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Publicado por Redacción i-ambiente el Mié, 10/12/2014 - 11:56

#UE: Mala calidad del aire provoca 450.000 muertes prematuras

Alrededor de 450.000 muertes prematuras se deben a la mala calidad del aire. Así lo alerta el último informe de la Agencia Europea de Medio Ambiente (AEMA) tras analizar el estado del aire entre los años 2002 y 2012.

Y es que, ¿sabíais que el 98% de la población de la Unión Europea vive en lugares que rebasan los límites de contaminación del aire que marca la Organización Mundial de la Salud (OMS)?

Hans Bruyninckx, director ejecutivo de la AEMA, subraya que:

La contaminación atmosférica provoca daños a la salud humana y a losecosistemas

Dos contaminantes en concreto – las partículas y el ozono troposférico – siguen provocando importantes problemas respiratorios y enfermedades cardiovasculares, lo que se traduce en la reducción de la esperanza de vida.

De hecho, según informa la AEMA, nuevos datos científicos revelan que la contaminación atmosférica puede resultar nociva para la salud humana incluso en concentraciones inferiores a lo previsto.

En concreto, el análisis informa de que entre 2009 y 2011, hasta el 96% de la población urbana se encontró expuesta a concentraciones de partículas finales (PM2.5) superiores a las indicadas en las directrices de la OMS y hasta el 98% concentraciones de ozono (O3) igualmente superiores a las directrices de la organización.

Asimismo, y en contra de lo que se pueda creer, la contaminación también alcanza valores elevados en determinadas zonas rurales, no solo en las ciudades.

En este enlace podéis consultar una serie de documentos informativos desglosados por países sobre la contaminación del aire.

Resultados positivos

Si bien, el informe de la AEMA también revela resultados positivos en materia de reducción de las emisiones de contaminantes atmosféricos.

Por ejemplo, se han reducido las emisiones de dióxido de azufre de las centrales eléctricas, del sector industrial y del transporte a lo largo de la última década, limitándose así el riesgo de exposición.

Además, la sustitución gradual de la gasolina con plomo también ha reducido las concentraciones de este metal, que afecta al desarrollo neurológico.

 

Fuente: Blog del Medio Ambiente