Sostenibilidad en España 2016, SOS2016: aspectos ambientales

Fernando PRIETO, Carlos ALFONSO  y Raúl ESTÉVEZ

Observatorio de la Sostenibilidad OS

 

 “Nuestras mediciones son importantes no sólo porque nos dicen cómo lo estamos haciendo,                                                  

sino porque sirven como guías para la formulación de políticas”.                                                                            

J. Stiglitz, Premio Nobel 2001

 

0,94 grados centígrados más

 

De temperatura media en España en el 2015 respecto a 1981-2010 según la Agencia Estatal de Meteorología (AEMET). 2015 fue un año  “extremadamente cálido”, ”muy seco”, un “23% menos que lo normal” y con mayor irregularidad en las lluvias. Las series temporales de datos de precipitación y temperatura recogidas por la AEMET  desde hace décadas,  y los de 2015, van confirmando el cambio climático como en todo el mundo. También se constató el aumento de las emisiones de Gases de Efecto Invernadero en los años 2014 y 2015. Los datos presentados de 2014 avanzadas por el OS hace dos años acaban de ser confirmadas por el MAGRAMA que indican un ligero aumento del 2014 respecto al 2013. Para el 2015 el OS estima una subida aún mayor del 4% de gases de efecto invernadero respecto a 2014, mientras las de casi todos los países de la UE presentan fuertes reducciones y vamos en camino de incumplir nuestros propios compromisos.

Ese mismo año, los incendios forestales quemaron el doble de superficie forestal y el triple de bosques que el anterior. A la vez, el Barcelona Super Computing Center calculó que el 25% de la población española estuvo sometida a niveles de calidad del aire “inadmisibles y peligrosos”. El análisis del recurso agua reveló que 800 núcleos de todo el país siguen sin depuración, un 15% de todo el agua,  incumpliendo las Directivas Europeas…y que según revela la Fundación Nueva Cultura del Agua el Índice de Explotación Hídrica (WEI) se sitúa por encima del 40%, es decir, nuestras masas de agua continentales están sometidas a “estrés severo” debido a las actividades agrarias, responsables del 70% o más de las demandas totales. También constata  la existencia de una importante proporción de masas de agua que no llegan al Buen Estado ecológico (objetivo de la Directiva del Agua).

Por otra parte los insostenibles y rápidos cambios de ocupación del suelo en España, obtenidos de los sucesivos proyectos europeos CORINE Land Cover de 1990, 2000, 2006 y 2012 (estos últimos elaborados en 2016), que recogen los cambios en la costa y en las ciudades (a partir de imágenes de satélite correspondientes a los años 1987, 1990, 2005 y 2011). Estos datos han sido elaborados e interpretados por el Instituto Geográfico Nacional (IGN) y revelan por primera vez con una metodología comparable los cambios en la superficie artificial durante este periodo, que incluye la burbuja inmobiliaria, así como los profundos cambios de las zonas agrícolas y los ecosistemas forestales. Se observa que durante toda la historia del país, hasta 1987 se habría acumulado una superficie artificial en España de casi 700.000 hectáreas (un  53%) y en tan solo 24 años se han artificializado unas 600.000 hectáreas más, (un 47%) es decir, casi la misma extensión que se urbanizó en milenios de historia. En el periodo 2005-2011 se artificializaron 40.000 hectáreas al año, o lo que es lo mismo, 109 hectáreas al día. En este último periodo aumentaron las zonas forestales y disminuyeron las agrícolas, computándose un total de 2,5% de superficie artificial, 47% a superficies agrarias y 50% a forestales, si bien una parte importante de dicha superficie forestal ardió en ese periodo (un total de 3,7 millones de hectáreas).  En la costa las tasas de edificación han sido muy importantes durante todo el periodo, de unas 2 hectáreas al día en los primeros 500 metros. Aumenta la “litoralización” en el tiempo (el poblamiento de la costa es continuo y aumenta la densidad de población, tanto estacional como sedentaria) y, según se van colmatando de edificios y vías de comunicación las primeras franjas, la expansión se extiende hacia el interior. Barcelona, Málaga y Alicante han conseguido colmatar ya (datos de satélite de 2011) un 45% de la franja de los dos primeros kilómetros desde el mar.

El estudio titulado SOSTENIBILIDAD EN ESPAÑA SOS’16 recoge por primera vez en España una radiografía de la sostenibilidad del país.

 

Estos y otros datos sobre felicidad, que revelan un descenso en el nivel del país respecto a otros de su entorno por la grave crisis y el desmantelamiento del estado del bienestar o sobre la calidad de vida del país que revelan que presentamos buenos índices respecto a comunidad o seguridad pero malos respecto a educación, vivienda o empleo. Respecto a la desigualdad, se observa que seguimos siendo uno de los países más desiguales de Europa, etc.... se presentaron  hace unos días por el Observatorio de la Sostenibilidad en el Gabinete de Historia Natural. El estudio titulado SOSTENIBILIDAD EN ESPAÑA SOS’16: Informe basado en indicadores,  recoge por primera vez en España una radiografía de la sostenibilidad del país, un verdadero análisis del “estado de la nación”, según el nuevo esquema de los Objetivos de Desarrollo Sostenible de Naciones Unidas (ODS) de Naciones Unidas para la Agenda 2030 y una evaluación de la capacidad del país para cumplir los ODS, compromiso que, junto a 192 países más, suscribió España a finales de 2015. Esta metodología, va a constituir el estándar de los informes sobre sostenibilidad realizados por cada país pero también va a ser la que en el futuro inspire los informes de comunidades autónomas, ayuntamientos, sectores industriales e incluso empresas.

El informe está basado en 55 indicadores cuantitativos: 25 pueden considerarse socioeconómicos; 26, relacionados con la sostenibilidad ambiental y los sectores productivos; 4 son sintéticos y de evaluación del progreso de la sociedad. De los 55 indicadores analizados tan solo dos obtienen valoración positiva: se trata de los indicadores de Eficiencia Energética y Abandono Escolar Prematuro. En 10 de ellos se observan atisbos de mejora y buena proyección futura; otros 13 ostentan tendencias negativas y estados defectuosos; 30 de ellos ilustran situaciones francamente deficientes. Además de los tradicionales y muy importantes indicadores socioeconómicos (renta, pobreza, empleo, salud, educación, índices de Gini, sanidad...), se incluyen otros más novedosos como desigualdad salarial por género, violencia de género, corrupción... indicadores integrados que evalúan la felicidad y el progreso general de las sociedades, el índice de la buena vida de la OCDE y por supuesto se incluyen los ambientales.

En temas ambientales se incluyen la biodiversidad, reciclaje de residuos, emisiones, energía, etc., pero también otros ejes que poco  a poco van a ir ocupando un espacio preponderante como “construir infraestructuras resilientes, promover la industrialización inclusiva y sostenible y fomentar la innovación,” o las evidencias de Cambio Climático. La económica circular es uno de los objetivos de desarrollo sostenible, implica la reducción de los residuos y el aumento de la recuperación y reciclaje. Son aceptables las tasas de recuperación y reciclaje de residuos de envases de vidrio o la recuperación y reciclaje de papel y cartón si bien queda todavía mucho camino por recorrer. El desperdicio de alimentos per capita continúa siendo elevado. Además la lucha y adaptación al cambio climático deben ser prioritarias.

En la presentación se han difundido por primera vez en CARTODB mapas interactivos que se pretenden actualizar periódicamente a través de aportaciones de ciudadanos y de expertos. Se ofrece una localización de PUNTOS NEGROS DE CONTAMINACIÓN o malas prácticas ambientales en España, (vertederos, problemas sin solucionar, zonas muy contaminadas, ..) y de ELEFANTES BLANCOS, infraestructuras sobredimensionadas e iniciativas constructivas inacabadas. También se presentaron mapas de las EVIDENCIAS DE CAMBIO CLIMÁTICO detallando la severidad y la tipología del hecho en España.

Este informe, el SOS16, pasó totalmente desapercibido en su presentación hace unos días. En la campaña electoral los aspectos ambientales y de sostenibilidad han sido absolutamente ignorados a pesar de que se ve que el clima es el monstruo, la salud está siendo afectada y los recursos naturales en peligro. Es hora de exigir a nuestros políticos que empiecen a ponerse las pilas en temas de sostenibilidad.