Smart City, fenómeno social

El pasado jueves 28 de febrero se realizó la jornada Cambrils Smart 2014 en el Hotel Tryp Port de Cambrils, organizada por el propio Ayuntamiento de esta localidad, con la colaboración del Open Energy Institute (OEI).

Los asistentes pudimos presenciar una gran variedad de ponencias mostrando los puntos de vista de la administración pública, universidad y empresa, y dando un gran repaso a la situación de las Smart Cities desde la perspectiva de las ciudades turísticas. En la sesión de inauguración ya se empezaron a hablar de aspectos muy diversos como la necesidad de un mayor control de los recursos naturales, o la necesidad de involucrar a las universidades en este proceso de transformación de las ciudades, tanto a través de formación, como en procesos de transferencia de tecnología de sus centros de investigación y desarrollo.

Si bien cada una de las sesiones posteriores (eficiencia energética, Smart Cities turísticas y mediterráneas, y progreso y sostenibilidad) fueron muy interesantes, me gustaría destacar cada una de las ponencias de la sesión de eficiencia energética, que consiguieron concienciarnos (todavía más) de la necesidad imperiosa de un cambio en el modelo de consumo energético de la sociedad actual. Estamos gastando en función de unos recursos energéticos que son limitados, y debemos empezar a acostumbrarnos a una reducción del consumo, pues el coste de estos recursos será cada vez más alto, e insostenible. Por otro lado, Jordi Dalmau, Director del proyecto Smart City de Endesa, presentó algunas de las tecnologías que su compañía está desarrollando, que van más allá de las estrictamente relacionadas con la energía. Algunos podrían pensar que los avances en cuanto a generación de energía distribuida e integración de energías renovables van en contra de las directivas de la gran distribuidora de energía. Es bueno saber que ellos mismos tienen claro que “no hay otro camino”, y que deben poner las bases para la adaptación de sus infraestructuras ya que “es el futuro hacia el que vamos, y si no lo hacemos nosotros, otros lo harán en nuestro lugar”.

Como bien señaló Maite Masià, directora d’ICAEN, las Smart Cities están ganando la atención social en poco tiempo porque no sólo representan un reto tecnológico, sino también legislativo, ambiental y social. Los ingenieros solemos intentar resolver los problemas, y a veces no damos la importancia que deberíamos al contexto de estos. En este caso, cabe señalar que las Smart Cities se deben a los ciudadanos, el cual debería siempre la palanca de cambio, el eje conductor de cada nueva tecnología aplicada.

El resto de sesiones de la jornada, no hizo más que fortalecer este punto. La necesidad de un mayor control de los recursos energéticos es vital, pero también lo deben ser una nueva carta de servicios ofrecidos por los ayuntamientos. El ahorro de costes para mantener ciudades sostenibles debe repercutir directamente en el ciudadano final, haciendo que la administración pueda invertir este ahorro conseguido en la mejora de otros servicios básicos para los ciudadanos (sanidad, transporte integración social, etc.).

Este es el punto de vista que compartimos desde La Salle, y diseñamos el Postgrado en Smart Cities en esta dirección. Sí, buscamos alumnos con un perfil de ingeniero, porque queremos personas capaces de gestionar el gran número de tecnologías que están desplegadas en la ciudad. Pero además, sabemos que debemos dotarles también de aquellas herramientas básicas en cuanto a arquitectura, urbanismo, procesos legales, financiación, gestión de proyectos, y sobre todo, concienciación social. Por ese motivo creemos realmente importante el módulo de seminarios expertos, los cuales se encargarán de capacitar al ingeniero en todos estos procesos.

 

Creemos en esta figura de gestor de las ciudades, con profundos conocimientos de ingeniería en ciertas temáticas verticales, pero con visión global, aptitudes y conocimientos necesarios para poder coordinarse con un gran grupo de profesionales (arquitectos, urbanistas, abogados, brokers de servicios, y políticos que decidan la estrategia de la ciudad). Porque las Smart Cities no son ni deben ser un fenómeno tecnológico, deben ser un fenómeno social.

Ramón Martín de Pozuelo