Vegetales en la #Arquitectura: sistemas vegetales verticales para edificios

Sistemas vegetales verticales para edificios: un concepto similar al de las cubiertas ajardinadas, pero adaptadas a los muros verticales

A modo de introducción: El uso de vegetales en la arquitectura

 

Los sistemas vegetales verticales para edificios representan un concepto similar al de las cubiertas ajardinadas solo que adaptadas a los muros verticales. Normalmente las plantas utilizadas son de pequeño porte y con capacidad de poder crecer en vertical. Las más utilizadas son plantas tapizantes que en su medio natural ya crecen en superficies no horizontales. De todos modos, se deben tener en cuenta diversos factores: climáticos, disponibilidad de agua, orientación de la fachada en relación con la disponibilidad de luz solar, requerimientos de nutrientes, etc.

Se pueden clasificar en dos grandes grupos:

Fachadas vegetales: Son  sistemas que utilizan estructuras diseñadas específicas para su colocación tales como cables, enrejados, mallas o  jardineras. Son estructuras que se disponen en la envolvente de los edificios para guiar el crecimiento  de las plantas en sentido vertical y que cubran el área deseada, pero sin asociarse a la superficie del edificio.

Muros vivos: Son sistemas que se fijan a las paredes del edificio, forman parte de él, que se encarga de sustentar y contener la vegetación, de manera que las plantas crecen en el sistema. Suelen ser paneles prevegetados, módulos verticales o fieltros geotextiles plantados.

 

Fachadas vegetales tradicionales: En este tipo de fachadas vegetales, las plantas enraízan en el suelo y crecen en disposición vertical apoyándose en la superficie del edificio, pero sin obtener ningún tipo de aporte nutritivo ni de humedad a partir de ella. Normalmente se suele utilizar alguna especie de hiedra (Hedera helix) para cubrir los edificios. Ésta se apoya en los paramentos de la superficie mediante el desarrollo de raíces aéreas que penetran en las juntas para sostenerse, pero también existen otras especies (Parthenocissus tricuspidata) que se adhieren a las superficies mediante zarcillos adhesivos que terminan en forma de copa. 

Sistemas de doble pie vegetal: Las plantas utilizan una superficie vertical como enrejados, alambres, mayas o estructuras auxiliares de soporte de las cuales no reciben ningún tipo de aporte de nutrientes o de humedad. El objetivo es cubrir el edificio creando una pantalla entre el exterior y la pared.

  • Enrejados modulares multidimensionales: Los módulos están formados por enrejados tridimensionales a base de chapas de acero inoxidable. Esta estructura se fija directamente a la pared. Se crean los módulos a medida según las especies plantadas y las dimensiones del edificio.

    El sistema GSky Plan Systems, Inc. Están formados por un enrejado de pequeñas dimensiones integrados en una jardinera rectangular. Estos módulos se fijan a una estructura de perfiles de acero, y esta se fija, a su vez, directamente a la pared de la fachada. Está preparado para el riego de las jardineras mediante goteo.

  • Sistema de cables: Se trata de sistemas hechos a base de cables, varillas y piezas accesorias que sirven como soporte a las plantas trepadoras.

    El sistema Jakob AG Rope Systems se basa en combinar los cables de aceros con piezas accesorias, tensores, abrazaderas, grapas, etc. para integrar la vegetación en superficies verticales del edificio. Se utilizan plantas trepadoras.

  • Sistema de mallas: Es similar al anterior, pero con la diferencia que combina los cables de acero inoxidable con otros elementos para la formación de una malla tridimensional.

El sistema BioWall se trata de estructuras tridimensionales hechas con varillas de fibra de vidrio elástico que se doblan en anillos formando dodecaedros que se unen entre sí, creando una estructura rígida que sirve de soporte al crecimiento de las plantas.

  • Muro cortina vegetal: El sistema Technal tiene 3 capas: una interior formada por una malla de aluminio donde se alojan losetas de sustrato vegetal y semilla, una intermedia constituida por parámetros deslizantes capaces de almacenar agua en su base para el crecimiento de las plantas trepadoras, y una externa que controla las condiciones térmicas del invernadero, además del flujo de aire y la humedad.

  • Paneles deslizantes vegetales: Desarrollado por la empresa Intemper y la colaboración de Technal. El soporte para la vegetación consiste en una jardinera colocada en la parte inferior de un panel soldada al mismo, de manera que se deslicen a la par. La jardinera contiene el sustrato necesario para la planta elegida según el clima, la orientación o características de la fachada. Es posible el crecimiento de plantas trepadoras por un sistema de cables. La humedad del sustrato se mantiene mediante un sistema de riego por capilaridad.

  • Perímetros verdes con macetas, jardineras o contenedores: Es un sistema de fachada vegetal utilizado durante siglos. Sistema sencillo consistente en la colocación de macetas, jardineras o contenedores en la envolvente del edificio. Tiene la ventaja de que se pueden mover y no necesitan un sistema de riego sofisticado. El coste es mínimo.

     

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Muros vivos: Se componen de módulos, paneles, o fieltros de materiales geotextiles fijados verticalmente a una estructura que a su vez está fijada a la fachada del edificio. Estos módulos pueden ser de una gran diversidad de materiales, dependiendo del fabricante. Los módulos y los fieltros tienen función de soporte para las plantas y el medio de cultivo. Encontramos tres tipos de muros vivos:

Sistemas modulares: Compuesto por una estructura ligera de acero inoxidable anclada en la fachada o pared donde se quiera instalar el jardín vertical, sobre el que cuelgan los paneles. El sistema de riego es por goteo encima de los paneles.

  1. Paneles vegetados en gaviones: El sistema está formado por una malla metálica de acero inoxidable, una celda de drenaje de polipropileno con sustrato, vegetación, aislamiento y una estructura metálica galvanizada. Se utilizan especies rupícolas, que son aquellas que crecen entre las piedras.

  2. Paneles vegetados en celdas metálicas: Sistema creado por Intemper. Es un sistema modular de vegetación de paramento vertical formado por una serie de paneles de 60x60 cm, y 6 de espesor, que confinan un sustrato especial donde se cultivan plantas aptas para ser dispuestas de manera vertical. Tienen un cerramiento metálico, un fieltro sintético de fibras de poliéster que retiene el sustrato y facilita la difusión del agua por capilaridad, sustrato y especies vegetales seleccionadas en función de la orientación del paramento y de la zona climática y un sistema de riego hidropónico.

    La parte posterior de los paneles se incorpora sobre una superficie horizontal accesoria, de modo que los paneles vegetados quedan separados y se permite la formación de una cámara de aire.

  3. Paneles vegetados en celdas resinas plásticas: Utiliza paneles de polietileno de alta densidad, anclados a la fachada mediante una estructura ligera de acero. Los paneles están formados por compartimentos donde se introducen las plantas con el correspondiente sustrato. El sistema de riego es por goteo, por encima de los paneles. Se pueden situar en distintas inclinaciones.

    El sistema de Elt. Elevated Landscape Technologies, consiste en módulos fabricados de HDPE 100% reciclado de paneles de 20x20x2.5 que sostienen el sustrato y las plantas. Otro sistema es el creado por GSky Plant Systems, Inc., que utiliza paneles de polipropileno con orificios circulares en cada una de sus caras, y en cuyo interior está el sustrato. Las plantas que utilizan son de carácter arbustivo y crecen a través de los orificios. El sistema de riego es por goteo, por encima de los paneles.

     

 

 

Sistemas hidropónicos: Su creador es el botánico francés Patrick Blanc. Este es el primer sistema hidropónico para la introducción de jardines verticales en edificios. También llamado Muro Vegetal de Patrick Blanc. Este sistema consiste en la superposición de diferentes elementos que garantizan el crecimiento y fijación a largo plazo de las raíces de las plantas. Este sistema permite eliminar los problemas de peso del sustrato y asegurar la vegetación de las paredes de los edificios independientemente de su altura. Existe una cámara de aire entre la estructura y la pared de unos 5 cm que recorre toda la altura y la longitud del sistema vegetal, lo que permite la circulación de aire libremente detrás del sistema. El riego se efectúa por tubos agujereados de forma regular, superpuestos a partir de la cima del muro vegetal. Los nutrientes se suministran en solución mediante un sistema programado de electroválvulas. Las malas hierbas no son capaces de invadir estas superficies verticales y el sistema es muy simple, lo que hace que el mantenimiento del mismo sea bajo. La poda es anual.

 

 

Hormigón vegetal: La vegetación crece en los poros de un hormigón polímero, el cual tiene una capa permeable que permite que crezcan plantas a través de ella. El riego se efectúa mediante un sistema hidroeléctrico  que se basa en sistemas de riego tradicional. Se aprovecha para ello la capacidad del hormigón para retener la humedad.

 

 

Muros vivos para ambientes interiores

Las mismas empresas que diseñan los muros vivos para exteriores del edificio hacen lo propio para los interiores ya que los beneficios y fundamentos son prácticamente los mismos.

Muros vivos para ambientes interiores activos

Son básicamente muros vivos pero con dispositivos de filtración de aire.

Se utiliza el mismo sistema de riego que en los sistemas hidropónicos. El agua se bombea a la parte superior del muro y se deja caer en cascada, mojando las raíces de las plantas. Cuenta con un sistema de ventilación para extraer el aire a través de la pared del edificio, de manera que el muro actúa de filtro biológico del aire cargado de contaminantes del interior del edificio, donde los contaminantes son degradados por microorganismos.

Con este sistema se consigue un ahorro de energía al reciclar el aire interior, eliminando la necesidad de tratamiento del aire exterior, y se mejora la calidad del aire del interior de los edificios al eliminar polvo, polen, filtrar gases y componentes orgánicos nocivos.

Muros vivos para ambientes interiores pasivos

Se basan en las mismas tecnologías y estructuras que los muros vivos, puesto que las empresas que los desarrollaron e implementaron son las mismas, pero con alguna modificación para incorporarlos en el interior de los edificios.

Como ventaja respecto a los anteriores, no hay consumo alguno de energía ya que no disponen de elementos para filtrar el aire, pero es posible que se produzca una acumulación de suciedad en el interior del edificio.