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Publicado por Redacción i-ambiente el Lun, 09/04/2018 - 10:13

Las Islas Chafarinas, más protegidas con la Zona de Especial Conservación

Las grandes colonias de gaviotas son de alto interés por su carácter específico.

El archipiélago destaca por su colonia de gaviota de Audouin y la presencia de focas monje

 

El Consejo de Ministros, a propuesta del Ministerio de Medio Ambiente, ha aprobado el Real Decreto mediante el cual se declara Zona de Especial Conservación (ZEC) el Lugar de Importancia Comunitaria (LIC) Islas Chafarinas, dentro de la Red Natura 2000.

El archipiélago, constituido por tres islas, se encuentra situado al sur de la península Ibérica, en la zona meridional del mar de Alborán, a unas 27 millas náuticas al este de Melilla y a 1,73 al Norte del cabo del Agua (Ras el Ma), en la costa marroquí. Por su situación geográfica, su acceso está restringido solo a militares y científicos

Con esta nueva medida, se amplía su Zona de Especial Protección para las Aves (ZEPA). Con ello se consigue que ahora coincidan los diferentes espacios de protección existentes para que formen parte de un único espacio protegido Natura 2000.

La conservación de la integridad de los ecosistemas presentes en el archipiélago se inició en el año 1982, cuando se declaró Refugio Nacional de Caza. Con ese título daba entrada a la administración medioambiental en la conservación, tras descubrirse la que fue en su día la mayor colonia de gaviota de Audouin (Larus audouinii), la presencia periódica de foca monje (Monachus monachus), junto a la existencia de especies interesantes de reptiles (eslizón de Chafarinas, etc.) y especies endémicas de flora y fondos marinos en magnifico estado de conservación.

La Pardela cenicienta es otra de las especies de aves destacadas que cría en estas islas, con una colonia superior a las mil parejas. Otras aves que eligen estas tres islas son el cormorán grande y, de manera más reducida, águilas pescadoras y halcones peregrinos.

En cuanto al medio marino, la influencia directa de las aguas superficiales atlánticas y la desembocadura del río Ouad-Muluya determinan un desplazamiento vertical de las comunidades marinas, algunas de las cuales aparecen aquí a menor profundidad que en otros lugares del mediterráneo. De entre todas las especies destaca la Lapa gigante, Patella ferruginea, un molusco mediterráneo prácticamente extinguido por la regresión que ha sufrido su área de distribución; la Elisella paraplexauroides y el mero. 

En 2006, obtuvo la categoría de protección europea Lugar de Importancia Comunitaria sobre 511 hectáreas formadas por las islas más una franja perimétrica marina de 500 metros de anchura. Con esta se incluyeron nuevos hábitats y especies de interés, como las praderas de Posidonia oceánica.