  • Los asentamientos.

  • La infraestructura de movilidad.

Precisamente la infraestructura verde ha sido el concepto principal en esta presentación, del que la Consellera ha destacado su papel como matriz del territorio, la provisión de servicios ecosistémicos a la sociedad, y su valor paisajístico y cultural, como punto fuerte para la creación de territorios resilientes.

Los ponentes consideran estos nuevos planes el contrapunto a las políticas urbanísticas de los últimos 20 años, que consideran llevaron a problemas de degradación paisajística, fragmentación de usos del suelo poco cohesionados, y la urbanización dispersa con una movilidad ineficiente. En oposición a estas problemáticas relacionadas con la "política del ladrillo" y la burbuja inmobiliaria, se pretende crear una planificación vinculante en pos de un territorio más habitable, más eficiente y cohesionado a escala humana, según la María José Salvador.

Para la infraestructura verde, que supone la matriz natural y agraria del territorio sobre la que se construyen los asentamientos e infraestructuras, se pretende una gestión integral, que tenga en cuenta la protección del río Turia, la Albufera, el litoral y la huerta como puntos principales, pero también de los demás espacios, que se catalogan en suelos con valores ambientales, y suelos con valores territoriales. En los primeros se incluyen los espacios forestales, los humedales, barrancos, y los espacios incluidos en la Red Natura 2000, así como las áreas de adyacentes de amortiguación, que serán suelo no urbanizable, y los corredores ecológicos que unen el interior con el litoral y la Albufera, con la protección del suelo que se halle a menos de 50 metros de los ríos y barrancos.

En cuanto a los segundos, como suelos de valores territoriales, se incluyen la costa, las zonas con riesgos de inundabilidad, las zonas con riesgo de desprendimiento y movimientos de ladera, clasificando los suelos con pendientes de más del 25% como no urbanizables.

Para ello, a nivel de planificación de los asentamientos y núcleos de población, el Plan pretende crear una mayor funcionalidad en éstos, con políticas de rehabilitación frente a nueva construcción, sistemas policéntricos en los que prime los usos mixtos y la densificación frente a la dispersión urbanística o a la separación de actividades, lo que repercute en menores esfuerzos de movilidad haciendo el transporte público más accesible y eficiente, en y mayor diversificación económica y resiliencia. Se trata también de evitar la expansión urbana sobre la huerta histórica, ya en parte degradada, así como la reclasificación de suelos de alto valor paisajístico o ecológico para su conservación.

Se ha hablado de la creación de áreas de nueva centralidad, en núcleos con potencialidades debido a su buena conectividad, para centrar el crecimiento de forma eficiente. También ha salido el concepto de áreas de regeneración, haciendo clara referencia a barrios degradados o aislados de la ciudad de Valencia, como el Cabanyal en el primer caso, o el barrio de Nazaret en el segundo.

En cuanto a la movilidad, se abren dos líneas: una es sobre la movilidad externa, que por una parte busca la mejor conexión con Europa, para lo que se seguirá defendiendo la creación del Corredor Mediterráneo, y por otra parte, una mejor conectividad entre las capitales de provincia, Castellón, Valencia y Alicante. La otra línea se refiere a la movilidad interna, para lo que se tiene en cuenta la planificación de los asentamientos y sus características para crear la demanda en los lugares más adecuados, esto es, planificar el crecimiento urbano en los lugares potencialmente mejor conectados y que menos perjuicios y barreras vayan a suponer para la funcionalidad de la infraestructura verde y los corredores ecológicos, teniendo en cuenta a su vez que tengan la mejor integración paisajística posible.

Son conscientes  que pueden encontrar oposición por parte de el lobi empresarial , y la pérdida de poder de decisión de los ayuntamientos. Esta planificación, por su carácter supramunicipal, supone la pérdida de autonomía local y de decisión de los municipios, frente al interés común. Supone que habrá mucho que negociar y pactar, con un importante proceso de participación pública.  Josep Vicent Boira propone entre otras medidas, la creación de  un sitio web que recogerá las propuestas y consultas ciudadanas. Para las empresas, por otra parte, esperan que no suponga un problema real, ya que la principal afección que supone es que quedará mucho más demarcado los espacios en los que podrán asentarse o construir,  en los que queda restringido, sin ser ello un impedimento a su realización.

En conclusión el PATEVAL se asentará en tres grandes pilares: la infraestructura verde, la mejora de la movilidad, y los asentamientos con alta potencialidad de desarrollo, todo ello desde un enfoque participativo y de gestión territorial supramunicipal.

 

Imagen: Barrios de La Punta y Nazaret con el puerto de fondo. Han sido los espacios más negativamente afectados con las ampliaciones del puerto, como las expropiaciones de terrenos de alto valor cultural y ecológico de huerta para el ZAL en La Punta, con gran oposición vecinal, y la pérdida de la playa de Nazaret y su desconexión del resto de la ciudad. Fotografía de Ana Merenciano.

 

Imagen: reunión del presidente y la vicepresidenta del Colegio de Geógrafos con el Secretario autonómico de Vivienda, Obras Públicas y Vertebración del Territorio Josep Vicent Boira, en septiembre de 2015 en la que se habló sobre el futuro de los Planes de Acción Territorial y otros temas de interés para el colectivo.

 

Imagen: imágenes cartográficas extraídas del Plan de Acción Territorial de Protección de la Huerta de Valencia.

Fuente: http://www.upv.es/contenidos/CAMUNISO/info/U0549942.pdf