Smart City: Tarragona 2017, el legado de una ciudad

En octubre de 2011, la ciudad de Tarragona fue elegida como sede de los XVIII Juegos Mediterráneos un acontecimiento deportivo que supone todo un reto para la ciudad y que pretende ir mucho más allá del aspecto puramente deportivo.

En momentos de coyuntura económica como la actual, en que la crisis y la falta de crecimiento económico se imponen, la celebración de los Juegos Mediterráneos supone para Tarragona una oportunidad de crecimiento y de desarrollo inmejorable. Pero la realidad se impone. Las soluciones urbanísticas que han de llevarse a cabo con motivo de este acontecimiento no pueden obviar los tiempos que corren; deben basarse en cimientos de sostenibilidad y eficiencia. De ahí nace la idea de trabajar por una ciudad inteligente, con soluciones tecnológicas y sostenibles, culturalmente dinámica, abierta y cohesionada, y todo ello alrededor de una ciudadanía activa.

Los Juegos Mediterráneos del 2017 requieren la necesaria dotación de infraestructuras para acoger distintas pruebas deportivas, que coincidirán con varios proyectos urbanos, algunos de los cuales están ya en marcha. Dichas instalaciones deberán disponer de las innovaciones necesarias en el espacio y en los propios edificios públicos que permitan avanzar hacia un uso más eficiente de los recursos y de ahorro energético, aprovechando el importante acontecimiento deportivo para transformar progresivamente Tarragona en una ciudad inteligente.

Declaración de Tarragona sobre ciudades inteligentes

Por otro lado, y coincidiendo con el I Congreso de Eficiencia Energética y Smart Green Cities, que tuvo lugar en Tarragona en noviembre de 2012, se redactó la denominada Declaración de Tarragona sobre Ciudades Inteligentes del Mediterráneo.

Principalmente, la declaración recoge la necesidad que la región mediterránea ocupe, durante la próxima década, el lugar que le corresponde en la economía global, buscando el foco de la atención mundial gracias a aspectos que deben potenciarse como el crecimiento, las capacidades y riqueza cultural, en un proceso que deberá estar marcado por el respeto al medio ambiente y por avanzadas políticas ambientales, de eficiencia, ahorro energético, nuevas tecnologías, innovación, conocimiento y creatividad, que determinarán mejores niveles de calidad de vida, mayor cohesión social y una gobernabilidad participativa y democrática.

Asimismo, el documento invita a “las ciudades del Mediterráneo a abrir conjuntamente un proceso de protocolización y buenas prácticas en el diseño de ciudades inteligentes que profundicen en un buen gobierno democrático, en la creación de un clima social abierto, tolerante e innovador, en el desarrollo ambiental y económicamente sostenibles, en la incorporación estratégica de las nuevas tecnologías y en una convivencia basada en la cohesión social, la creatividad social y cultural, en el respeto y la valorización de su patrimonio histórico y en hábitos de vida saludables desde los instrumentos que facilitan la diplomacia pública local, universitaria, corporativa y la sociedad civil, configurando sinergias estratégicas de los gobiernos locales, universidades y centros de conocimiento, corporaciones tecnológicas y la ciudadanía, para trasladar el espíritu y los valores olímpicos haciendo de las ciudades inteligentes del Mediterráneo un potente motor de paz, libertad i desarrollo para la región”.

Tarragona Smart Mediterranean City

En este contexto, y en diciembre de 2012, nace el proyecto Tarragona Smart Mediterranean City, que pretende interrelacionar la actuación institucional pública, con la participación activa de las empresas tecnológicas y corporaciones privadas, y la implicación de la Universidad Rovira i Virgili y del amplio sector del conocimiento articulado en torno a ella.

La Fundación desarrolla sus proyectos en cinco ámbitos de actuación:

  • Agua
  • Energía y Medio Ambiente
  • Salud
  • Movilidad
  • Turismo y Patrimonio Cultural

En todos ellos está llevando a cabo actuaciones orientadas a convertir Tarragona en una ciudad inteligente. Y es que las necesidades, el uso correcto del agua, la movilidad en un territorio densamente poblado, la alimentación, los hábitos saludables, el elevado consumo energético y la coexistencia con un rico patrimonio histórico, artístico y cultural que es un polo de atracción turística, determinan un modelo mediterráneo propio de Smart City.

Son un ejemplo de proyectos propios de la ciudad de Tarragona la implantación de un material aislante innovador, desarrollado por BASF, en el Colegio César Augusto de la ciudad, material que permite reducir la factura energética y mejorar el confort. También recientemente se ha asfaltado una zona de la ciudad con los denominados asfaltos verdes que, desarrollados por Repsol, recicla otros materiales y disminuye la emisión de gases a la atmósfera durante el proceso de fabricación.

I Fòrum Tarragona Smart

Con el objetivo de seguir trabajando en el futuro smart de Tarragona, los responsables de la Fundación organizaron, el pasado 31 de octubre, el I Fòrum Tarragona Smart un punto de encuentro para administraciones, empresas, universidad… y todos aquellos sectores interesados en este ámbito. Bajo la dirección de ArmandBogaarts, emprendedor y experto en nuevas tecnologías, el Foro abordó el modelo de ciudad inteligente y puso en la mesa de debate la necesidad de trabajar por un modelo en el que el ciudadano el eje vertebrador de las propuestas.