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Publicado por Redacción i-ambiente el Vie, 26/02/2016 - 09:45

Nuevos modelos de negocio energético en la ciudad sostenible. Claves de @jgarciabreva

Javier García Breva presenta su nuevo Cuaderno IPM “La ciudad sostenible y los nuevos modelos de negocio energético”

Bruselas promueve nuevos modelos de negocio energético orientados a la rehabilitación a escala de ciudad

La calefacción y refrigeración representa el 50% del consumo energético en la UE y acapara el 68% de las importaciones de gas

La UE quiere elevar la tasa de rehabilitación por encima del 1%
 

Sistematizar las principales conclusiones del análisis de las directivas europeas de eficiencia energética que determinan los nuevos modelos de negocio energético ha sido el objetivo del nuevo Cuaderno IPM “La ciudad sostenible y los nuevos modelos de negocio” elaborado por Javier García Breva y editado por IMEDIA. Dichos modelos están orientados a la rehabilitación energética y a la participación activa del consumidor en la gestión de la demanda.

El modelo energético que prescriben las directivas europeas es el del ahorro a través de la generación distribuida, el autoconsumo, los contadores inteligentes con balance neto e interacción de los consumidores, los edificios de consumo de energía casi nulo, las redes eficientes de calefacción y refrigeración y el vehículo eléctrico. Europa ha dispuesto que en 2018 los edificios públicos y en 2020 toda la nueva edificación así como la rehabilitación de la existente se lleve a cabo con criterio de calificación energética “A”.

“El potencial de ahorro de energía entre una edificio de clase A y otro de clase G es de un 80% y en un parque edificatorio como el español, con más del 90% de edificios ineficientes, supone un ahorro de hasta 8.000 millones”, puntualiza Javier García Breva, asesor en políticas energéticas y presidente de N2E.

 

La calefacción y refrigeración representa el 50% del consumo energético en la UE y acapara el 68% de las importaciones de gas

 

La Estrategia de calefacción y refrigeración que la Comisión Europea ha presentado el 16 de febrero confirma que la eficiencia energética es la primera política energética al pretender reducir la dependencia de los combustibles fósiles en Europa elevando el consumo de energías renovables, a través de la eficiencia energética de edificios, y electrificando el transporte.

En Europa el 75% de consumo de energía en calefacción y refrigeración procede de combustibles fósiles (el 18% es de origen renovable) y su potencial de ahorro energético alcanza el 70%. Por ello, la Comisión Europea, en la citada estrategia, propone revisar en 2016 las tres directivas de renovables, edificios y eficiencia energética, elevar la cuota de renovables y reducir la de energía fósil en los edificios, aumentar la tasa de rehabilitación por encima del 1% y aprovechar el calor residual de los procesos industriales para redes de calor y frío en residencial y terciario.

“Sin embargo, el modelo energético de España está muy alejado del que propone la UE pues promueve el mayor consumo y hay datos elocuentes que lo prueban. La diferencia entre la potencia contratada y la energía consumida es de 7.000 millones de euros que pagan los consumidores por energía no consumida. Y lo más importante, pese a la caída del precio del crudo, en 2015 nuestro país ha dedicado a las importaciones energéticas 38.605 millones de euros y ha batido el récord de importación de petróleo”, opina García Breva.

 

Los nuevos modelos de negocio se desarrollarán a partir de la iniciativa local

 

Según Javier García Breva, el modelo energético que definen las directivas europeas y la aplicación de los fondos estructurales parte de la iniciativa local y su naturaleza es “de abajo arriba” a través de la generación distribuida con autoconsumo y la participación de los consumidores en el sistema eléctrico como generadores y participantes en la gestión de la demanda.

Los conceptos de las directivas europeas pueden aplicarse directamente por las corporaciones locales ya que son las que ejercen las competencias en urbanismo, edificación y planificación urbana.

Por otra parte, el desarrollo de la Ley de rehabilitación, refundida en el RDL 7/2015, facilita la rehabilitación de barrios, la integración de renovables en los edificios y desarrolla la certificación energética dando a los Ayuntamientos la posibilidad de desarrollar sus propios proyectos urbanos  integrales de eficiencia energética. “En definitiva, la escala de rehabilitación ya no es solo de edificio, sino de barrio y de ciudad”.

El Resumen ejecutivo del Cuaderno IPM “La ciudad sostenible y los nuevos modelos de negocio energético” ya está disponible.

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La certificación energética, los contadores inteligentes, la generación distribuida, la calificación energética “A” y la movilidad eléctrica entran de lleno en las competencias de los ayuntamientos y como tal han de considerarse en las ordenanzas municipales.

Esos son los nuevos modelos de negocio energético que ya están desarrollándose por todo el mundo reflejando la tendencia global de que la eficiencia energética es el futuro de las ciudades y que la mejora de la calidad de vida solo es posible desconectándola del mayor consumo de energía.

 

Las ordenanzas municipales y la gestión energética

 

En el último año, La Oficina de Javier García Breva ha elaborado una estrategia de rehabilitación energética de edificios a escala de ciudad para introducir en las ordenanzas municipales y en el planeamiento urbano la gestión energética y los conceptos de las directivas europeas. “Se trata de un nuevo concepto de Ordenación del territorio que incluya la energía como un factor decisivo de cohesión social, desarrollo local y sostenibilidad ambiental”, concluye el asesor.