Una política Smart a la medida de cada ciudad

Citando el informe de la ONU sobre La Planificación de ciudades sostenibles: Informe mundial sobre los asentamientos humanos 2009:

“En 2008, por primera vez para la humanidad, la mitad de la población mundial vivía en zonas urbanas. Antes de 2050, esa cifra llegará al 70%. Los sistemas de planificación existentes en algunas partes del mundo no están en condiciones de hacer frente a esta rápida urbanización".

Cualquier ciudad de un cierto país tiene unos problemas y unas posibilidades de mejora que sólo son aplicables a dicha urbe, no pudiendo ser extrapolables  a otros núcleos urbanos  de otros países ni, incluso, a otras del mismo país. Todas las políticas que se pueden llevar a cabo, cuando se basan en las tecnologías de la información y de la comunicación (TIC), son las llamadas medidas Smart y las ciudades de las implementan se denominan Ciudades Inteligentes o Smart Cities.

Distintas ciudades, distintas necesidades

En primer lugar, debemos diferenciar entre las urbes de los países desarrollados y en vías de desarrollo. Los problemas de estos últimos se centran principalmente en:

  1. La inexistencia de servicios mínimos.
  2. La insalubridad.
  3. El caos circulatorio, debido al incremento del parque automovilístico.
  4. El incremento desordenado de la ciudad.

Para solucionar dichos problemas y orientar a estas ciudades hacia su correcto desarrollo es necesario aplicar importantes medidas, especialmente de cara a la construcción de infraestructuras, la creación de unos servicios públicos de calidad que den cabida a toda la potencial demanda de los ciudadanos y una legislación y ordenación controlada de la ciudad.

Con este fin, las nuevas tecnologías pueden ayudar a construir los cimientos de una urbe adaptada,  competitiva, con futuro y, en último término, Smart. En el caso de que estas medidas sean urgentes y las limitaciones económicas del país sean grandes, se pueden llevar a cabo acciones que cubran las necesidades básicas para salir del paso y continuar su desarrollo pero de una forma lenta,sobre unos pilares urbanos obsoletos y con necesidad constante de mejora.

Por otra parte, en las urbes de los países desarrollados, los problemas pueden ser muy distintos dependiendo de las características de la ciudad. Sin embargo, y salvando las distancias, hay ciertos problemas que suelen ser comunes a gran parte de los núcleos urbanos:

  1. Los problemas financieros y la deuda de la administración municipal, debido a la situación actual de crisis y al mal uso de los fondos públicos.
  2. El desarrollo difuso de la ciudad y de las localidades dormitorio en torno a éstas, originando una gran dependencia del vehículo, tanto público como privado.
  3. Problemas de movilidad y contaminación debido al aumento del uso de vehículos privados,provocando grandes atascos en horas puntuales del día.
  4. Desbordamiento de las capacidades de los servicios públicos municipales, como son el transporte público, los servicios de limpieza, servicios de atención ciudadana, etc…

Para solucionar estos problemas es necesario, yo diría fundamental, la inclusión de las TIC y las medidas Smart al desarrollo urbano, ya que, de esta manera, conseguiremos una urbe con unos servicios públicos de calidad y útiles para todos los ciudadanos, unas infraestructuras y componentes adaptados a su uso actual y futuro. En definitiva, una Smart City diseñada para sus Smart Citizens.

Y en España, ¿Cómo estamos?

Para alcanzar una ciudad que marque la diferencia y que sea competitiva en el presente y en el futuro, es necesario analizar sus principales debilidades para que sean resueltas mediante medidas Smart, resultando una urbe fortalecida.

Como he dicho en posts anteriores, cada núcleo urbano presenta una problemática diferente, por ejemplo, la gran contaminación atmosférica de Londres debido a los largos períodos de nieblas y de estabilidad atmosférica. En España, cada Ciudad Smart se centra en el apartado más importante para su propio desarrollo o en el que más limitaciones tiene, por ejemplo:

  • Madrid, Barcelona, Valladolid y Palencia: Movilidad urbana.
  • Marbella, Valencia y Alicante: Turismo.
  • Rivas Vaciamadrid, Santander: Nuevas Tecnologías.
  • Vitoria y Burgos: Medio Ambiente.
  • Málaga: Optimización de la Energía.
  • Zaragoza y Sabadell: Participación ciudadana y Open data.

Como he expuesto en éste y en anteriores post, el nuevo paradigma de desarrollo urbano de las Smart Cities es complejo debido a la diferente naturaleza de todos los sectores que abarca, debiéndose prestar especial atención a su difusión y explicación a la ciudadanía, para que ésta comprenda su relevancia y utilice las nuevas posibilidades que se le ofrecen para mejorar su vida en su ciudad.