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Publicado por Redacción i-ambiente el Mié, 11/04/2018 - 10:36

El retorno de las colmenas a los naranjos

La relación entre apicultores y agricultores pasó momentos complicados en los años 80 por la polinización cruzada de variedades de naranjas.

La nueva normativa establece las pautas para que las abejas puedan asentarse en los campos citrícolas

 

Las abejas y los naranjos vuelven a estar juntos. Eso sí, con normas. Tras años de problemas por la polinización cruzada entre plantaciones de cítricos, el Consell valenciano ha establecido el acuerdo con el que fija las medidas para que los asentamientos apícolas se establezcan este 2018. 

La ubicación de las colmenas se establecerá a partir de cuatro kilómetros de las plantaciones de cítricos. Esta limitación se fija en particular durante su época de floración, que se inició el pasado 9 de abril y se mantiene hasta el 31 de mayo de 2018, una horquilla elegida según los registros actuales de temperaturas y las condiciones previstas para la primavera.

Entre las principales novedades respecto a ejercicios anteriores, se advierte la obligatoriedad de toda explotación apícola de cumplir el Plan Anual Zoosanitario para 2018 de la Comunitat Valenciana. Una de las partes novedosas es que estos asentamientos apícolas deberán estar dotados de puntos de agua para atender las necesidades fisiológicas de las abejas.

Habrá sanción para quien utilice tratamientos fitosanitarios que causen la muerte de las abejas. Será cuando quede probado que se han usado productos no autorizados durante la floración, así como los que no se respeten las correspondientes limitaciones establecidas en el etiquetado de dichos productos.

La normativa del Consell ha sido consensuada con las organizaciones agrarias, con el objetivo de tratar de compatibilizar las actividades citrícolas y apícolas. En la Comunitat Valenciana hay un total de 2.254 apicultores y 359.948 colmenas, de forma que se busca que ambos sectores puedan mantener su actividad respetando sus respectivos intereses.

La expulsión de las colmenas

El distanciamiento entre ambos sectores se remonta a los años 80. Fue entonces cuando se generalizó en la Comunitat Valenciana la plantación de variedades híbridas de mandarino que provocaron la presencia de semillas en los frutos de otras variedades del grupo mandarinas que, hasta el momento, no las producían. La aparición de las semillas en algunas variedades repercutió de forma negativa sen su comercialización, con lo que se estableció la obligación de sacar las colmenas de las zonas citrícolas.

Los apicultores, que tradicionalmente basaban su actividad en la obtención de miel de cítricos, no han podido asentar sus colmenas en estas zonas, renunciando a obtener miel de este origen. Pero desde las primeras decisiones hasta la actualidad se han producido algunos hechos que permiten avanzar en la normalización de las relaciones entre la citricultura y la apicultura.

Por una parte, algunas variedades híbridas de mandarinos han perdido parte de su interés inicial, siendo progresivamente sustituidas por otras no susceptibles de generar problemas de polinización cruzada. Además, con el Sistema de Información Geográfica Citrícola, se dispone de información sobre las zonas citrícolas en las que no hay variedades híbridas.

La Generalitat, con esta nueva normativa, reconoce que es necesario avanzar a medio y largo plazo en la correcta ordenación de los dos sectores implicados. Con respecto al sector citrícola, se hace necesario establecer mecanismos que impidan que entre los propios citricultores se realicen nuevas plantaciones que provoquen daños en calidad en las parcelas colindantes o que la plantación de ciertas variedades citrícolas que provoquen polinización cruzada vayan acompañadas de medidas preventivas.

Con este nuevo contexto, creen desde la Conselleria que es posible autorizar, progresivamente a lo largo de varios ejercicios, la actividad apícola en la superficie citrícola. Así se permitiría la obtención de un producto de calidad, apreciado por el consumidor, sin salir del territorio. Eso sí, también puntualizan que el retorno de las colmenas debe hacerse con las precauciones debidas para garantizar la calidad y la comercialización de los cítricos.