Toma-muestras automático portátil: conservación muestra agua según norma UNE-EN ISO/IEC 17025

En control de vertidos de aguas, caracterizaciones de vertidos etc., resulta bastante común la realización de obtención de muestras compuestas durante 24 horas utilizando equipos toma-muestras automáticos portátiles. Estos equipos portátiles, a diferencias de los fijos, no incluyen en la mayoría de los casos sistemas de refrigeración de las muestras tomadas.

Según se refleja en el apartado 5.7.1 de la norma ISO 17025:2005, “El proceso de muestreo debe tener en cuenta los factores que deben ser controlados para asegurar la validez de los resultados de ensayo y calibración”. Este control es relativamente sencillo de implementar en para los laboratorios de ensayo de aguas que lleven a cabo toma de muestra puntual, si bien se complica en caso de que el laboratorio disponga o quiera disponer de acreditación para la toma de muestra compuesta.

Esto implica que el laboratorio acreditado para esta toma de muestras debe asegurar la validez de los resultados desde la propia toma, que en el caso de estos sistemas automáticos suele durar 24 horas, siendo así necesario el establecimiento de protocolos de conservación de muestra desde la primera muestra puntual tomada, hasta la última y posteriormente para la muestra compuesta.

Refrigeración de la muestra

La primera medida de conservación para este tipo de muestras es su refrigeración. Cuando la ubicación de la toma-muestras es fija y dispone de energía eléctrica no es un gran problema, ya que desde hace años existen en el mercado y se vienen utilizando, toma-muestras refrigerados (muchas EDAR disponen de ellos, al igual que las estaciones de la red SAICA, entre otras). El problema surge cuando se trata de tomas de muestras no periódicas en distintas ubicaciones y, en muchos casos, sin posibilidad de disponer de un punto de energía eléctrica, para las que es necesario utilizar toma-muestras automáticos portátiles.

Aunque hace ya algún tiempo que hay en el mercado modelos que ya cuentan con sistema de refrigeración, lo normal es que las empresas acreditadas al respecto dispongan de equipos de este tipo sin refrigeración, como los distintos modelos de las casas Sigma e Isco, entre otras.

Históricamente, la forma de solventar la refrigeración en estos casos ha sido mediante la introducción de bolsas de hielo o tabletas de gel refrigerante en el compartimento de las muestras. Esto permite una cierta refrigeración del compartimento y de las muestras, si bien en las épocas veraniegas su efecto es mínimo y, por tanto, no garantiza la correcta conservación de las muestras tomadas.

En el último año, siguiendo la tendencia internacional al respecto comenzada hace años por EE.UU. principalmente, la Entidad Nacional de Acreditación (ENAC) está levantando observaciones/no conformidades a los laboratorios acreditados en este tipo de toma de muestra a los que realiza su auditoría de seguimiento, cuya acción correctiva implica necesariamente la refrigeración adecuada de las muestras desde el inicio al final del proceso de toma, así como el registro, mediante un sistema adecuado (al menos un termómetro de máxima y mínima) de esas condiciones de refrigeración.

Calidad de la muestra: toma-muestras refrigerados

Esta exigencia, completamente razonable, supone un serio problema para los laboratorios que deseen mantener su acreditación para este tipo de muestreos, ya que les obligará en muchos casos a sustituir sus toma-muestras no refrigerados por otros refrigerados, con la consiguiente inversión que ello supone, que suponemos repercutirá en el precio de sus trabajos.

Al margen de esta repercusión económica, el trabajo con estos toma-muestras también resulta más complicado en cuanto al manejo e instalación de los mismos, ya que los equipos refrigerados son más voluminosos y pesados, dificultando enormemente su instalación por parte del personal en numerosas ubicaciones.

A pesar de los inconvenientes iniciales que estas nuevas exigencias suponen para los laboratorios que prestan estos servicios, es de suponer que el mercado finalmente se adapte, ya que redundará en un mayor aseguramiento de la calidad de los ensayos que se realizan en este sector.

Comentarios

Interesante explicación sobre muestreadores que indica que la toma de muestras es el primer paso para el análisis y por ello muy importante. La introducción de mejoras en los muestreadores es fundamental para garantizar y asegurar la estabilidad de los compuestos y analitos. Avances en los toma muestras automáticos son por tanto fundamentales así como la introducción en los protocolos de muestreo de otro tipo de dispositivos como muestreadores integrativos o muestreadores pasivos que garantizan de una forma clara la estabilidad de la muestra, además de aportar otras ventajas como temporalidad del resultado.

Como decía, interesante artículo que refleja la importancia de la toma de muestra.