Saskia Sassen en Live in a Living City : Ciudad, Tecnología y Espacios Urbanos

Invitada por el profesor Carlos Moreno a la sesión del Foro Internacional “Live in a Living City” en Tolosa, relatado en su ultimo post, para hablar de la relación entre la Ciudad, la Tecnología y los Espacios Urbanos, tenemos aquí por su cortesía la video de un extracto de 5 minutos en inglés y francés y luego la transcripción completa en español.

Los originales se encuentran en el website del profesor C. Moreno “La Passion de l’Innovation”Saskia Sassen es socióloga holandesa y economista norteamericano, profesor de sociología en la Universidad de Columbia y en la London School of Economics, especializada en la globalización y la sociología principales ciudades del mundo.

Nacida en Holanda, creció en Buenos Aires y en Italia. Estudió filosofía y ciencias políticas en la Universidad de Poitiers en Francia, y luego, a partir de 1969, la sociología y la economía en la Universidad de Notre Dame, en el estado de Indiana en los Estados Unidos.

En la década de 1980, se especializó en sociología urbana en la Universidad de Chicago, en torno al tema de la decadencia de los Estados-nación y el surgimiento de las ciudades del mundo de redes organizadas.

Ella es conocida por sus análisis de la globalización y la migración internacional y es el origen del concepto de ciudad global, incluyendo, expuesta en su libro La Ciudad Global.

Saskia Sassen es el autor de numerosos artículos y libros sobre el tema de los efectos de la globalización. Su último libro fue publicado en los desalojos en junio de 2014, con Harvard University Press.

5 minutes avec… Saskia Sassen from CarlosMorenoFr on Vimeo.

Es un placer estar aquí y lamento no poder estar allí con todos ustedes. Muchas gracias Carlos Moreno por haberme invitado, realmente le agradezco. Me hubiera encantado estar en ICS Toulouse.

Quisiera hablar acerca de la relación que existe entre la tecnología y las ciudades. Me centraré especialmente en el tema de la tecnología de punta. Considero que las ciudades son sistemas complejos pero incompletos. En la actualidad, al hablar de tecnología, es necesario mencionar dos vectores que considero verdaderamente importantes y que son drásticamente diferentes.

Por un lado, la relación entre la tecnología y las ciudades se ve afectada por un acelerado índice de tecnologías obsoletas. A lo largo de la historia, el vínculo entre las ciudades y la tecnología ha sido muy importante. Tomemos el ejemplo de la arquitectura romana y de los edificios que se construyeron en Londres en el siglo XVII.

La tecnología utilizada en estos edificios es tal que, en la actualidad, nos permite restaurar los edificios más antiguos. Estoy convencida de que la obsolescencia de las tecnologías se desarrolla a una velocidad tal que se convierte en un potencial peligro para las ciudades. Imaginemos un edificio en el cual se han implementado todas las tecnologías que muy pronto se volverán obsoletas; estas tecnologías arrasarán literalmente edificios completos e incluso distritos. Los edificios aún podrán utilizarse, pero se utilizarán para acoger a ciudadanos de segunda clase, por lo que se trata de una gran pérdida de recursos y además se presenta el desafío de vender edificios degradados, lo que resulta un panorama muy desalentador.

 Por lo tanto, la implementaciónde tecnologías en la construcción de edificios debe realizarse con inteligencia. Me gustaría agregar que muchas veces, las llamadas «ciudades inteligentes», no son necesariamente tan inteligentes. Tengo dos imágenes para mostrarles, un tanto provocadoras. En una de ellas, podemos ver una serie de edificios en Shangai, que aún permanecen de pie, y en los cuales se implementaron muchas tecnologías. Este artista chino se cansó de las miles de zonas edificadas que se construyeron en Shangai en unos cinco años, y por lo tanto, imaginó cómo se verían muertos.

En la otra imagen, vemos a Songdo, una de las ciudades más desarrolladas que existen. ¿Acaso estos edificios abarrotados de tecnología urbanizan la ciudad o la desurbanizan? Considero que la desurbanizan. Es cierto que existe cierta densidad, pero la densidad en sí misma no es suficiente. Además, aún se plantea el interrogante de tecnologías obsoletas. Me gustaría profundizar acerca de una segunda dimensión que es la que más me interesa. Consiste en regresar al concepto de espacio de la ciudad que implementa tecnologías que permiten abrir espacios urbanos. Tomemos el vecindario como caso extremo.

Por un lado, el vecindario es un espacio modesto, sin perspectivas de mayores innovaciones. El vecindario está conformado por habitantes como niños, abuelas, indigentes, el loco del barrio, etc. Estos habitantes no se integrarían fácilmente a la imagen de tecnología de punta que tenemos de las ciudades. Si bien la mayoría de los espacio de una gran ciudad son en realidad vecindarios de este tipo, no siempre se trata del vecindario exagerado al que hago referencia. Otro interrogante que surge es ¿cómo implementar tecnologías? Me refiero en particular a las TIC, Tecnologías de información y comunicación. ¿Cómo podemos implementar estas tecnologías para lograr que la ciudad sea un espacio mejor distribuido? Un espacio, donde cada uno de sus integrantes forme parte de una misma red. Una red que cobra vida con buenas aplicaciones. Me refiero a democratizar espacios de tal manera que la abuela del vecindario no se sienta excluida. Al contrario, ella debería integrarse y es probable que cuente con más tiempo para invertir en esta inclusión, que cualquier otro ciudadano. Esa es la imagen que quiero transmitir.

Entonces, ¿es posible abrir las puertas del vecindario y qué significaría esto? Lo explicaré con dos ejemplos: Para empezar tenemos el centro de la ciudad y el conocimiento codificado de este centro. Los especialistas, las entidades públicas especializadas, todos los asesores, etc. (Aclaro que no tengo nada en contra de ellos).

En mi opinión, el primer problema consiste en lograr la integración de este conocimiento del vecindario al conocimiento codificado del centro. Esto se traduciría en una desintegración parcial del conocimiento del centro para que forme parte de este espacio distribuido. Asimismo, esto significaría desarrollar nuevos tipos de aplicaciones que permitan el avance tecnológico, pero también pienso en un centro de aprendizaje, dentro del vecindario, que convoque a sus diferentes integrantes, en función de sus respectivas actividades e intereses. Ellos también forman parte de este nuevo tipo de aplicaciones que integran el vecindario a la vida cosmopolita de ciudades más grandes. Cuando pienso en el vecindario, pienso en un espacio que cuenta con sus propios conocimientos, necesidades, curiosidades y problemas que requieren soluciones, o posibles escenarios donde estas aplicaciones tecnológicas funcionan correctamente. Se trata de una serie de problemas que también suceden en el centro. Sin embargo, cada vecindario es diferente y, enfocado manera colectiva, el espacio del vecindario difiere del espacio del centro.

En la actualidad, el espacio del centro es un espacio marcado por las características empresariales, pero también por los edificios de departamento, los centros comerciales, que cuentan con un tipo de entorno de construcción que se asociaba antiguamente a las empresas: gran calidad, muy estandarizados; por lo general, los arquitectos brillantes hacen que cada edificio se vea completamente diferente a otro. El centro de la ciudad se distingue por un entorno de construcción armonioso que presenta diferentes aspectos gracias a la intervención de arquitectos de gran renombre (y no lo digo con ironía), pero a su vez, parece tener un alto nivel de estandarización con una función determinada y cuyos espacios funcionan las 24 horas.

El vecindario es algo más local, construido para los habitantes, menos estandarizado, y se encuentra menos influenciado por los grandes arquitectos y los diseñadores de renombre, etc. Por ello, mi preocupación se centra en cómo trasladar el conocimiento, las prácticas, los posibles escenarios, los deseos del vecindario hacia el centro; y los principales vectores que se me ocurren son el conocimiento y la información del vecindario.

Existen ejemplos muy elementales que ilustran este concepto de manera muy sencilla, pero que pueden elevarse a un mayor nivel de complejidad. El mejor ejemplo que conocemos es una aplicación móvil que nos indica la ubicación de los baches en la calle. Un bache, es un agujero en la calle que afecta a los automóviles, a las bicicletas y a las motocicletas. Entonces, esta aplicación indica el bache y, donde sea que se encuentre la persona, se informará directamente a la municipalidad. Es una aplicación muy simple, pero que permite recopilar gran cantidad de información. De lo contrario, ¿cómo podrían llevar el centro un registro de todos los baches? Tendría que enviar personal para recopilar información todos los días, cada vez que una persona se topa con un bache.

Este es un ejemplo muy simple, pero que capta de forma muy clara el tipo de contribución que aporta el conocimiento local. ¿De qué forma podemos elevar la complejidad de este tipo de conocimiento para que el vecindario forme parte de este gran espacio?

Existe otra aplicación importante, vinculada a las cuestiones de salud. En algunas ciudades de Europa y de América del Norte se puede utilizar una aplicación para denunciar rápidamente un accidente o un problema de salud. Esta aplicación es muy útil, pero quisiera ahondar en otros factores además de su utilidad. ¿Qué sucedería si pudiéramos divertirnos, inspirarnos, ver algo que nunca habíamos visto, aunque se encuentre en la ciudad? Uno de mis estudiantes inventó una ingeniosa aplicación que denominó: «24 horas de Arte». Por ejemplo, si sale de un bar a las tres de la mañana y desea ver alguna exposición de arte, puede utilizar esta aplicación y ver qué hay disponible en Nueva York a esa hora. Por ejemplo, un bar que está abierto hasta muy tarde, en un espacio público abierto las 24 horas, un baño, una pintura, una obre de arte, una fotografía, etc. De esta forma, se puede integrar el espacio de la ciudad junto con algo divertido e inspirador. Entonces, no se trata únicamente de la emergencia sanitaria o del bache, sino de algo más profundo.

Pienso que existe también un tercer nivel. Se trata del hecho de que nuestras ciudades se están desurbanizando. Ya les mostré una imagen, pero creo que la desurbanización se produce de distintas maneras. Quiero mencionar algunas. Una de ellas se relaciona con la apropiación de terrenos urbanos. (13’12). Londres es un ejemplo, pero lo mismo sucede en París y en Nueva York. Se trata de lugares en las ciudades, en especial en el centro de las ciudades que son propiedad de extranjeros (13”25) que apenas los utilizan. De hecho, tengo algunas imágenes que muestran residencias lujosas, con vegetación creciendo en su interior, lo que indica, lógicamente, no están habitadas. Sería un tipo de apropiación del terreno urbano. ¿Cómo se adquiere el terreno urbano? Se adquiere comprando edificios.

Pero si los propietarios de este tipo de edificios adquieren un sector de la ciudad, es probable que se produzca un enorme impacto que trascienda el de una casa, ya que estos espacios no están habitados o se utilizan muy poco. Aquí se ve un tipo de desurbanización, una disminución de la red urbana. El segundo problema se presenta cuando un gran complejo adquiere un conjunto de zonas para realizar proyectos de gran envergadura, que absorben muchos elementos del espacio público (las callejuelas, el pequeño parque, etc.) en su propio espacio privado. De esta forma, el ciudadano promedio pierde los paisajes abiertos, el pequeño parque porque ahora se convierten en un enorme edificio. Imaginen una aplicación que permita a las personas movilizarse de inmediato, al recibir información que no se publica en los periódicos: la planificación de un mega proyecto o la compra de un sector de terreno urbano por parte de un gran inversionista. Se trata de la movilización de las personas.

Al hablar de estas movilizaciones, considero que son el primer paso dentro de un movimiento general. No es una cuestión en sí misma, no se trata solo de eso, sino de que forman parte de un movimiento general. Una vez producida la movilización, aunque no funcione, se puede pasar al siguiente nivel. El segundo ejemplo, se relaciona con el medio ambiente. Debemos comenzar a trabajar en un nivel más complejo acerca del medio ambiente. Contamos con conocimientos que provienen del campo de la biológica, de las ciencias materiales, de las tecnologías que en realidad son muy limitados, y que considero poco útiles para elaborar políticas de espacio. Es cierto que necesitamos políticas y nuevas leyes, que son más difíciles de implementar que las políticas, pero igualmente necesarias. Pero también debemos lograr que cada sector de la ciudad se comprometa con la cuestión medioambiental. Nuevamente, pienso que el vecindario es un espacio fundamental donde podemos establecer algunas de estas iniciativas que estoy mencionando.

Una de ellas consiste en utilizar una bacteria que, al pintar las superficies de concreto (aceras, edificios, tejados), produce calcio a lo largo de toda su vida. Este calcio puede reducir las emisiones de gas de efecto invernadero. Con el tiempo, el aire alrededor se purificará. Imaginen todas las superficies de concreto de la ciudad implementando esta iniciativa. De esta manera, podríamos tomar algo negativo y convertirlo en positivo. Esto puede multiplicarse a través de todos los elementos que constituyen una ciudad: Las diferentes superficies, las diferentes bacterias, etc. Hay una larga lista que es realmente asombrosa.

Otro excelente ejemplo son las aguas residuales que producimos en grandes cantidades en los baños, cocinas, restaurantes, etc. Aquí también se puede introducir un tipo de bacteria en el agua que transforma estas aguas residuales y que genera moléculas de plástico, perdurables, resistentes pero biodegradables. Un verdadero milagro. De esta forma, se transformarían los aspectos negativos de la ciudad en positivos. Estos son solo algunos ejemplos.

Para alcanzar este tipo de objetivos, las TIC pueden convertirse en verdaderas intermediarias. La digitalización de una red de comunicación de colaboración y confianza marcará una gran diferencia para crear una posibilidad de movilización. Estas son solo algunas ideas, pero existen muchas más.

 

Muchas gracias.