Smart Cities: claves de Lean Startup que una ciudad inteligente no puede olvidar

Recientemente me encontré con un post de Francisco Morcillo sobre smartcities. En él, Francisco reflexionaba, entre otras cosas, sobre el proceso colaborativo que significa la generación de modelos de negocio en las ciudades inteligentes. Un proceso que según él, debe contar con la participación ciudadana, impulsar la innovación, nacer con cultura empresarial y tener un carácter colaborativo.

Estoy de acuerdo y de hecho es, en mi opinión, uno de los dos retos que tienen las smartcities: impulsar la creación de modelos de negocio invertibles, mientras mejoran la calidad de vida de los ciudadanos y cuidan el medio ambiente. Todo ello, sin comprometer las arcas públicas. (Ver post: Los 2 retos de las smartcities)

¿Difícil tarea? Quizás no tanto. Las smartcities tienen el mismo reto que las startups: desarrollar modelos de negocios rentables y sostenibles en el tiempo, que cubran las necesidades de un nicho específico de potenciales clientes. Y todo, manteniendo unos niveles de burn-rate, de gasto, extremadamente bajos.

Idea, prototipa, mide, falla, persevera: son las claves del emprendimiento y base de la filosofía Lean Startup de Eric Ries. Las startups seguimos hoy las pautas de este modelo en el que nuestro producto o servicio y nuestro modelo de negocio pivotan constantemente en función del feedback de nuestros clientes. De esta manera, conseguimos aumentar las probabilidades de éxito de nuestra startup, al desarrollar una serie de métricas que indican la tracción de nuestro modelo de negocio por nuestros clientes. Pero también aumentamos las probabilidades de fallar, y de hacerlo pronto; de forma que acabemos con nuestro proyecto sin perder músculo financiero.

En mi opinión, las smartcities son como las startups y, por ello, deben desarrollarse siguiendo la filosofía de Lean Startup. Lo importante en una smartcity no debería ser la tecnología si no los modelos de negocio que se desarrollan sobre ellas. Cualquier desarrollo de infraestructura o inversión tecnológica debería seguir este modelo porque es la manera más sensata de no quemar dinero público sin conocer claramente el retorno de su inversión. Esta filosofía de trabajo es lo que realmente hace a las ciudades verdaderamente inteligentes, es lo que las convierte en smartcities.

Prototipos o productos mínimos viables

Un aspecto clave de la filosofía Lean Startup son los prototipos o los productos mínimos viables (MVPs). Un MVP es el mínimo producto o servicio desarrollado de la forma más eficiente, simple y menos costosa posible que sirva para testear las hipótesis sobre cómo los usuarios interaccionan con él.

Las ciudades no obvian este proyecto y habitualmente desarrollan lo que se llaman "pruebas piloto". No obstante, la impresión que personalmente tengo es que éstas siguen siendo extremadamente caras y el retorno de su inversión ciertamente oscuro. Animo por tanto, desde este espacio, a que los líderes de nuestros consistorios impulsen la filosofía lean en sus smartcities: trabajando desde las necesidades del ciudadano hacia fuera, impulsando la innovación abierta desde una perspectiva empresarial y colaborativa. Idea, prototipa, mide, falla, persevera. Éstas son las claves del concepto Lean Startup que no pueden olvidar las smartcities.

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