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Publicado por Redacción i-ambiente el Jue, 03/04/2014 - 18:15

#México: Fábrica de vinos construída con botes reciclados

Los arquitectos encuentran su inspiración entre la chatarra; lo que antes se consideraba un desecho ahora forma parte de una bodega

Alejandro D' Acosta y Claudia Turrent, arquitectos con sede en Ensenada, México, encuentran inspiración en los contenedores de basura y los depósitos de chatarra.

Sin embargo, aunque utilizan materiales reciclados, su trabajo no es de mala calidad. Un ejemplo es la bodega Vena Cava en el Valle de Guadalupe en Baja, es elegante y totalmente moderna.

Los techos abovedados de Vena Cava están hechos de barcos desechados recuperados desde un puerto cercano. Y puesto que los barcos están diseñados para ser impermeables y resistentes al agua, hacen de techos muy duraderos.

Algunas de las paredes están decoradas con lentes desechados de una fábrica de anteojos local. Además de estos emblemas distintivos de lugar, la bodega incorpora las formas y colores de los paisajes naturales de la región.

Con su pasión por los materiales recuperados, los arquitectos han asegurado un nicho de diseño impresionante tanto en bodegas como en otro tipo de edificios. Han diseñado cinco bodegas hasta la fecha.

Diseñar una bodega es como diseñar una fábrica. Las estructuras tienen que dar cabida a una gran cantidad de equipo especializado para procesar las uvas y filtrar el vino. Incluso los pequeños detalles como la distancia entre el equipo de destilación y los barriles de almacenamiento pueden afectar la manera en saborearlo.

Pero la parte más importante es que las bodegas también son un proyecto social, puesto que son una gran atracción turística en Baja California, así que tienen que ser a la vez bellas y funcionales. Esa es la finalidad de una obra social, que además de servir para un fin, pueda ser apreciada y estar al alcance de cualquier persona.

Están comprometidos a reducir al mínimo su impacto en la Tierra y han convertido el reciclaje en una ciencia y un arte. Recogen materiales de todas partes: fábricas locales, depósitos de chatarra y demolición. Luego una lluvia de ideas, ponen a prueba dichos materiales para ser utilizados.

Un ejemplo claro son las botellas de cristal antiguas, ideales para el aislamiento. ¿Por qué? Porque una botella de vidrio con corcho no es muy diferente de una ventana de doble acristalamiento; el aire atrapado en el interior de vidrio reduce la cantidad de calor que se transfiere de un lado a otro.

Otro ejemplo son los neumáticos. Son muy fuertes y versátiles. En la remodelación de Bodegas de Santo Tomás, la bodega más antigua de México, se utilizaron 22.000 neumáticos para construir los muros de contención.

Cuando reciclas un bote o reutilizas un objeto, parte de la escencia de dicho objeto sigue ahí.

Me parece un proyecto hermoso e increíble, con gran potencial y que ofrece al negocio y al reciclaje más que un buen diseño. ¿Qué opinas? ¿Te gusta?

 

Fuente: VeoVerde